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Denunció robo de su beba y fue ella quien la mató

En la localidad cordobesa de Unquillo, una madre de 20 años había culpado a las autoridades del hospital de haberle sacado a su hija pero dos semanas después la criatura fue hallada sin vida dentro de una mochila en la casa de la mujer. Investigadores confirmaron que la nena aún tenía el cordón umbilical. La joven fue detenida junto con su pareja.

La dramática historia de la mujer de la localidad cordobesa de Unquillo, detenida y acusada de haber dado muerte a su beba semanas atrás, tuvo un giro brutal en las últimas horas: el cadáver de la criatura finalmente fue encontrado.

El cuerpito estaba dentro de una mochila, en la misma casa de la mujer, debajo de un moisés y entre varios juguetes, según informa el portal elonce.com.

Fuentes del caso revelaron al sitio La Voz del Interior que un niño allegado a la familia le contó a un amigo la existencia de la mochila en cuestión. Este chico le contó a su vez a su padre, quien llamó a la Policía.

Con la orden judicial, los pesquisas fueron el domingo a la casa de Unquillo y dieron cuenta del terrible hallazgo. “La beba tenía parte del cordón umbilical“, contó un investigador.

La madre de la pequeña, Dayana Gorosito, de 20 años y madre de otro niño, permanece detenida en la Cárcel de Bouwer. Una fiscal la imputó por homicidio agravado por el vínculo. La pena para ese delito es una sola: la reclusión perpetua. Luis Oroná, pareja de la mujer, también permanece detenido e imputado.

Con los elementos recolectados, la Justicia considera más que avanzada la investigación y, a la vez, tirada abajo como un castillo de naipes la historia que brindó la madre acusada. Dayana, como varios de sus familiares, insistieron y ratificaron que la mujer había dado a luz en el hospital de Unquillo y que ahí “se la habían robado“. Para la fiscal Mercedes Balestrini, nada de eso es cierto.

El cadáver de la beba fue hallado alrededor de las 20 del domingo en una habitación de una casa ubicada en el barrio Gobernador Pizarro, de Unquillo. Allí residía Gorosito. En ese inmueble se habían encontrado manchas de sangre durante una inspección. En un descampado próximo, en tanto, se encontraron un colchón y prendas con más sangre.

“Sentimos olor feo”

Fuimos al dormitorio de mi sobrinito (hijo de Dayana Gorosito) y empezamos a sentir olor, era medio raro. Levantamos el colchón y no había nada. Se nos da por buscar por un bicho muerto y entre los juguetes del nene estaba ella ahí, morada”. Así de crudo fue el relato de Gladys Oroná, cuñada de Dayana Gorosito, la mujer que hace dos semanas denunció que había parido a su beba en el hospital de Unquillo, que la pequeña nació muerta y que los médicos robaron el cadáver.

La versión de la joven fue acompañada por la protesta de numerosos familiares, amigos y vecinos en la puerta del hospital, pese a que las autoridades de ese nosocomio aseguraban que no hubo ningún parto registrado.

Sin embargo, con el correr de los días la investigación dio un vuelco y la lupa judicial se concentró en Dayana Gorosito y en su marido, Luis Oroná: ambos fueron imputados por el presunto delito de homicidio calificado agravado por el vínculo.