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Gloria Carrá: “La música me salvó de todo”

Dedicada plenamente a su faceta musical al frente de “Coronados de gloria”, la actriz y cantante habló con la periodista Tatiana Schapiro sobre la soledad tras la separación de Luciano Cáceres, el vínculo con su hija Ángela Torres, sus miedos y el show que brindará en pocos días.

—¿De qué te salvó la música?
—De todo. Siento que la música sana. La verdad es que me hace muy bien subir al escenario, cantar, los ensayos en mi casa. En un momento que estaba bastante triste y mal tuve un primer show donde dije: “Guau, qué raro hacer esto” y fue increíblemente hermoso.
—¿El proceso creativo cómo funciona?
—A veces es una frase, a veces es una idea que tenés, a veces es un cuadro, como en el caso de Marta Elena, que me pasó mirando un cuadro; estaba charlando y de repente miré el cuadro y dije: “Ay, necesito anotar esto”.
—No hay una metodología, por ejemplo decir: “Todos los días de 12 a 17 horas me siento a escribir”.
—Jamás voy a ser esa persona. Soy re desordenada aparte.
—En vos la música es sinonimo de alegría. Hay quien se apoya también cuando tiene ganas de estar triste.
—Antes por ahí me conectaba con mi parte triste y escribía desde ese lugar. Ahora escribo, y si bien las letras a veces son un poco tristes, la música es bastante alegre.
—¿Vos cómo estás hoy?
—Estoy muy contenta.
—¿Es un buen momento?
—Sí, muy.
—¿Tenés ganas de volver a enamorarte?
—Sí, por supuesto.
—O te puedo preguntar si estás enamorada.
—No, la verdad es que siempre está la posibilidad, no estoy cerrada a nada, al contrario, estoy súper abierta al amor.
—¿Con la soledad cómo te llevás?
—Me gusta también, me gusta estar sola, porque son los momentos en los que hago lo que quiero y por lo general me pongo a componer.
—¿Qué es lo mejor de haber vuelto a la soltería? ¿Con qué se reencuentra una mujer?
—Con uno mismo y en otro lugar. Me encontré conmigo de frente y en el momento en el que estaba, que fue muy triste, después pude salir de eso también y sé que soy otra persona después de esa relación. Todas las relaciones nos muestran a nosotros mismos, ¿no?
—¿Y la cama grande toda para vos?
—La cama grande la tengo ocupada con mis hijas, las dos duermen conmigo.
—La relación como padres en cuanto a Amelia, ¿está bien?
—Muy bien, Luciano [Cáceres] es re buen papá.
—¿Te sorprendió cuando Ángela salió a hablar de tu separación?
—No, no me sorprende porque Ángela dice todo lo que piensa.
—Familia de artistas, Ángela también. ¿Qué pasa con la más chiquita, Amelia? ¿Viene tirando para ese lado?
—La más chiquita es un personaje súper especial y por ahora quiere ser como Nadia Comăneci, gimnasta.
—¿Cómo estás con Ángela, que le está yendo tan bien?
—Contenta. La admiro mucho, la cuido. Trato de estar en lo que pueda. Este año cumple 18, estamos con proyectos, por ahí se va de casa. Ahora está haciendo un viaje sola.
—¿Logró dejar el colegio finalmente? Alguna vez hablé con ella y quería dejar.
—Era la meta de Ángela. ¡Ay, dios mío! Y sí, este año la verdad es que no hizo nada.
—¿En qué año quedó?
—Quedó en tercero, creo. Es una lucha con Ángela. Trabaja un montón, a mí me gustaría que terminara, para que sea libre después para estudiar lo que quiera. ¿Qué puedo hacer yo? Más que decirle.
—¿Tu caso trabajando de tan chica fue similar?
—En mi caso fue al revés igual. Ángela tiene más libertad. Éramos mi mamá y yo, y yo era un poco la que mantenía a la familia.
—Hacía falta en tu casa, era distinto.
—Era distinto. Y era distinto también que yo quería hacer la secundaria y mi mamá no quería que la hiciera, fue todo al revés.
