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Crisis en las automotrices: Suspendieron a más 4.000 operarios

Renault lo hizo con 1.600 trabajadores, Iveco con  2.350, Fiat con 1.500 y Volkswagen con alrededor de 350. Culpan a Brasil y a las medidas económicas del gobierno.

Mientras el gobernador cordobés Juan Schiaretti y el presidente de Nissan Argentina, Diego Vignatti, firmaban en el Centro Cívico un acuerdo para invertir US$ 500 millones para fabricar nuevos modelos y prometían la creación de “3.000 nuevos puestos de trabajo; 1.000 directos y 2.000 indirectos”; a pocos kilómetros de allí, en la planta del barrio Ferreyra, eran suspendidos 1.500 obreros de Fiat; los que se suman al medio millar suspendido en la vecina Iveco; y a los 350 compañeros suspendidos en el Centro Industrial Córdoba (CIC) de Volkswagen.

Pese a los anuncios de 3.000 nuevos empleos entre 2016 y 2018; sumados, esta mañana fueron suspendidos 2.350 trabajadores metalmecánicos cordobeses, los que ya sufren las consecuencias del ajuste de la economía y la crisis política y social del vecino Brasil, agravada tras el polémico golpe institucional contra Dilma Rousseff y su reemplazo por el neoliberal y procesado Michel Temer.

“La empresa le echa la culpa a Brasil. Por eso nos suspende a 350 compañeros de la planta MQ200. Todos los viernes, las suspensiones oscilan entre 350 y 500; pero por otra parte, Volkswagen toma horas extras de los compañeros de las plantas MQ 250 para exportar a España. Siempre, los platos rotos los pagamos los trabajadores”, se quejó Sergio Folcchieri, uno de los obreros suspendidos en la automotriz alemana.

Estas más de 2.000 suspensiones se suman al conflicto desatado la semana pasada en la autopartista Montich que había suspendido a 200 de sus obreros de la fábrica de Camino a 60 cuadras como una sanción a los trabajadores que realizan medidas de fuerza en los últimos 10 días para instarlos a que retomen su actividad en forma normal.

El CEO de Montich, Ramón Ramírez, había justificado el lockout patronal al decir que “los salarios están al día y las medidas de fuerza se realizan por una incorrecta interpretación” de los trabajadores sobre la aplicación de los subsidios Repro que la Nación le otorgó a la autopartista. Entre los meses de marzo y junio pasados, la Nación otorgó a Montich un Repro de $ 2.500 por cada empleado para ayudar a la empresa, que es descontado luego de los salarios del trabajador, lo cual no es aceptado por los obreros de la fábrica de Camino a 60 Cuadras.

Para quebrar la protesta, los directivos de Montich decidieron suspender a los 200 trabajadores de esa planta, mientras que en la fábrica de Ferreyra, la actividad es normal.