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Hugo Arana: “Creo que el verdadero poder está en la banca internacional, no en los gobiernos”

Mientras aparece en dos ficciones, La Leona por Telefé y Círculos, por América, Hugo Arana se muestra preocupado por el empleo, la economía y las malas noticias que incesantemente, dice, repiten los medios. Aunque no se identifica con ningún partido, celebra que los actores expresen su militancia como un signo democrático. Por Alejandra Canosa  para 3dias

Actor de oficio si los hay, Hugo Arana supo ganarse el respeto del público y la crítica por el compromiso que ha tomado a lo largo de su extensa carrera en la que figuran un sínfín de personajes.Actualmente disfruta del éxito de La leona, donde se pone en la piel de Pedro Leone, padre de la protagonista Nancy Duplaá y cuyo tema central es el conflicto entre obreros y patrones de una fábrica textil. “La temática es interesante y si bien tiene mucha vigencia con la actualidad, es pura coincidencia porque se filmó durante todo el 2015”, aclara Arana sobre la ficción que generó el llamado a un boicot en las redes sociales, razón por la que Mauricio Macri usó su cuenta de Twitter para desearle suerte al actor Pablo Echarri, ferviente militante del gobierno anterior y también protagonista de la novela.

Mientras ceba mate amargo, avisa que no tiene Twitter, Facebook, ni WhatsApp y acepta conversar con 3Días de actualidad.

– ¿Qué opinás de los despidos en el Estado de los llamados ñoquis?

– Que te echen de tu trabajo me parece trágico y siniestro. ¿Cómo tan rápidamente han descubierto 30.000 “ñoquis” que, según dicen, no hacen nada?. Es curioso que tengan un servicio de información tan extraordinario… Me parece muy duro y, además, viendo los porcentajes de aumento de los últimos días, mucho peor. No es fácil vivir de un sueldo y mantener a una familia.

– ¿Cómo has vivido los cambios de gobierno a lo largo de la historia del país?

– Creo estar seguro de no haber votado dos veces al mismo gobierno. Nunca pertenecí a ningún partido político. Por lo general, me corro de los “ismos” y los vivo como si fueran una cárcel. Y dentro de los “ismos”, si uno tiene un pensamiento singular o distinto, de alguna manera, se vuelve un traidor al “ismo”, sea cual sea. Me parece maravilloso que la palabra arte, no tenga “ismos”. En el mundo de las artes han aparecido colores de almas y cerebros distintos. Desde ahí, siento que los gobiernos, los jueces, aquellos a quienes les otorgamos “el poder” no son el verdadero poder. El poder es la banca internacional, pero no sólo acá, sino en el mundo entero. Aclaro que lo que digo no es la verdad sino mi pensamiento. Siento que todo está debajo de una campana muy grande: el capital. En cuanto a los gobiernos, es difícil señalar con el dedo y decir quién es ángel o demonio. ¡Qué planeta tenemos que el primer volumen de capital son las armas! Eso empieza a contar algo… Las armas son sinónimo de guerra.

– En cuanto a los cambios sociales, ¿sos optimista o pesimista?

– Soy pesimista. La conquista española con la cruz y la espada mató a 90 millones de indígenas de Canadá a Tierra del Fuego, el Imperio Romano provocó una masacre, la Inquisición quemaba gente viva en el medio de la plaza… ¿cuándo cambió la historia del hombre? No creo que cambie y cada vez es más sofisticado. Hoy te pueden esclavizar con un crédito como en España, que mucha gente se quedó sin su casa, aún teniendo miles de años de historia.

– ¿Qué opinión te merece la polémica que se generó por el diseño de una ballena invertida en el nuevo billete de $ 200?

– Estuve en Intratables, donde se discutía acerca de los bichos en los billetes y yo dije que sería bueno discutir que hasta ahora el billete más caro es el de Julio A. Roca, quien fue financiado por los grandes terratenientes que le daban armas, dinero y caballos para matar indígenas y quedarse con millones de hectáreas de tierras. Creo que todas esas polémicas y el ruido que generan tiene que ver con que el 80% son malas noticias. Nada es inocente. Una sociedad bombardeada de malas noticias es absolutamente manejable porque no te permite pensar. No digo que no hay que dar malas noticias, sólo digo que al ser tan insistentes te paraliza y te mete miedo, te anula. Hay que contar lo malo y lo bueno.

– ¿Militás en algún partido?

– No, la única vez que dije públicamente que había que apoyar a Néstor Kirchner fue porque me pareció que había que ayudarlo y apoyarlo. Eso no significa que haya que ponerse de pie y aplaudir. Hay que ser sólido, claro y contundente. He votado todos los partidos políticos según pasaron los años.

– ¿Qué opinás de los actores que fueron fervientes militantes del kirchnerismo?

– No es ni bueno ni malo, no es Boca-River. Que un ciudadano exprese su tendencia o su apoyo a un partido político, me parece democrático.

– ¿Cómo te llevás con la economía?

– ¡No me llevo! Hace seis meses que no trabajo aunque haya dos programas míos en el aire y tuve dos operaciones del corazón y estuve paralizado. Mi relación con la economía es nula: no tenemos relación.

hugo arana