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El largo camino de Meiszner, de ladero de Aníbal Fernández a jugador multifunción para Arcioni

Muy cercano a Aníbal Fernández, fue titular del Registro Nacional de Armas y presidente del club Quilmes. Llegó a Chubut en silencio, luego de haber sido requerido por la Justicia dentro de las investigaciones del célebre “Triple crimen” de General Rodríguez. A Andrés Meiszner, ahora Secretario General en el gabinete de Arcioni, se lo sindicó por presuntos contactos con los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci, quienes se fugaron en diciembre de 2015 de la cárcel de Alvear. Habían sido condenados a prisión perpetua por los crímenes de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en 2012, dentro del caso llamado de la Efedrina. Meiszner ya pasó por varios cargos en el gabinete provincial tras ser presentado a Arcioni por el ex fiscal Martínez Zapata.

En aquellos días que parecían sacados de una película de Hollywood con fugas, tiroteos, agentes secretos, narcos y políticos corruptos, Martín Lanata sindicó al ex jefe de gabinete de Cristina Kirchner, Aníbal Fernández, como el ideólogo del triple crimen de General Rodríguez.

Fue una acusación muy grave, que no pocos intelectuales K señalan como la causa principal en la dura derrota del aparato oficialista en las elecciones de 2015 en la provincia de Buenos Aires.

Como parte de la investigación de este caso, Andres Meiszner fue citado en 2016 a declarar como imputado por el fiscal Bidone ante la justicia de Mercedes.

El fiscal buscaba esclarecer declaraciones de Martín Lanata, quien aseguraba que había sido una especie de “recaudador” para Andrés Meiszner y Aníbal Fernández -así lo señaló el periodista de La Nación Hugo Alconada Mon-. Bidone exigió que Meiszner aportara datos de 668 llamadas entre Martín Lanata y su secretario privado Alejandro Giancristoforo.

“El teléfono de Giancristóforo estaba registrado a nombre de la gerenciadora del Renar. Entonces, ese ente también gerenciaba otro organismo: el Registro Nacional de Precursores Químicos (de la Sedronar), que autorizó el ingreso de los casi 50 mil kilos de efedrina que se desviaron al mercado narco”.

Este escándalo terminó explotando varios años después de que Meiszner se viera obligado a renunciar a la titularidad del Registro Nacional de Armas. Había quedado en el ojo de la tormenta por la adjudicación de un millonario contrato destinado a instalar un “sistema de identificación balística automatizado”. A causa de las denuncias por presunto sobreprecio, la Presidenta Kirchner decidió cancelar el convenio.

Siempre se mantuvo cercano a Aníbal Fernández -ahora funcionario en Río Turbio- tras su salida del gobierno nacional. Intentó ser elegido intendente de Quilmes, pero perdió por paliza. Tras esa experiencia fallida fue refugiado por su protector con un contrato en el Senado.

Fútbol, barrabravas y política

La política argentina ha mantenido desde siempre lazos directos con los clubes de futbol. En una mezcla de pasiones e intereses, los “muchachos” de la barra brava suelen ser mano de obra para dar cobertura tanto a políticos como a sindicalistas.

El Club Atlético Quilmes no es una excepción. Allí, Aníbal Fernández y Andrés Meiszner encontraron coincidencias para otra pasión, además del poder y los negocios: el fútbol. Siempre con fluidos contactos con personajes de la barra brava del club cervecero, finalmente Andrés Meiszner logró convertirse en el presidente del QAC. Al final de su mandato la institución estaba en situación de quiebra y con una gran deuda con la AFA.

Andrés es hijo de José Luis Meiszner, legendario como mano derecha de Julio Grondona en la AFA y por haber sido uno de los principales operadores que propició la creación del programa Fútbol para Todos. Logró que la AFA le rescindiera el contrato a TyC (Torneos y Competencias, del grupo Clarín), lo que terminó en medio de un escándalo de acusaciones por pago de coimas. José Luis Meiszner terminaría detenido en 2015 por el FIFA-GATE, acusado de tener cuentas y empresas fantasmas en el exterior mientras era el secretario general de COMEBOL. Tras ser liberado, la Justicia argentina rechazó la extradición solicitada por Estados Unidos.

Viaje al sur

Tras el fracaso de su gestión como presidente del club Quilmes y fatigando tribunales por la causa del triple Crimen, Andrés Meiszner buscó refugio en el sur del país. Llegó a Chubut en 2016, y rápidamente consiguió trabajo como profesor en la Universidad del Chubut y como abogado de algunos sindicatos como el de Empleados de Comercio.

La esposa de Meiszner es oriunda de la ciudad de Rawson, factor que debe haber incidido en su decisión de radicarse en la Patagonia.

Lo que comentan entre risas varios de sus allegados es que cada vez que llega a la provincia un equipo de televisión nacional -sobre todo si es del Grupo Clarín- Meiszner no sabe dónde esconderse. “Se borra”, es la definición más escuchada desde su entorno.

Llevado a la intimidad del poder arcionista por el joven abogado y operador Diego Martínez Zapata, Andrés Meiszer no perdió sus hábitos ni sus modos de hacer política.

Seguramente por eso, ni bien llegó a la función pública y como arrastrando una vieja costumbre no tardó en presentar una denuncia por presunto pedido de coimas contra el gremialista Edgardo Hompanera. Aseguró que Hompanera le había exigido dinero para que reconozca a su facción de ATE como la ganadora de las elecciones internas del gremio.

En su paso por el ministerio de Educación dejó un incremento de la masa salarial que compromete seriamente la posibilidad de cumplir con el pago de salarios del sector docente. Por otra parte, sigue vigente una denuncia ya publicada por EES por presunta malversación de fondos e incumplimiento de deberes de funcionario público.

Por Arturo Haffner – Extremo Sur