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El mercado descontó este triunfo y se prepara para pedir resultados económicos Por Luis Beldi

Lo que sucedió este domingo fue una etapa necesaria, pero no suficiente

El triunfo del Gobierno en las legislativas fue anticipado por los inversores del mercado financiero con los récords en la Bolsa, el atraso cambiario y la suba de los bonos en pesos. Ahora, exigirán más al Gobierno porque sus apuestas serán concretas. No van a anticiparse a resultados, pedirán resultados y querrán ver que las reformas se pondrán en marcha.

Ahora la inversión directa está más cerca, pero faltan las primeras acciones concretas para reducir el gasto público, la carga tributaria y todos los componentes que hacen al elevado costo argentino que deja al país afuera del mundo.

Será una tarea compartida porque las provincias tienen una enorme responsabilidad en ese gasto. Santa Cruz, por caso, paga 86 mil sueldos sobre una población de 320 mil habitantes. Municipios que deberían ser ricos, como Caleta Olivia, que tiene una población de trabajadores petroleros de elevado sueldo, recauda 30% de lo que gasta.

Pero no sólo el gasto público es el problema. Hay todo un sistema de subsidios que lleva buena parte de los sueldos de los que están empleados. Entre ellos los de la energía. Luz, gas, combustibles subirán inexorablemente. También habrá que revisar la enorme lista de subsidios sociales que ha hecho que sean incontrolables y mal distribuidos.

La economía en negro, con trabajadores no registrados es un ejemplo que demuestra que las acciones directas son más eficaces que las regulaciones. La oferta de créditos hipotecarios a largo plazo, ha hecho que empleados que estaban marginados, pidan a sus empleadores ser blanqueados. Desde empleadas domésticas, hasta obreros quieren ser incluidos y tener recibos de sus haberes para justificar un mínimo de ingresos para acceder a esos préstamos para la vivienda propia.

La contracara, son los convenios laborales que generan desempleo y costos imposibles de solventar que vienen de décadas de pactar la gobernabilidad con un grupo de sindicalistas. Esos convenios no mejoran los ingresos de los trabajadores, sino que fomentan el ausentismo y la caída de la productividad. Las reformas bien aplicadas hacen que mejoren los ingreso vía baja de impuestos de los productos de primera necesidad, de la menor carga de aportes y del mayor empleo.

Las Pymes serán las beneficiarias por convenios de trabajo equitativos acordes al siglo XXI. Hay sectores, por caso, que demandan empleo y faltan trabajadores para cubrirlos, como es en la industria farmacéutica.

Apoyo a plazo fijo

En lo que todos coinciden, es qué si estas reformas no se llevan adelante, habrá que tomar las ganancias e irse porque el esquema de endeudamiento no resistirá. Endeudarse para ganar tiempo mientras se aplican las reformas, es una alternativa que aceptan los inversores. Endeudarse como sistema, es un camino al fracaso. Un ajuste en crecimiento, es un anestésico que lo hace más soportable.

El Gobierno lo sabe. Los mercados en los primeros tiempos le darán el apoyo a través de las cotizaciones de las acciones en la Bolsa y de la aparición de nuevas empresas en ese mercado. Hay compañías de energía renovable y laboratorios que se están preparando para ofrecer sus acciones en la Bolsa.

En este momento, hay banqueros del exterior seleccionando sectores donde invertir, porque sus clientes quieren participar de esta etapa. “Hoy la Argentina es una promesa estrella para los inversores del mundo. Pero todavía es una promesa”, señaló un representante de uno de los bancos más importantes de Estados Unidos.

Expectativa de mejor nota

Las calificadoras de riesgo, en tanto, pueden mejorar la nota de la Argentina con lo que bajará la tasa a la que toma deuda el país. Por supuesto, que habrá costos y los inversores pagarán una parte de la factura. El impuesto a la renta financiera es un hecho.

Los intereses de los depósitos a plazo fijo por montos elevados y las Lebac, pagarán Ganancias. Los Bonos del Tesoro y las acciones parecen estar al margen de ese impuesto. El Gobierno sabe que si los papeles que emite son alcanzados por un gravamen lo único que logrará es encarecer su financiamiento.

Distinto es el caso de las Lebac que son emitidos por el Banco Central para regular la política monetaria.

La reforma laboral irá sector por sector, convenio por convenio.

Y la reducción del gasto público tomará un tiempo más prolongado.

Es probable que se impulse la suba de la edad jubilatoria.

Hay medidas que no se anunciaron en la campaña, pero se pondrán en marcha.

Los inversores saben que la bonanza tiene fecha de vencimiento. Si en ese lapso no aparecen las reformas habrá una salida masiva de capitales. Cabe recordar que hoy 20% del dinero que mueve el mercado financiero son de fondos de inversión en el exterior.

Con la elección del domingo se acabó la apuesta a la primera etapa: consolidar el poder. Hasta el viernes fue un mercado eufórico donde todos ganaron. Ahora viene una etapa selectiva donde las apuestas irán por hechos concretos que son más difíciles de alcanzar que un resultado electoral.

El dólar no será un problema a corto plazo. Lo que sí habrá que esperar que las rentas sean menos generosas que antes porque las subas anticiparon este resultado y ahora es el tiempo de la cautela, más allá de alguna euforia inicial que alcanzará a empresas de gas, electricidad, cementeras y del agro.