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Jaimy Bayly: “Cristina es una pieza de museo; Macri, un gerente”

El popular conductor y escritor peruano habló sobre la actualidad política argentina, su escandalosa nueva novela y hasta de su compatriota Mario Vargas Llosa. “Es un viejito cascarrabias”, opinó

Jaimy Bayly fue entrevistado por Luis Novaresio y desde el inició marcó su postura: “Cristina Kirchner, al final de su mandato, construía un relato melodramático, ideal y la gente en la calle decía que ella vivía en una nube de pedo”, sentencia. ¿Mauricio Macri? “Lo opuesto. Un político gerente, ingeniero, concreto que cree que siempre dos más dos es cuatro”.

Bayly es una super estrella del periodismo en todos los lugares en donde ha trabajado, como Miami, Lima, Santo Domingo, y en muchas naciones de América Latina. En España es frecuente invitado a los programas televisivos y en todas partes vende por miles sus novelas y crónicas. “Descender a las profundidades de mi vida íntima, de mi vida sexual, me ha dado muchas novelas. Hay que penetrar esos socavones para conocerse más”. Vino a Buenos Aires a presentar su último libro, El niño terrible y la escritora maldita (Ediciones B), en donde compila algunos relatos ya publicados y textos inéditos que hilvanan en una novela su actual relación con una esposa muy joven (“una lolita”, dice) luego de haber estado siete años en pareja con un hombre argentino y, antes, casado con la madre de sus hijas.

Le divierte que le mencionemos que, hace apenas algunas horas, su compatriota Mario Vargas Llosa nos haya dicho que detesta el periodismo actual, reducido al chisme o al amarillismo. “Don Mario es un viejito que cree que todo tiempo pasado fue mejor. Y eso no es cierto. El honorable Vargas Llosa, que me ha marcado en mi adolescencia con su literatura, se queja de la chismografía y entretanto se ha puesto en pareja con Isabel Preysler”, dice con mirada socarrona. Agrega que en su Perú natal apoya a Keiko Fujimori. “Que sea la hija de un dictador no la hace dictadora. Yo fui un hijo de un violento y golpeador y jamás he golpeado a mis hijas”, relata.

La charla culmina hablando de la existencia humana y de su eventual sentido: “La vida no tiene sentido. No hay justicia. Apenas caos. Asumido esto, no nos queda más que aferrarnos al placer. Le guste a quien le guste: a tus padres, a tus hermanas, al gobierno, a los curas o quien sea. Debes perseguir el placer. El modesto sentido de la vida es militar con libertad en el placer”, concluye.

20 definiciones de Jaime Bayly sobre periodismo, literatura, sexo, política, Trump, los Kirchner y Macri.

-El buen periodista debe militar. Pero militar en la oposición. El que milita para el gobierno y es pagado por el gobierno se convierte en panfletario y propagandista. Siempre hay que estar para incordiar, para molestar al poder de turno.

-Víctor Hugo Morales se olvidó de ejercer el periodismo desde el lado opositor. Se subió demasiado al tren del poder.

-No comparto mucho con el gran Mario Vargas Llosa. Hoy es el viejito cascarrabias que está sentado en el banco de un parque y pontifica de todo. Él se enoja con los chismes, con los amarillistas y entretanto se enamora de la reina de la frivolidad y del chisme.

-Me parece que cuando ganó el kirchnerismo, quizá la Argentina necesitaba ese giro hacia el centro-izquierda. Yo no lo hubiese votado a Néstor. Pero comprendo lo que pasó. Los primeros años no fueron tan malos. El segundo gobierno de Cristina fue torpe, menoscabado. Fue una agonía. Los Kirchner tenían que irse.

-En Venezuela se instaló una versión militarista y fascista del socialismo. La Argentina se ha salvado de ser chavista. Entre otras cosas, esto pasó por la existencia del periodismo independiente. Por suerte la Argentina no fue Venezuela.

-¿Los argentinos vivían mejor en diciembre del 2015 cuando la señora se fue a su casa en la Patagonia que a mediados de 2003 cuando los Kirchner tomaron el poder? Hechas las sumas y las restas, yo digo que no. La calidad de vida se ha deteriorado en esos 12 años y los que más han sufrido son los más pobres.

-Yo viví aquí en 2003. Recuerdo que 100 pesos era dinero entonces. Hoy es apenas una propina. Han devaluado 500 0 600 por ciento. ¿Cómo puede decir que deja el país mejor, con menos pobres que Alemania? No nos tomen el pelo. No somos tarados.

-Cristina pertenece a una estirpe de políticos antiguos, es casi una pieza de museo. Es el político charlatán, hablantín y además el político histriónico que todo lo dramatiza, lo exagera. Los discursos de Cristina eran melodramáticos. Los melodramas son buenos para la literatura, no para la política.

-Cristina me remite a Fidel que daba discursos de 7 horas pensando que cambiaba la historia. No sirven para nada los discursos

-Yo creo que el país estaba harto de los discursos de Cristina, de sus cadenas. De todo ese relato real, maravilloso que ella construía. La gente decía: “Ella vive en una nube de pedo. Nosotros no vivíamos en ese mundo”.