Image default

El escándalo por las jubilaciones

Los cambios con sello CFK desnudaron una vez más las tensiones en la coalición gobernante. Diagnósticos del día después y peleas de cartel.

Los dos retoques que hizo el bloque del Frente de Todos en el Senado a la nueva fórmula jubilatoria que se aplicará el año próximo generaron reacciones contradictorias en el otro lado del recinto. Dentro del bloque oficialista de la Cámara baja, la noticia causó incomodidad, porque muchos no estaban al tanto, y evidenció las diferencias internas al respecto, pero a la vez alivio, porque las modificaciones introducidas tendrán un efecto positivo en las jubiladas y jubilados que hasta entonces no habían logrado consensuar.

Las fuentes del FdT consultadas también tienen distintas lecturas sobre el rol que tendrá la oposición a partir del cambio de último momento. Por un lado, debilita parte de los argumentos de Juntos por el Cambio sobre los recortes en los haberes de la clase pasiva que le adjudica al Gobierno en vísperas de un año electoral donde la coalición oficialista afrontará un examen determinante. Pero, por el otro, ahora esperan y lamentan que el interbloque opositor en Diputados, comandado por el radical Mario Negri, volverá a insistir con la existencia de un “doble comando” en el Gobierno, compartido entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Este miércoles, el oficialismo impuso dos cambios claves. Estableció que el último aumento del 5%, anunciado recientemente, no será considerado a cuenta del aumento previsto para marzo del año que viene, sino que será otro incremento diferente. El giro implicó otra modificación de mayor impacto, porque los aumentos de las jubilaciones no serán cada seis meses, sino cada tres. Ambos puntos fueron ratificados este jueves en el dictamen que firmó el oficialismo durante el último plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Trabajo y Previsión Social de la Cámara baja, donde expusieron como invitados el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, y la titular de la ANSES, Fernanda Raverta.

El objetivo del FdT es que el proyecto que modifica el índice de movilidad jubilatoria sea aprobado la semana que viene. Se trata de un texto originado por una comisión bicameral creada por la Ley 27.541, de Solidaridad Social, donde debatieron 17 miembros oficialistas y opositores tras 17 reuniones. A pesar de la intensidad del trabajo y la celeridad que sumó el proyecto en el Senado, ahora en Diputados no hay certezas sobre cuándo llegará a su recinto. El dato despierta dos lecturas en esa cámara: hay quienes creen que es parte de las diferencias internas en el oficialismo y quienes apuestan a un seguro tratamiento en enero, cuando el debate sobre la legalización del aborto haya concluido. Sin embargo, hasta los últimos cambios que fueron impulsados en el Senado, el objetivo era imprimirle el mismo ritmo que el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).

En ese mar de incógnitas y alivios, el oficialismo generó dos gestos para bajarle el tono al tema y despejar las perennes dudas sobre tensiones al interior de la coalición. El primero en hacerlo fue el Presidente. “Trabajamos muy bien ayer en el Senado con el bloque. Nos parece una idea buena porque resuelve el problema del empalme, no deja desamparados a los jubilados ni un solo día y, además, permite que vean recomponer su ingreso cada tres meses y no cada seis, como era antes”, concilió.

Por la tarde se expidió otra tribu de la coalición oficialista. Lo hizo a través de la diputada del FdT Mirta Tundis, que integra el Frente Renovador, el socio del FdT que conduce el titular de la Cámara baja, Sergio Massa. Según la periodista especialista en temas previsionales, el cambio fue impulsado “por pedido de muchos integrantes del bloque del Frente de Todos, entre los que me incluyo, especialmente durante la reunión de bloque de senadores y senadoras”.

También destacó que “se vuelve a la fórmula que se había logrado en el pasado con Massa”. En otras latitudes del Frente de Todos, repiten la misma frase, pero acotan que fue impulsada por CFK durante su presidencia.

Por Claudio Mardones – Letra P