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El pasado violento del hombre acribillado por un sicario en un bar

Diego Campos Lucero fue asesinado de siete balazos en Balvanera; lo vinculan a una poderosa organización narco de la villa 1-11-14 en el Bajo Flores

Diego Campos Lucero tenía 29 años, trabajaba como vendedor ambulante y vivía en la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, una zona caliente del tráfico de drogas, donde lo conocían con el alias de “Peluchín” . Poco tiempo atrás había recibido amenazas de muerte. En una oportunidad le balearon su auto y se salvó de casualidad. En las últimas horas las advertencias se cumplieron: fue acribillado de siete balazos por un sicario que lo sorprendió en un bar de Balvanera donde la víctima cenaba con su novia.

Los investigadores del caso sospechan que la clave para resolver el homicidio puede estar en el pasado violento de Campos Lucero y en sus conexiones en el bajo mundo de la droga.

La investigación está a cargo de la fiscal Viviana Fein, la misma que tuvo el expediente de la muerte del fiscal Alberto Nisman. La representante del Ministerio Público ya pidió el registro de las cámaras de seguridad de la zona del ataque para trata de reconstruir los movimientos del sicario antes y después del homicidio.

Fein, agregaron las fuentes consultadas, también pidió que le remitan el expediente donde Campos Lucero denunció amenazas.

Calificadas fuentes judiciales sostuvieron que la víctima tuvo un vínculo cercano con una de las bandas narco que a fuerza de balas y venganzas ocupó el territorio de la 1-11-14.

En mayo de 2004 una remisería de la villa del Bajo Flores fue atacada a balazos. Un grupo integrado por al menos nueve jóvenes disparó con escopetas y pistolas nueve milímetros. La dueña del comercio apuntó como autores del hecho a una banda narco que, según la mujer, le exigían que trabajara para la organización criminal.

“Los criminales llegaron tipo el Lejano Oeste y comenzaron a disparar. La dueña de la remisería recordó que poco antes del ataque, uno de sus hijos se había peleado con Campos Lucero”, recordó un investigador de los hechos ocurridos hace 11 años.

“Peluchín” Campos Lucero fue imputado en esa causa. “Para nosotros había sido el que lideró el grupo de atacantes. Estuvo acompañado por Jhon Paul Revilla Estrada”, agregó la fuente judicial consultada.

Revilla Estrada, alias “Burro”, es uno de los sobrinos de Marco Estrada González, un ciudadano peruano más conocido como “Marcos” y sindicado por la Justicia y la Policía Federal como uno de los poderosos jefes narco de la villa 1-11-14.

“Marcos” en un juicio abreviado admitió su culpabilidad y recibió una pena de prisión de seis años. Ya está libre y vive en un barrio cerrado de Ezeiza.

Sólo de la banda comandada por ciudadanos peruanos el juez federal Sergio Torres, la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal y la Gendarmería Nacional identificaron a 100 sospechosos. Hubo 63 personas condenadas. Se estima, que en su momento, la narco organización llegó a facturar 350.000 pesos semanales.

“Campos Lucero nunca estuvo imputado en la megacausa narco de la 1-11-14. Sí había un integrante de la organización al que todos conocían como Peluchín o Peluchito, pero no logramos identificarlo”, afirmó un detective judicial.

Por el ataque a balazos a la remisería “Peluchín” fue sobreseído por un juzgado de menores, agregaron las fuentes consultadas. Pero en 2006 volvió a ser detenido por la Policía Federal en Paseo Colón al 1500.

Sobre sus últimas horas, según explicaron fuentes judiciales, se sabe que “Peluchín” estaba en la casa de familiares pero “como estaba alcoholizado le pidieron que se fuera y fue así que llegó al bar «La Ale», que estaba a punto de cerrar. Se sentó en una mesa y a los pocos minutos llegó el sicario y disparó diez veces con una pistola nueve milímetros. Siete balazos impactaron en el cuerpo de la víctima”, dijo un investigador.