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Ingrid Grudke: “Nunca pensé en casarme ni tener hijos”

La modelo de 44 años realizó una profunda reflexión sobre las prioridades de su vida y la presión que ejercían los mandatos sociales sobre ella. Su palabra, en la nota.

Pregunta regida por la absurda predeterminación de género hasta hace muy poco tiempo, hoy en día indagar respecto de los deseos de casarse y ser madre a una mujer ya no es (afortunadamente) algo naturalizado, sino que cada deseo es único e individual, sin importar los sexos.

Y sin muchas vueltas, Ingrid Grudke (44) reflexionó en profundidad al respecto en una entrevista a cuento del estreno de Alma Pura, la película que la tiene como protagonista.

Todo surgió luego de que la modelo comentara que en agosto cumplirá “25 años ininterrumpidos en la moda”. Con total franqueza, Ingrid afirmó: “De viajar tanto por el país me gusta que la mujer se sienta segura, que tenga actitud, que ya no entremos en detalles como la tapa de Caras. Era innecesario, ya todos lo vemos. No hace falta describir o encasillar a la gente, a las chicas sobre todo. Hay cosas que no hace falta subrayar”.

En ese punto, Fernanda Iglesias le preguntó por su vida sentimental. A lo que entre risas, Grudke explicó: “Estoy muy bien, en pareja con un chico de Mar del Plata que por suerte con permiso se pudo venir a Buenos Aires, porque va y viene. Esta cuarentena nos obligó a convivir, nos llevamos muy bien y estoy bien.

Así fue que en Esto no es Hollywood (radio del Plata), la pareja del empresario Martín Colantonio reveló: “Soy una mujer que nunca pensó en casarse ni tener hijos. Hoy en día lo puedo decir con más libertad, pero quizá hace 20 años si respondía eso me decían ‘¡qué chica rara!’. Porque era así, ¿cómo una mujer no querría tener hijos? Y me llevo bárbaro con los chicos, con los adolescentes. Tengo sobrinos y los disfruté, no quiere decir que no me gusten. Ellos se quedan en mi casa, hacen desastres, los malcrío y me encanta”.

“Nunca sentí esa fuerza de tener que tener un hijo. O que tengo que casarme. Esas reglas o herencias de costumbres de familia, tradición o religión. Ya estoy un poco grande para ser madre… Tengo 44, podría, estoy en condiciones. Ahí tenemos un tema con mi pareja, a él le gustaría porque nunca se casó ni tuvo hijos. Hoy digo esto, pero si mañana pasa algo, por ahí sí digo vamos para adelante. También hemos hablado de que si yo no puedo quedar embarazada está la opción de adoptar, si el día de mañana me surgen las ganas”.

Al final, Ingrid Grudke concluyó: “No sé si me veo en el lugar de madre. Me veo muy autónoma, solitaria, soy de viajar, hacer, trabajar. Pero creo que hoy cambiamos muchas cosas y tenemos más libertades. También pasa que la misma mujer le exige a otras. Somos más nosotras las que nos exigimos”.