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Deportivo Español otra vez en peligro

Los terrenos del mítico club del Bajo Flores, otra vez en peligro: el Gobierno de la Ciudad ya utiliza parte del predio destinado a la Policía Metropolitana y ahora pretende avanzar sobre las canchas donde entrenan más de 2000 chicos de sectores vulnerables.

El Club Deportivo Español, situado en el barrio del Bajo Flores de la Ciudad de Buenos Aires, cuenta con una extensa y fecunda trayectoria deportiva y social . Fundado por inmigrantes de la comunidad española en 1956, el club logró consolidarse como una institución ejemplar al ofrecer numerosas actividades deportivas, sociales y recreativas en su lugar de referencia. Basta consignar que, entre fines de las década del 80 y durante los años 90, Deportivo Español alcanzó a tener 25 mil socios, a los que se suman los progresos y triunfos en el fútbol profesional: su consolidación en Primera División, derrotando a los poderosos cinco grandes, e incluso obteniendo la clasificación para participar de torneos internacionales.

Sin embargo, y luego de que sus socios resistieran pedidos de quiebra por administraciones fraudulentas, en 2003 comenzó un proceso de despojo de su vida social. En primer lugar, el club debió cerrar sus puertas y su amplio predio fue sitiado por agentes de la Policía Federal impidiendo el ingreso de socios. El argumento: por orden judicial, las tierras pasaban a pertenecer al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA). Mediante la solicitud de un comodato, con fecha de vencimiento en 2018, el club recuperó parte de sus espacios ( el estadio Nueva España, el buffet, el estacionamiento, una canchita de Baby fútbol, la pensión y la glorieta), aunque ya no se trataba de aquel club pujante de décadas pasadas. Con un agravante: la construcción de un muro que hasta hoy separa las actividades del club con la escuela de entrenamiento destinada a la Policía Metropolitana.

Hoy la situación es verdaderamente dramática. Al vencer el comodato, en mayo próximo, el GCBA no se conforma y pretende avanzar sobre el 30% restante que pertenece al club, dejando sin actividad deportiva y social a más de 2500 niños y adolescentes que habitan en una zona castigada por graves problemáticas sociales. Lisa y llanamente, chicos que quedarían en la calle. Es por eso que los socios e hinchas venimos emprendiendo distintas acciones de lucha con la consigna “Español no se toca”. Porque se trata del club que nació sobre calles tierras, bautizadas como Santiago de Compostela y Austurias, donde ya desde sus inicios ofreció refugio y contención para miles de chicos mediante una intensa actividad deportiva y social. Porque dentro de la institución anidan historias imborrables: el esfuerzo de nuestros abuelos, los primeros encuentros de cada uno de su nosotros, las múltiples disciplinas en crecimiento, las conquistas deportivas. Porque nuestro itinerario de más de 60 años reconocido en Argentina y otros países y porque, fundamentalmente, el club es de las familias, de los socios y del barrio. Por eso, y por el futuro que queremos seguir forjando en nuestro club, Español resiste. Y no se toca.