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LA AFA sancionará a Vigliano por el grave error del penal en el clásico entre Racing e Independiente

El árbitro cobró una falta inexistente en la última jugada del partido. Luego Enzo Copetti convirtió el 1 a 0 en el Cilindro.

Mauro Vigliano será parado la próxima fecha después de cobrar un inexistente penal en contra de Independiente, que le permitió a Racing ganar el clásico de Avellaneda, después de que Enzo Copetti lo transformara en gol, a los 95 minutos de partido.

El director nacional de arbitraje, Federico Beligoy, señaló en diálogo con TyC Sports que fue “un error grosero y determinante en un partido muy importante”.

La decisión de Vigliano desató la furia de todo Independiente. Los jugadores fueron a protestar: no podían creer lo que había pasado. Los dirigentes del Rojo que estaban en el estadio comenzaron a cantar en contra del árbitro.

Mientras Racing festejaba el triunfo, en Independiente crecía la bronca con el juez principal. Algunos dirigentes, incluso, fueron al vestuario de Vigliano para reclamar por la jugada. Ahí, según informan fuentes cercanas a ambas instituciones, se desató un escándalo, incluso mayor al que se había vivido en el campo de juego

El clásico quedó en segundo plano

En los primeros 45 hubo pocas jugadas de riesgo. Ambos iban paso a paso, sin apuro, como si no quisieran arriesgar más de la cuenta. Sabían que el clásico recién comenzaba y que ya tendrían tiempo como para ir con mayor intensidad. Pero, sin embargo, hubo una jugada a los 40 minutos que estuvo a punto de romper el marcador.

En una contra feroz, Jonathan Menéndez avanzó hasta quedar mano a mano con el arquero de Racing, Gabriel Arias. Parecía que ahí iba a estar el primer gol de la noche. Pero el futbolista de Independiente falló la oportunidad. Una oportunidad clara, de las que se presentan muy poco en esta clase de partidos, donde se lucha en cada centímetro del campo de juego.

Si Independiente había tenido una jugada muy clara, fue Racing el que tuvo la suya en el arranque del segundo tiempo. Un tiro de esquina desde la izquierda recorrió el área de punta a punta. Ningún jugador de la Academia pudo empujarla. En ese momento se encendían las alarmas en la visita, que empezaba a perder protagonismo.

Cinco minutos más tarde, Copetti tuvo un cabezazo que pasó apenas ancho. El escenario estaba claro: si el Rojo no reaccionaba, la iba a pasar mal. Racing, de hecho, terminó mejor parado en los últimos minutos, pero no lograba llegar con claridad. Hasta que Vigliano sancionó una falta que no fue, y Copetti, a sangre fría, le dio el triunfo al local.