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Cómo piensa Fernández la vuelta al trabajo en la era post Covid

El Gobierno empieza a delinear un plan para poner en marcha la maquinaria productiva y comercial sin agitar contagios. Distanciamiento, obsesión por el transporte y la apuesta a un futuro online.

El Gobierno empezó a delinear seriamente una idea de lo que se viene en el país post cuarentena o, dicho de otro modo, en un proceso de convivencia resguardada con el virus que será extenso. La mesa económica y, en particular, el ministro de Economía, Martín Guzmán, le arrimaron al presidente Alberto Fernández números de la actividad y de la caja del Estado, que reflejan que el rol netamente asistencialista tiene corta vida, y que se requiere empezar a mover la máquina para que eso no redunde en un futuro cercano no solo en más recesión, sino en más déficit, más inflación y más destrucción de empleo privado.

Apoyado en los por ahora buenos números de la curva de contagios, el uso de camas de terapia y la cantidad de fallecidos, Fernández considera que el éxito de más de un mes cuarentena ya permite pensar en cuestiones concretas. Según supo Letra P, el mayor problema sobre el que se trabaja no es la apertura de comercios ni las salidas recreativas, sino lo que en el Gobierno observan como el corazón de la migración viral: el uso del transporte público. El ministro del área, Mario Meoni, se sumó en las últimas horas a las mesas en las que se debate cómo salir del confinamiento. El Ejecutivo, las industrias y los sindicatos están armando protocolos de seguridad para iniciar tareas que antes no eran esenciales, con el eje puesto en cómo viajarán esos trabajadores, además de un plan específico para puertos.

La mayor dificultad está en el Área Metropolitana, la región con más casos y donde aún no desaceleran los contagios y en la que se usan el colectivo, el tren y el subte de manera masiva. Allí, incluso después del último tramo de la cuarentena, se mantendrá la norma de pasajeros sentados, con las mismas frecuencias actuales y ordenamiento por parte de las empresas de los pasajeros en trenes. En el subte, en tanto, el tema será más complejo y habrá que esperar hasta junio para una decisión de fondo del Gobierno de la Ciudad.

Por contraste, en muchas localidades del interior los trabajadores se mueven por sus propios medios, sin usar transporte público y llegan a trabajar en moto o bicicleta. “Nadie va a dejar de ir a trabajar porque no funcione el colectivo. La gente llega igual de otra manera”, explicó a este portal un intendente del interior bonaerense. Las distancias a recorrer entre la casa y el trabajo son mucho más cortas que en la Ciudad y el conurbano.

En Desarrollo Productivo, una especie de ministerio de la crisis, se cocinan ideas y perfiles de cómo serán la producción y el comercio en el corto y mediano plazo. En principio, la idea oficial es que, aún después del descongelamiento de la cuarentena, se permita el ingreso a locales sólo en relación a la superficie del comercio. Las empresas de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) llevaron protocolos de atención en ese sentido, con dos o tres personas en los locales chicos y sólo concurrencia masiva en grandes hípermercados. Calculan, además, que habrá un despegue en el comercio online, que ya se está viendo con nuevos desarrollos e inversiones de mejoramiento de páginas web y sistema de entregas.

En este punto, el Ministerio de Trabajo, con el antecedente de los acuerdos salariales en plena pandemia, está analizando cómo serán los convenios colectivos cuando muchas actividades cambien la lógica del comercio por un buen tiempo. En el Gobierno aclaran que restaurantes, bares, cines y colegios serán lo último en reabrirse y que aún no hay detalles de cómo podrían funcionar.

EL MODELO TUCUMÁN. En el interior la situación es diferente y más avanzada, incluso en centros muy poblados. Tucumán es un ejemplo. Luis Fernández, ministro de Desarrollo Productivo, explicó a Letra P que los procesos de producción están “relativamente encaminados”, aunque “hay que verlos en funcionamiento” y evaluar el impacto sanitario de cada uno.

Como todas las actividades agrícolas, la cosecha e industrialización del limón están con un protocolo acordado entre las empresas, los gremios y la provincia, aprobado por la Nación. Según explicó Fernández, si bien el transporte de empleados a las fincas en las que se cosecha por parte de las empresas es habitual, el protocolo hizo algunas modificaciones. Los cosecheros deben viajar sentados, a un asiento de distancia, y se les toma la temperatura antes de subir a los micros y de ingresar a las fincas. Para la zafra, que comienza el 1 de mayo, los protocolos son similares, aunque casi no hay traslado de cosecheros porque la actividad está prácticamente mecanizada. Los puestos de trabajo están naturalmente aislados entre sí.

En Tucumán, este lunes volvió a funcionar la fábrica de camiones Scania, con el 25% del personal y protocolos autorizados por el ministerio que conduce Matías Kulfas. Cada trabajador recibió un kit de protección personal con barbijos, alcohol en gel, guantes y lentes. Con la misma modalidad, volvió a trabajar la textil Santista, que producirá exclusivamente telas que se usen para hacer equipos de protección del personal sanitario y de la alimentación.

UN FUTURO ONLINE. Para la etapa siguiente se anotan los comercios. “Los que tengan posibilidades, seguirán trabajando online“, explicó el ministro. Los restaurantes que tengan superficie amplia serán los primeros en retornar a las actividades, siempre que puedan garantizar la distancia entre mesas y clientes. En tanto, el sector más complicado en la región es el relacionado con el turismo. El Ministerio de Turismo de Salta ya lanzó el programa “Comprá hoy, Viajá mañana”, que propone comprar vacaciones ahora para viajar hasta abril 2021. En la misma línea, en Tucumán entienden que el turismo interno tendrá cierta ventaja frente a los viajes al exterior cuando la cuarentena empiece a aflojar.

Juan José Bahillo, ministro de Producción, Turismo y Desarrollo Económico de Entre Ríos, explicó que siguió al pie de la letra los lineamientos nacionales, que establecieron el funcionamiento normal de actividades primarias, con los protocolos sanitarios correspondientes. Lo mismo sucede con los puertos, concentrados en el comercio internacional. “En la recolección del citrus, que empezó a fines de marzo y termina ahora, hay cinco mil trabajadores y no hubo problemas. Se aplican medidas de higiene, elementos de protección y distanciamiento social”, dijo.

Como está ocurriendo en Buenos Aires, y será una constante post cuarentena, Bahillo también consideró que se aceleró “el desarrollo de plataformas de venta online” que seguramente “van a quedarse”. Igualmente, entiende que “en el interior y en las ciudades chicas, nada reemplaza a la atención personal”. El ministro entrerriano apuntó además que “viene un nuevo paradigma de turismo sustentable y amigable con el medio ambiente, en lugares de menor concentración de gente”. “El manual del turismo que teníamos en febrero hoy no nos sirve. Seguramente, cuando la situación se empiece a normalizar, lo primero que se va a favorecer es el turismo interno. Tenemos que ver cómo lo capitalizamos”, afirmó.

Por Gabriela Pepe y Leandro Renou – Letra P