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Encuentran muerto a un cura que denunciaba a narcos en sus misas

El fiscal tucumano Diego López Ávila dijo que “todo indicaría que se trató de un suicidio” respecto de la muerte del sarcerdote Juan Viroche, en tanto el fiscal federal Antonio Gómez aseguró que el cura había recibido amenazas de muerte.

Un sacerdote que en los últimos años realizó varias denuncias contra bandas narcos que operaban en la zona este de Tucumán fue encontrado hoy muerto en el interior de su casa, ubicada al lado de la iglesia que tenía a su cargo. Los investigadores esperan los resultados de la autopsia para determinar cómo falleció.

Juan Viroche (47) vivía en La Florida, una localidad ubicada a unos 70 kilómetros al este de la capital tucumana. Su cuerpo fue hallado en uno de los dormitorios, donde encontraron sus pertenencias desparramadas por el piso. En una primera inspección del lugar, los investigadores no detectaron signos de violencia ni puertas forzadas.

El fiscal tucumano Diego López Ávila, quien investiga la muerte del sacerdote, dijo que “todo indicaría que se trató de un suicidio”. Aunque, el fiscal general de la provincia Gustavo Gómez descartó esa hipótesis por el tipo de personalidad y la activa participación de cura en los problemas de la vecindad.

Fuentes del caso informaron a la agencia Télam que, en base a dichos de allegados al sacerdote, se determinó que Viroche estaba “preocupado” porque había recibido amenazas en los últimos días. Otras versiones aseguran que, por el miedo que tenía, había solicitado el traslado a sus superiores. El fiscal general de Tucumán, confirmó que el cura había hecho pedidos de traslado.

Este mediodía, y tras el impacto de la noticia, vecinos de La Florida, se reunieron frente a la parroquia mientras terminan las pericias y cuando aún está la Policía en el lugar pidiendo el esclarecimiento del caso.

En noviembre del año pasado, tras un asalto a una iglesia, vecinos de Delfín Galló organizaron una misa en la calle para pedir seguridad. La ceremonia fue encabezada por Viroche, quien explicó que el gran problema de la pequeña localidad, de no más de 8.000 habitantes, era el consumo de droga.

“Estoy convencido de que la inseguridad no se va con más efectivos policiales, es una forma de conciencia que debe partir desde la educación y desde los valores y compromiso mismo que tenemos como pueblo y como ciudadanos”, aseguró el cura durante esa misa.

La noticia conmocionó a los vecinos de La Florida, donde el cura tenía un rol central. Un video difundido hoy por La Gaceta lo muestra en una convocatoria para un evento, junto a dos chicos. “Son niños de nuestro pueblo, de nuestra comunidad. Van a la escuela Juan Bautista Bascari, y es un orgullo para nosotros. Cuando se quiere, se puede. Porque se puede decir no a la droga, no a la prostitución, no a tantas cosas que nos duele. Tenemos esto, a nuestros niños que son sagrados”, aseguraba el sacerdote en su mensaje.