Image default

Favio Posca: “Me gusta vivir bien y ganar buena guita”

Jura que aceptó estar en “Bailando por un sueño” porque quiere vivir la adrenalina, aunque confiesa que influyó la visita de Tinelli en su camarín.

Desde que saltó a la fama masiva como integrante de la tribuna de Nicolás Repetto en su ya mítico programa de entretenimientos de los mediodías de Telefe, Favio Posca se caracterizó por interpretar delirantes personajes de ficción, casi siempre de la mano de Pol-ka. Sin embargo, en breve el artista revelará su personalidad tal cual es frente a las cámaras, cuando le toque debutar en la pista de Bailando 2016, más allá de la fama que se ganó como El Perro.

Lejos de ser un improvisado, el primer confirmado para el certamen de danza deShowMatch luce sus dotes de bailarin en su unipersonal, Fucking Fucking Yeah Yeah, que presenta de jueves a domingo en el Paseo la Plaza. “Estudié danza clásica, contemporánea y jazz. La danza me ayudó a meter en mis espectáculos a mis personajes que están rotos”, confesó Posca en una nota para la revista Gente.

Por eso, la propuesta de Ideas del Sur no le cayó de sorpresa: “Me habían llamado como cuatro veces antes, pero no me veía en el programa. Este año dije que sí porque me ganaron las ganas, y voy a dar todo por ganar”. La personalidad es uno de sus contrastes más fuertes con la imagen que el público se hizo de él, dado que en el show que presenta en la actualidad bajo la consigna “que se note que estamos vivos”, cuenta historias de todo tipo de excesos.

“Me costó mucho que la gente entienda que no soy el zarpado que ve sobre el escenario. En el arte me gusta desdoblarme y sorprender. Como artista, me interesa hablar de la falla de lo no dicho, porque con mis creaciones busco generar catarsis, que el público transpire de risa. Pero en mi vida tengo mucha disciplina. No me gusta la improvisación ni el descontrol”, resume Favio Posca, quien está casado con Luisa y es padre de Manuela (21) y y Rocco (16).

Seguramente el Bailando ayude a conocerlo de otra manera. Sin personajes de por medio.