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Fernanda Herrera, la abogada hot, militó en Unión Popular

Fernanda Herrera, conocida como la abogada hot, no sólo baila cumbia y hace producciones de fotos calientes, sino que tiene un pasado político curioso: fue candidata a vicepresidente en las elecciones de 1999. Qué dijo Graciela Devita, actual presidenta y apoderada de Unión Popular.

Multifacética. Esta es la mejor palabra para describir a la excéntrica Fernanda Herrera, la abogada hot que saltó a la fama luego de tomar la defensa de José López y que estaría a punto de ser reemplazada . Estudió derecho en la Universidad de Morón y también se recibió de escribana, es cantante de cumbia, modelo, cría caballos de carrera y se perfila como una de las próximas participantes del “Bailando por un sueño”. Pero hay más: la “Mini Alfano”, como la bautizaron en los medios por su parecido con Graciela, tiene una trayectoria política poco conocida. Fue candidata a vicepresidente de la Nación y durante más de diez años estuvo ligada, junto a toda su familia, a Unión Popular, un partido peronista que supo tejer alianzas con políticos como Eduardo Duhalde, Sergio Massa o Martín Redrado.

En las últimas semanas, la “abogada hot” copó la pantalla televisiva. Además de ser convocada por Marcelo Tinelli para participar en el certamen de El Trece, se sentó en la mesa de Mirtha Legrand y desfiló por todos los programas, los de política y de espectáculos. Se peleó con Moria Casán en el mismo tono con el que dijo que pretendía utilizar la figura del arrepentido para defender a López, el ex funcionario K al que detuvieron in fraganti arrojando bolsos con millones de dólares a un monasterio de General Rodríguez. Sin embargo, cada vez que se le preguntó sobre su relación con la política, esquivó el tema. A esta altura, son muchos los que se preguntan quién está detrás de la abogada que llegó a tener en sus manos, al menos por algunas semanas, una de las causas más calientes del país.

El desembarco de Herrera a la política se dio en el año 1999, ella tenía 26 años y hacía muy poco había obtenido su título de abogada. Morocha, sin cirugías estéticas pero igual de exuberante que en la actualidad, compartió la fórmula presidencial de la Alianza Social Cristiana junto al eterno candidato Juan Ricardo Mussa. En esos mismos meses, en los que dividía sus horarios entre las reuniones de campaña y las recorridas por los barrios, firmó con una productora para grabar su primer disco: “Fernanda y los dulces”.

“Cuando nos aliamos con Unión Popular nos pidieron que la fórmula estuviera integrada también por alguien de ellos. Así apareció Fernanda”, contó Mussa al diario Perfil. En esa elección, su espacio obtuvo poco más de 53 mil votos, lo que representó el 0,28 por ciento del electorado. En una entrevista que dio en ese entonces, Herrera contó: “Yo en política no estaba, pero participaba indirectamente ayudando a mi hermano. Y me lo propusieron porque vieron que estoy en contacto con la gente. De entrada aclaré que los discursos no me van”.

Ese “contacto con la gente” es lo que todavía recuerda hoy Mussa: “Tenía una vocación fuerte por los temas sociales, por los menores con problemas con la Justicia. Íbamos a los barrios y la gente se quedaba sorprendida con su pinta y ella se quedaba horas hablando. La conocían porque era la época en la que empezaba a cantar en la televisión y en la campaña venía muy bien una mujer así”. Sin embargo, luego de esta experiencia, Herrera comprendió que los horarios de la política la requerían full time y decidió dar un paso al costado de las candidaturas. “Perdimos bastante el contacto hasta el 2003, cuando tuve la posibilidad de empezar a trabajar con Sergio Massa. Ahí ella me pidió sumarse y ser la primera en la lista de legisladores, pero al final no cerramos la alianza y nunca hicimos nada más juntos”, agrega el político.

Unión Popular es el partido que durante años albergó a toda la familia Herrera. La madre de Fernanda, Olga Margarita Ovanesoff, fue la presidente del espacio en el orden nacional entre el 2005 y el 2011. De hecho, la dirección de su casa era la que se consignaba como dirección del partido en los papeles presentados ante la Justicia Electoral. Daniel, el hermano de la abogada, fue uno de los principales referentes del espacio y su esposa, Fabiana Abarca, la tesorera del partido.

Durante estos años, la abogada se encargó de controlar los fondos de las campañas en las que participó Unión Popular en calidad de “responsable político” o “responsable económico”, según consta en los papeles presentados ante la Cámara Nacional Electoral. Tanto en las elecciones del 2009 como en las del 2011 y 2013, el espacio afirmó no haber recibido ningún aporte.

Sin embargo, la relación familiar con este espacio cayó en desgracia cuando la Justicia determinó que en uno de los locales partidarios de Daniel Herrera se realizaban abortos clandestinos. Inmediatamente, la actual presidenta y apoderada de Unión Popular, Graciela Devita, publicó una carta para separarse del escándalo: “Daniel Herrera, su familia y acólitos perdieron todos sus cargos partidarios en el mes de diciembre del año 2011 cuando una Convención Nacional que el mismo Herrera convocó, entendió que debía terminarse el unicato y despotismo”, afirmaba la misiva.

Devita, además, afirmó que Daniel fue investigado por la Justicia por haber emitido un cheque a un afiliado fallecido en el 2008 y señaló una causa penal en la que se lo acusa de administración fraudulenta por haber ocultado un terreno de 680 hectáreas que había sido donado al partido. Todo esto habría sucedido durante la presidencia de su madre.