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Emmanuel Macron prohibirá el uso de teléfonos celulares en las escuelas

Tendrán prohibido utilizar el móvil durante el horario escolar, incluso durante los recreos.

El gobierno de Emmanuel Macron implementará desde el próximo mes de septiembre una de las medidas de educación que tanto prometió en su campaña presidencial: se trata de la prohibición a los estudiantes de escuelas, hasta los 15 años, de utilizar sus teléfonos celulares en los establecimientos educativos.

El ministro de educación de Francia,  Jean-Michel Blanquer, aseguró que se trata de “un mensaje de salud pública para las familiares”.

“A veces, se necesita un móvil por razones relacionadas con la enseñanza. Sin embargo, su uso debe de estar controlado“, manifestó el ministro. Y agregó: “Es bueno que los niños no estén tan a menudo, o incluso nunca, delante de una pantalla con siete años de edad”.

Docentes y padres se han mostrado divididos en los últimos meses ante esta iniciativa, que comenzará a regir desde el comienzo del próximo ciclo lectivo.

En Francia cerca del 93% de los jóvenes de 12 a 17 años cuentan con teléfonos móviles. “En estos días los niños ya no juegan en el recreo, están frente a sus teléfonos inteligentes y desde un punto de vista educativo eso es un problema”, indicó Blanquer, el pasado mes de diciembre.

“Con los directores, maestros y padres, debemos encontrar una manera de proteger a los alumnos de la pérdida de concentración a través de pantallas y teléfonos”, agregó.

De acuerdo con Philippe Tournier, director de una escuela de París, el 40% de los castigos a alumnos están relacionado con el uso de celulares. Sin embargo, reconoció que resulta difícil frenar esa práctica sin inspeccionar o revisar los bolsos de los chicos.

Hasta el momento no está claro cómo funcionará la prohibición. El ministro de Educación sugirió tiempo atrás que una alternativa es instalar taquillas para que los alumnos guarden allí sus teléfonos durante el horario escolar.

Antes las críticas, Blanquer consideró que si el gabinete de Macron, durante las reuniones de ministros, pueden guardar sus dispositivos móviles, entonces “cualquier grupo humano, incluida una clase” puede hacer lo mismo.

Como en varios países de Europa, en algunas escuelas, por decisión propia, ya se aplica esta norma. Un profesor de Rueil-Malmaison compartió con el diario Le Figaro su metodología: “En una caja ubicada sobre la mesa a la entrada de mi clase los alumnos guardan sus teléfonos móviles. Nunca he tenido ningún problema. Se necesitan dos minutos al comienzo de cada hora”.

En otro colegio del área de Essonne, los chicos colocan sus teléfonos en bolsas con sus respectivos nombres en una oficina que se encuentra a la entrada del establecimiento. Al final de la jornada, los retiran.

Gerard Pommier, quien encabeza “Peep”, una de las asociaciones de padres más grandes del país, mostró su escepticismo, según un artículo publicado por The Telegraphen diciembre pasado. “Imagínense una escuela secundaria con 600 alumnos. ¿Van a poner todos sus teléfonos en una caja? ¿Cómo los almacenan? ¿Y los devuelven al final?”, consultó.

“Uno debe vivir con los tiempos. Sería más inteligente plantear reglas y discutir su significado con los alumnos”, añadió.