—¿Cuándo vos eras chica había más deseo de tu mamá que tuyo de que trabajaras?
—No, a mí me gustaba trabajar, pero sí, para mi mamá era como fundamental que lo hiciera.
—Tuviste una niñez complicada en algunas cuestiones, tuviste que trabajar, tu papá murió cuando eras muy chiquita…
—Sí, igual no lo veo tan así. Tuve la desgracia de que mi papá muriera. Por otro lado, mi mamá me llevó también por un camino que, más allá de que fuera un trabajo, es hoy mi profesión y estoy muy contenta.
—Sufriste la muerte de tu papá y luego de tu hermano. ¿Cómo te vinculás con la muerte?
—Tuve una etapa en la que meditaba y llegué a sentir que la muerte está bien, que era paz. Después, cuando se mete la cabeza, uno se apega mucho a sus afectos y, por supuesto, a uno mismo. Me pasa que uno se quiere cuidar más, porque decís: “No me puede pasar nada, por mis hijas”. También es algo que nos va a ocurrir a todos en su justa medida. No tengo esa relación de tanto miedo con la muerte.
—Si no tienen que ver con la muerte, ¿cuáles son tus miedos hoy?
—La verdad es que no estoy tan miedosa últimamente. Hice mucha terapia y trabajé mucho conmigo. Hace un año estaba muchísimo más temerosa.
—¿Qué te enoja?
—Te voy a decir una estupidez, me enoja no poder dormir bien. Que me despierten antes de tiempo me enoja.
—¿Y a esta altura de la vida a qué le decís “no”?
—A todo lo que me haga mal y a todo lo que no me guste o me haga infeliz. A todo eso le digo “no”.
—¿Qué te confirma que una canción está bien?
—Que te guste. Que me den ganas de cantarla a mí. Después, a los demás les puede gustar, no gustar, y está muy bien también.
—¿Te sentís más expuesta con la música que con la actriz?
—Te exponés un poco más, pero la verdad es que no me siento expuesta. Siento mucha felicidad. Me gusta que escuchen las letras. Igual, como actriz, jamás me sentí expuesta, siempre tuve la suerte de estar bastante cuidada.
—¿Qué pasa con los personajes cuando termina un proyecto?
—Lo primero que me salió es decir “Se mueren”.
—¿No queda nada? ¿Se los extraña?
—Alguna vez he extrañado, ahora cada vez extraño menos. La verdad es que cada vez que termina un proyecto digo: “Qué suerte, terminó”.
—¿Tus hijas con vos son críticas o te perdonan todo?
—Ángela a veces se pone un poco más crítica, pero Coronados… le encanta. Cada vez que toco y puede viene, con amigas, con amigos. Algunas veces la he hecho subir a cantar, si tiene ganas, le pregunto antes.
—Editaste “Sagrado” por tu cuenta. ¿Es muy difícil?
—Sí, cuesta un montón. Lo hice re a pulmón. Hice el video también. Estábamos en una instancia donde hice mucho esfuerzo para hacerlo. Ya lo teníamos ahí grabado y había que poner ahorros y lo hice. Es la primera vez que me pasa y creo en Coronados…
—¿Sigue poniendo nervioso el momento de salir al escenario? ¿O ya no?
—Sí, sigue. Depende el momento, la verdad que, cuando hicimos Trastienda, me sorprendí muchísimo de estar tan tranquila. Estuvo increíble y lo disfruté desde el primer tema hasta el último.
—¿Cómo es el momento después? ¿Cómo bajás?
—Es que con la banda por ahí vamos a tomar algo, festejamos, nos abrazamos. Nos llevamos todos muy bien y lo disfrutamos mucho.
—¿Qué va a encontrar la gente en el show del viernes 26 en Niceto?
—Se va a encontrar con la presentación de nuestro disco, Sagrado. Tenemos 14 temas y vamos a tocar un poco más que eso. Se van a encontrar con mucha felicidad, porque arriba del escenario la verdad es que todos tocamos con muchas ganas y le ponemos mucho amor.
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