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Felipe Pigna: “Intratables es una muestra de salvaje autoritarismo”

El historiador estrena libro sobre Manuel Belgrano. Historia “humanizada” y debates silenciados. Las acusaciones de los colegas, todo en una nota de la revista Noticias.

Hay una idea que obsesiona a Felipe Pigna: humanizar al pasado, llenar de colores los bustos grises de los “padres fundadores”, lograr que todos entiendan que los grandes héroes de ayer reían y se enojaban como cualquier otra persona. Ir a un lado al que el mundo académico no quiere ir, por razones que el autor de “Manuel Belgrano. El hombre del Bicentenario” (Planeta) no comprende ni comparte.
El historiador que más bestsellers acumula. El hombre que sigue llevando a la Historia a las primeras filas de las librerías se reunió con NOTICIAS para hablar de su último libro. Aquí los tramos principales del diálogo.
Noticias: ¿Por qué el creador de la bandera no tiene el lugar destacado que tienen otros próceres, como San Martín, por ejemplo?
Felipe Pigna: Para mí lo tiene, y si no hay que dárselo. Es nuestro primer intelectual. Se nota en sus memorias, que son pioneras. Ahí habla de economía, ecología, el cuidado del medio ambiente, de la igualdad de la mujer. Trata cosas que están muy ausentes en los políticos de la época.
Noticias: ¿Fue el prócer más “completo”?
Pigna: No me gustan las comparaciones, aunque en la idea que tenemos de prócer Belgrano hace algo de agua en el plano militar. Igual creo que hay que desterrar la palabra prócer por la de “padre fundador”. Este término te da una versión más completa, donde esa persona pudo nunca haber agarrado un sable y dedicarse a pensar. La palabra prócer los aleja, los convierte en bronce, medio aburrido, no tiene nada que ver conmigo. Si hablás de vidas humanas, falibles y perfectibles, con preocupaciones y miedos, los acercás un poco más a lo que en verdad fueron.
Noticias: ¿Servirá su libro para esto?
Pigna: Humanizarlo es un poco la idea. Acercarle a la gente un personaje que vale la pena, hacer empatía con un tipo tan empático como Belgrano, siempre atento a los demás. No sólo por donar de su dinero a las escuelas, sino por escribir y proyectar un país que nunca iba a ver.
Noticias: ¿Les cuesta a los historiadores “humanizar” el pasado?
Pigna: Hay que humanizar en general.¿Hasta cuándo resiste una persona el maltrato? ¿No le influye en su vida que lo hagan ir de acá para allá? Él lo dice: “Me mandan a cuidar moribundos”, y más de una vez puso en duda si seguir o no. No son súperhombres.
Noticias: ¿Por qué aparece en un segundo plano respecto de otros personajes de la historia?
Pigna: Hay una estrategia muy común de la historia oficial que relatan los especialistas: Belgrano creó la bandera, San Martín cruzó los Andes, Sarmiento fundó escuelas. Se deja de lado todo lo que se considera conflictivo: San Martín gobernando y enfrentado a Buenos Aires, Belgrano que también tenía sus problemas con el poder central. Hay una tendencia a encuadrar la Historia dentro de un marco de no conflicto que tiene una consecuencia tremenda: crea generaciones enteras de autoritarios que no han crecido en la idea del disenso.
Noticias: ¿Hay dificultades para aceptar el debate?
Pigna: Claro. La polémica Sarmiento-Alberdi es un ejemplo: un debate, en términos muy duros, que se hizo a través de libros. Esos debates están ausentes del relato oficial.
Noticias: En algunos sentidos, entonces, no estamos mejor ahora sino peor.
Pigna: En ese sentido estamos mucho peor. Perdimos el debate: el debate hoy es “Intratables”, que no es un debate sino una muestra de salvaje autoritarismo, la imposición de la palabra de uno sobre la del otro, la defensa de la acusación donde brillan por su ausencia las ideas. Un mayor conocimiento del pasado ayuda a remediarlo, pero no es una fórmula mágica.
Noticias: Hay una frase de Galeano que dice que el Che Guevara tiene “la costumbre de seguir naciendo”. ¿Con Belgrano pasa algo parecido?
Pigna: Ha venido pasando en los últimos veinte años. También interesa porque es un símbolo de los tiempos: una parábola invertida del presente, ingresa a la función pública rico y sale pobre. Si tenemos los mismos criterios que usamos con estos personajes, es difícil que los que nos gobiernan hoy sean estudiados en 200 años como se hace con Belgrano.
Noticias: En su último libro, “El enigma Belgrano”, Halperín Donghi criticó muy fuerte al creador de la bandera.
Pigna: Me pareció una obra fallida de un gran historiador, de uno de los más grandes que tuvimos, que no está a la altura de su carrera. Creo que su último trabajo es fallido, un tiro por elevación a un clima de época, hacia el rescate que hizo el kirchnerismo de la figura de Belgrano. Agarra todo lo peor del personaje -que todos lo tienen- y lo junta en un libro donde no reconoce ninguna acción positiva.
Noticias: Durante el kirchnerismo se dio el fenómeno de pararse en uno u otro lado de la Historia, con una simbología fuerte hacia el presente.
Pigna: Que uno sea de tal o cual partido porque le gusta más San Martín o Belgrano es una imbecilidad. Nos corre de la posibilidad de hablar de Historia, está todo tan impregnado por el presente que no se puede debatir el pasado. Es como la estupidez de pensar “¿que dirían Belgrano o San Martín hoy?”: es una falta de respeto y una mala praxis histórica. ¿Con qué derecho voy a malversar un pensamiento para hacerle decir lo que yo quiero? ¡No sé cómo estarían hoy Sarmiento o San Martín!
Noticias: En el libro hay varias citas de historiadores de la Academia. ¿Servirá este trabajo para unir posiciones que parecen antagónicas, la Academia y la divulgación?
Pigna: Siempre lo hablamos con Darío
Sztajnszrajber, con quien somos muy amigos y estamos dando charlas. De nuestra parte está la mejor onda, pero los que no quieren hablar con nosotros son ellos, que entienden que la palabra “divulgador” es mala. Ahí está la diferencia: ellos se ocupan más de nosotros que nosotros de ellos. Yo si encuentro un buen texto lo leo y lo cito. Ellos me critican más de lo que me leen. Es una pena que no podamos ni debatir: los invito y no vienen o vienen muy pocos.
Noticias: ¿Por qué no van?
Pigna: Pura soberbia, como si no estuviera a su altura. Ese es el pensamiento que manifiestan y lo dicen públicamente. Yo no diría nunca eso de ellos.
Noticias: ¿Le duele?
Pigna: Me tiene sin cuidado. Me gustaría que no fuera así, no por una cuestión de ego sino porque siempre es bueno discutir y charlar con colegas. Me duele de ese lado. Sé que algunas críticas vienen con muy mala leche. Ya no son críticas sino cosas más pesadas, que tienen que ver con lo ideológico. Es una forma de ver la historia que ellos combaten. Yo digo Malvinas, no digo “Falklands” como Luis Alberto Romero, que se enorgullece de decirlo así. No se puede ser historiador sin tomar una postura política.
Noticias: En el gremio se suele sostener la idea de la objetividad.
Pigna: Son los soberbios del gremio: yo no pertenezco a ese lugar. No me creo superior porque pienso que el común de los mortales no puede ser objetivo y lo mismo le pasa a los historiadores. No se puede ser objetivo, pero sí tener equilibrio.