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Érica García y sus experiencias en Tinder

La rockera Érica García escribió una llamativa y amplia reflexión sobre la red social Tinder, con definiciones para no perderse en su blog.

La cantante comienza su reflexión diciendo que “Según Wikipedia, Tinder es una aplicación que facilita la comunicación entre personas mutuamente interesadas. Según nosotros, Tinder es la red para tener sexo”.

Érica García continúa su análisis :

Obviamente apenas salió me resistí a usarla, uno carga con los prejuicios que se repiten a la lorísima potencia:

“yo no necesito una aplicación para conocer gente”

“no hay nada como conocer a alguien en la calle”

“amor a primera vista”

“la gente no puede enterarse de que yo me conozco con alguien”

“qué mal que tiene que estar alguien para ponerse a que lo elijan con una foto”

y pavadas por el estilo que ya no aplican a nuestra toda digitalizada vida.

Asumámoslo, la tecnología nos encanta, de encantarnos como a una serpiente, de @rrobarnos con pasión y de facilitarnos como bien dice la wiki, un contacto que de otra forma ni conoceríamos.

A todas las redes me resistí, a todas las redes empecé a usarlas tarde y a todas las rockeé, les puse mi impronta convirtiéndolas en parte de mi vida activa, mis relaciones, amistades y trabajo.

Tinder no iba a ser la excepción. Fue así como un 16 de marzo de 2016 (antes de ayer) me baje la aplicación.

Mis amigos me habían explicado que Tinder era específicamente para conocer gente e ir al punto, G, tener sexo, sin caretear esa forma de approach.

La conclusión final siempre era: no podés estar en Tinder es re botón. Y fin del asunto.

La vida de carne y hueso, no la 2.0, me ha llevado en el último mes a abrir mis gustos y desprejuicios. Decidí, dentro de lo sensatamente sano, hablar sin problemas de todo lo que hago.

Por qué? Porque llega un punto en que si no lo hablás vos, lo dicen igual, los medios, un amigo, otros.

Hay una zona en la vida del “expuesto” en que ya está ahí en el mostrador, las cosas que hace se ven y es una ingenuidad negar al elefante rosa dentro de la habitación.

Dicho ésto, pensado y masticado, me llegó el momento Eureka de la ecuación: “ya que no me puedo esconder me voy a mostrar”.

Así utilicé mi centro de operaciones Twitter para anunciar con bombos y platillaje: “Hola estoy en Tinder”. Y a la miércoles todo. Los prejuicios mios y de los otros.

Y se siente bien.

Si hay algo que me atrae es meterme en un sistema y descularlo, descifrarlo, comprenderlo rápidamente, sacarle jugo.

Empecé a navegar el mar de gente de Tinder con torpeza, tocaba sin querer la foto de un pibe y le comunicaba que me gustaba a alguien equivocado. Hasta que le saqué la onda habré hecho como 9 parejas sin querer que después tuve que deshacer.

Así de simple mis amigos. El universo Tinder se pela más facil que un Ferrero Rocher (???) (podría ser un chivo pero es una metáfora)

Uno toca y ya se armó una pareja! Maravilloso!!!!

Y toca otra vez y la pareja ya no está más!!

Pero díganme si ésto no es la panacea del amor!!!! Lo que siempre soñamos!!!

Cero rollo, nadie se ofende, nadie se enoja. Todos se dan su tiempo para hablar. Dios, por qué no lo inventaste antes?

Al principio me puse en exquisita pero después al igual que en la vida real, uno empieza a bajar la vara sino no entra nadie al selecto segmento de hombre ideal.

Me fui al otro extremo, abrí el abanico y la distancia, es como ir caminando por la calle mirando a todos, éste sí, éste no, éste sí, éste no.

Seamos sinceros, es lo mismo que hacemos en Facebook pero sin perder tanto tiempo mirando fotos, amigos mutuos y estados.

En mundo Tinder, cuando pasás a chatear te podés encontrar de todo, gente que va y gente que no.

Hay muchos que se cambian los nombres, hay otros que incluso creen que el mío es un fake (puede haber alguna Positiva fake dando vueltas, no lo descartemos). Pero esa cuestión de las personas anónimas que se cambian el nombre me resulta sorprendente. Repito: anónimos que se cambian el nombre. Si ya no te conoce nadie, que te llames Alfonso o Gastón da absolutamente lo mismo. Será un tema a resolver, por ahora no lo entiendo.

La cuestión sexo, uno la maneja como quiere, lo importante es el scanneo inicial y luego el encuentro real que puede ir de:

darse un beso apasionado y tener sexo sin siquiera decir hola hasta no gustarse de entrada y hacerte la que te duele la panza o dejaste la comida en el fuego y salir corriendo.

Lo que no hay que hacer nunca en las redes es encenderse, calentarse, porque puede ser muy diferente lo que te encuentres en la realidad: Recomiendo scannear y filtrar. Preguntar, asegurarse.

Mi conclusión es que me parece lo más piola que he visto en los últimos tiempos, porque no da vueltas, es directo. Yo detesto la gente vueltera.

Si hay algo que dificulta las relaciones humanas en nuestros días es el histeriqueo, el que sí, que no, que me parece, que creo que le gusto, que me llama, que me whatssappea, que se conectó hace una hora…. y Tinder viene a decirte: te gusta o no te gusta? Listo no me regatees, es ésto, es lo que hay, lo llevás o no?

Aunque estar catalogado en esta red y chatear con miles no garantiza siquiera que se vayan a conocer alguna vez, ni garantiza llegar a tener sexo y mucho menos una experiencia buena, Tinder me parece una herramienta práctica, sin vueltas, que usada con sentido común y cautela te puede traer al amor de tu vida, a una grata amistad o un lindo chat.

No es poca cosa en este mundo que a veces no tiene esperanzas.

www.ericagarcia.com