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Dividida y enfadada: la extrema derecha se plantea su futuro después de Trump

Los asaltantes del Capitolio de Washington eran seguidores de Trump y miembros de distintos grupos de extrema derecha. Tras el asalto, las diferencias entre los insurrectos pueden dividir a su movimiento. Los más moderados, que condenan la violencia, están siendo seducidos por los políticos republicanos que han simpatizado con su protesta. Los violentos se sienten traicionados: han quedado al margen del diálogo político y son calificados como una amenaza terrorista para el país.