Image default

El galimatías CFK

No está en su mejor momento, pero ¿está en el peor? Hacer un diagnóstico político sobre Cristina hoy no es nada fácil. Vamos a tratar de sopesar los factores que pueden incidir, lo más objetivamente posible (aún a sabiendas de que esta columna va a generar mucha polémica, por las pasiones encontradas que desate la protagonista). Por Carlos Fara

¿Qué tiene a favor (fortalezas y oportunidades)?

1. Es una figura que marcó muy fuerte a la sociedad argentina. Con el tiempo quizá pierda algo de esa capacidad, pero nunca pasará inadvertida.

2. Posee un núcleo duro de votantes incondicionales que casi nadie más tiene hoy en la Argentina.

3. Tiene un relato consolidado, y no termina de haber relato alternativo al de ella, ni dentro, ni fuera.

4. Por bastante tiempo será una de las tres voces más potentes en el escenario.

5. Su ideología permeó en buena parte de la dirigencia peronista.

6. Mantiene su liderazgo en la gran mayoría del bloque de diputados nacionales y los intendentes bonaerenses.

7. Es la única líder que hay en ese espacio político: se está lejos de que aparezca una alternativa sólida.

8. Puede volver ganadora al Congreso desde Santa Cruz.

9. Tiene mucho carisma y es astuta.

10. Si el ajuste del gobierno no funciona, su discurso tiene más oportunidad de que prenda en la calle.

¿Qué tiene en contra (debilidades y amenazas)?

1. Clara imagen negativa.

2. Ya no tiene recursos estatales para consolidar su liderazgo.

3. La mala imagen de La Cámpora, adentro y afuera del peronismo.

4. La mayoría de los gobernadores la consideran un “jarrón chino”: no saben qué hacer con ella.

5. Si al gobierno le va medianamente bien, su discurso confrontativo se va a empezar a deshilachar.

6. Si bien es la única líder en ese espacio, existen varios que trabajan internamente para jubilarla (Urtubey, Randazzo), aunque más no sea por expresar un estilo más nuevo.

7. Las causas judiciales propias y de sus ex funcionarios, con todas sus derivaciones en la política y la opinión pública.

8. Conceptualmente prefiere prescindir de las estructuras tradicionales (territoriales, sindicales, pejotismo).

9. La opción Massa: ya hay un peronismo moderado que no depende de tener que dar ninguna batalla política contra ella, y que podría ser polo de atracción para los que hoy están en el PJ.

10. La cultura exitista del peronismo: a la corta o la larga, el peronismo tiende a abrazarse al que tiene poder (ni estamos en el ´73, ni Cristina es Perón).

Con estos 10 puntos de cada lado, y la dinámica que están tomando los acontecimientos, Cristina está en un período de crisis (desde el punto de vista chino): corre serios riesgos de diluirse jaqueada por las causas judiciales y no poseer una hábil estrategia de contención hacia adentro del PJ (con el “frente ciudadano” no alcanza), pero al mismo tiempo existe una oportunidad de reconciliarse con mucho votantes si el ajuste del gobierno no alcanza y es astuta en no confrontar todo el tiempo.

Como dijimos la semana pasada, al Gobierno le conviene que CFK exista y sea la contracara perfecta del estilo moderado de Macri. Las funcionalidades de los enemigos explican buena parte de la historia universal.

    @carlosfara