Image default

El entrenamiento que le cambió el cuerpo a Nati Jota

La periodista, e integrante del staff de “ESPN Redes”, hace un año comenzó una rutina semanal con un personal trainer.

Natalia Jersonsky, más conocida como Nati Jota, no se guarda nada: después de hacerse famosa en Twitter por su honestidad brutal, llegó a ESPN Redes y no parece querer irse a ningún lado: después de cubrir los Juegos Olímpicos de Río 2016, hace campaña para que la manden también a Rusia 2018 y, mientras tanto, segundea al Chino Leunis en ¿En qué mano está?, por Telefe.

Un arito en la nariz, anteojos con marco grande, short o vestidos cortitos y tops con los que muestra su panza y también destacan su escote son el look que caracteriza a la camaleónica periodista, pero hace un año que se la ve mejor, y no es en vano: según contó a Teleshow, decidió comenzar a entrenar y a mantener una rutina semanal porque “está bueno hacer actividad física”, pero también descubrió que se siente más a gusto y cómoda con los cambios físicos que tuvo en los últimos meses.

“Hace muchos años que juego al fútbol dos veces por semana pero no lo considero un entrenamiento porque son partidos y lo hago por placer, porque me gusta jugar a la pelota. Pero hace un año, en enero de 2017, empecé a entrenar con Fausto de Epo Training y me copó mucho la onda”, detalló.

“Primero, empecé en una plaza haciendo entrenamiento funcional y hace dos meses que cambiamos y estoy yendo a un gimnasio, en donde encontré una motivación distinta”, explica.

“Me genera una sensación de autosuperación. Entrenar sin peso está bueno para el cuepo que una mujer muchas veces quiere: no musculoso, sino afinado, y está bueno. Pero en el fierro -por las pesas-, descubrí algo de autosuperación, de meterle un ladrillito más, de ver que te tiembla el músculo y ver que podés, que estás mejor que el otro día”, agrega Nati, que se fue de vacaciones con sus hermanas a Miami.

Nati realiza esta rutina dos veces por semana y asegura que está feliz, sobre todo por el cambio físico: “Noto más cambios en el último tiempo porque empecé a acompañar el entrenamiento con dietas y una alimentación sana porque, si bien no como verdura, trato de evitar las frituras y harinas, que es lo que más engorda”.

“Le doy bola al entrenamiento porque me gusta y porque uno quiere verse bien. Encontré algo que disfruto, que me pone un objetivo. Detesto correr, troto 15 minutos y siento que pasaron siete días y estoy muriéndome en la cinta”, asegura la periodista.

“A las mujeres lo que más nos importa es toda la zona media, que también está mejor pero todavía le falta, hay que ponerle huevo”, bromea quien comparte con sus casi 900 mil seguidores de Instagram fotos de sus looks.

Nati asegura que su peso ideal es entre 62 y 63 kilos, aunque no lo controla con la balanza ni está tan pendiente. “No le doy mucha bola. En otro momento, 63 kilos me hubiera parecido un montón, pero, ahora que estoy entrenando, el músculo pesa y no me parece que esté mal cómo estoy”, explica.

En septiembre, la periodista había manifestado su intención de reducirse las lolas porque no le gustan “estéticamente” pero, sobre todo, por su salud. “Me duele la espalda”, dijo quien cierra un gran año laboral, motivo por el cual no tuvo tiempo de realizar las consultas médicas para hacerse la cirugía.

“Estoy con mucho laburo y es algo a lo que hay que darle bola porque hay consultar con distintos cirujanos. Estoy medio quedada con eso. El año que viene espero estar un poco más tranquila y poder hacerlo”, explica Nati.

Con respecto a la comida y su alimentación, la periodista asegura: “Al no comer verduras, alimentarme bien, no solo por lo estético sino por la salud, es algo muy complicado. Por otro lado, bajo rápido de peso, así como también subo. Entonces, hago dieta, después la pudro y vuelvo a engordar. Pero está bueno que me pongo las pilas y adelgazo”.