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Glinski: “La política se puede analizar mirando el futuro o el pasado. Yo prefiero lo primero”

José Glinski volverá a tener una oportunidad y esta vez será de la mano del dasnevismo. Como ministro de Seguridad buzzista no pudo parar la ola de robos de cajas fuertes por las que aún no hay ni un solo detenido. Ahora aparece como un especialista en cuestiones vinculadas al manejo del agua.

En ese contexto, Glinski criticó al anterior gobierno señalando que Buzzi dejó de prestarle atención a la gestión por focalizarse en su propia reelección.

Glinski dijo que “dependerá del gobernador Mario Das Neves” si finalmente ocupa un cargo en el gabinete provincial, pero adelantó que está dispuesto “a aportar su granito de arena” a la gestión.

Glinski que supo ser un defensor acérrimo del proyecto Nacional y Popular que encarnó el kirchnerismo a nivel nacional aseguró “no estar traicionando a nadie” con su giro hacia el dasnevismo.

El ex funcionario buzzista reivindicó la figura del actual gobernador Mario Das Neves como “un gobernador peronista”.

Si bien reconoció que en algún momento le tocó enfrentarse con el dasnevismo, Glinski dio por superada esa etapa al sostener que “la política cambió” y que prefiere construir políticas desde el Gobierno.

“La política se puede analizar mirando el futuro o el pasado. Yo prefiero lo primero”, dijo.

Admitió que su relación con el ex gobernador Buzzi no terminó de la mejor manera, sino que la calificó de “fría y distante” luego de que fuera relevado de su cargo de secretario de Seguridad.

“Se cometieron equivocaciones y se abandonó la gestión por hacer foco en la reelección”, añadió Glinski, quien dijo que el grupo político “Los Altares” que fundó mientras fue funcionario “sigue activo políticamente”.

Con respecto a su futura tarea en el Gobierno, Glinski dijo que el tema del agua “es una prioridad en la agenda de Das Neves” y es por ello que hizo de nexo entre el Gobierno del Chubut y la Embajada de Israel en el reciente contacto que el gobernador tuvo con el embajador israelí.

“Israel transformó un desierto en un vergel”, relató Glinski, quien dijo que esa experiencia le puede ser muy útil a Chubut en el desarrollo de sus recursos hídricos.