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De Vido: “José López no era mi mano derecha, estoy consternado”

El ex ministro de Planificación dijo que está “dolido” por el caso López y expresó su “profunda condena” de verificarse un delito.

Cuando todos se preguntaban dónde estaba, tras una semana en el más absoluto ostracismo tras la detención de José López, la semana pasada con bolsos con casi 9 millones de dólares, Julio De Vido reapareció en el Congreso de la Nación y participó de la reunión del bloque del Frente para la Victoria, previa a la sesión.

De Vido llegó a la Cámara de Diputados en la más absoluta de las reservas e ingresó al despacho de Héctor Recalde en el tercer piso del Palacio, donde uno 40 legisladores (entre ellos Máximo Kirchner) debaten los temas que serán tratados mañana en el recinto.

Tras ausentarse en la última votación, que se desarrolló en medio de la conmoción por la detención del ex titular de Obras Públicas K, De Vido dijo presente entre sus pares en las horas previas a ser él mismo el objeto de debate parlamentario que tendrá lugar mañana.

Es así porque el tema que abrirá la sesión será el pedido de los diputados de Cambiemos para que se le permita a la Justicia allanar los domicilios del ex ministro en el marco de las distintas causas judiciales que lo tienen como imputado. Semanas atrás, cuando quisieron realizar un procedimiento en uno de sus departamentos, el legislador se amparó en sus fueros para evitarlo.

A raíz de ello, el oficialismo presentó diferentes proyectos para suspender esa inmunidad y que las pesquisas a sus domicilios puedan tener lugar.

Además, otro detalle: De Vido apareció hoy, horas después de ser procesado por “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “negociaciones incompatibles”, y embargado por 500 millones de pesos por el juez Sebastián Ramos en una causa por irregularidades en la renegociación de contratos ferroviarios.

De Vido también reapareció en las redes sociales con una verdadera catarata de tuits apuntádole al ministro de Energía, Juan José Aranguren.

“Aranguren cambió la política energética no porque fuéramos a quedarnos sin energía sino porque tiene un proyecto diferente”, lanzó desde Twitter.

Y fue más allá: “Es el ministro de Energía del neoliberalismo. Su proyecto político es la exclusión social y provincial: hambre y miseria para el pueblo”.

Comprende también q la energía en un país como la Argentina debe ser una herramienta de desarrollo, industrialización e inclusión social.

Comprende de forma creciente que la energía en un país como la Argentina debe ser subsidiada, barata y abundante.

El viejo y trillado cuento de crear una crisis donde no la hay. Pero el pueblo argentino ya recuperó la calle.

Y para que este proyecto que nadie quiere se imponga mienten una y otra vez. Como hizo el ministro hoy en el Senado.

Es parte del proyecto político de una Argentina chiquitita, atrofiada y excluyente. Aranguren es funcionario de este proyecto.

Cuadruplicar el déficit fiscal, desplomar consumo, abrir importaciones, endeudarnos y hacer de la energía un privilegio es parte de lo mismo

La industria energética puede ser madre de una ciencia y tecnología vanguardistas y pueblocéntricas o su sepulcro, como desde el 10/12.

La industria energética puede ser madre de un mercado interno pujante o su sepulcro, como tristemente viene siendo desde el 10 de diciembre.

La industria energética puede ser madre de industrias o sepulcro de industrias, como tristemente lo viene siendo desde el 10 de diciembre.

Por eso el ministro ahora lamenta que no podamos exportarlo más! (aunque apunte a hacerlo en el corto plazo, ojo).

Se explica así más de 15 millones de compatriotas sin gas por redes en 2003 mientras el gas lo regalaban a Chile.

Se explica así que no terminaran Atucha II y Yacyretá. Se explica así q hayamos recibido 10 provincias desconectadas del SADI.

Porque Aranguren podrá ser nuevo, pero sus políticas no. Energía como privilegio, cara, escasa y para mercados foráneos.

Lamentablemente, nada nuevo bajo el sol. Las consecuencias son conocidas. Basta repasar la herencia nefasta recibida en 2003 por Kirchner.

Se trata de un sistema energético destinado a hacer de la energía un commodity hacia afuera y una variable de ajuste hacia adentro.

Y un sistema energético de naturaleza neoliberal representa intereses contrarios a los de la seguridad jurídica de la ciudadanía.

La política energética del neoliberalismo es la sumisión a las grandes corporaciones y la dependencia económica.

Es el ministro de Energía del neoliberalismo. Su proyecto político es la exclusión social y provincial: hambre y miseria para el pueblo.

Aranguren cambió la política energética no porque fuéramos a quedarnos sin energía sino porque tiene un proyecto diferente.

Dejamos un plan nuclear de largo plazo con tres centrales nucleares planificadas.

Terminamos Atucha II, Yacyretá e iniciamos la construcción de las represas Kirchner-Cepernic.

Dejamos un sistema energético en pleno funcionamiento y con energía disponible en todos los rincones del país.

Es falso que de seguir con nuestro Plan Energético “el país se quedaba sin energía”, como sostuvo hoy el ministro.

Las explicaciones que brindó el ministro Aranguren hoy en el Senado fueron pobres, insuficientes e incluso disparatadas.