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Chaia Beiruk: “La situación del pueblo saharaui es grave”

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Karen Fiege entrevistó a una militante por la autodeterminación del pueblo saharaui, en África del Norte. El contexto actual, las condiciones sanitarias en los campamentos de refugiados y la organización de las mujeres recorren el diálogo.

El Sahara Occidental es un territorio ubicado al noroeste de África que, tras ser colonia española, fue anexionado por Marruecos en 1975. Un año más tarde, en 1976, el Frente Polisario (movimiento de liberación del Sahara Occidental) proclamó su independencia y lo denominó República Árabe Saharaui Democrática (RASD), dando inicio a un conflicto con una pausa en 1991, hasta que a finales de 2020 se reanudaron las hostilidades.

Actualmente, Marruecos sigue controlando la mayor parte del territorio (que lo llama sus Provincias Meridionales), pero una porción al este del muro marroquí está bajo el control de la RASD, que la denomina Zona Libre o Territorios Liberados. La RASD ha sido reconocida por 84 Estados y es miembro de la Unión Africana.

La guerra enfrentó a los saharauis del Frente Polisario, apoyados por Argelia, contra Marruecos y Mauritania. En 1979, Mauritania renunció a la parte de territorio que reclamaba, que se anexionó Marruecos unilateralmente y, a su vez, reconoció al Frente Polisario. Desde entonces, el Sahara Occidental es un territorio administrado de facto por Marruecos, si bien tal administración no la ejerce sobre la totalidad del territorio pues el Frente Polisario controla el 35 % del mismo al este del muro que Marruecos construyó como defensa ante las eficaces guerrillas del Movimiento de Liberación Nacional Saharaui.

Sobre el devenir histórico, el presente del pueblo saharaui, la situación de la mujer en dicho contexto y el futuro próximo, conversamos con Chaia Beiruk, joven proveniente del Sahara Occidental, miembro del Departamento de Relaciones Exteriores de la UJSARIO (Unión de la Juventud de Saguia el Hamra y Río de Oro).

Beiruk nació y creció en los campamentos de refugiados saharauis, en el sureste de Argelia, donde estudió y se graduó en Ingeniería Química, también realizó estudios en la Escuela de cuadros políticos de los campamentos y un curso superior de diseño de moda en España.

-Hace pocos días, el 27 de febrero, el pueblo saharaui conmemoró el 45° aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, tras una heroica lucha contra la presencia colonial española y luego contra la agresión marroquí: ¿Cuál es la situación actual?

La situación actual del pueblo saharaui se puede decir que es grave, después de que Marruecos rompió el acuerdo de alto al fuego firmado en 1991 entre ese país y el Frente Polisario en representación del pueblo saharaui, entramos en una guerra armada. Esto sucedió después de 30 años de negociaciones pacíficas por el derecho a la autodeterminación, donde nunca hubo resultados positivos.

En los campamentos se encuentra un pueblo dispuesto a dar la vida por defenderse, a pesar de las duras condiciones que está viviendo, y con la llegada del Covid-19, que trajo más problemas. A esto debe sumársele la vuelta a la guerra y la difícil situación en las zonas ocupadas, donde la población saharaui está siendo torturada y violada por el ocupante marroquí. Tenemos un ejemplo reciente: la activista Sultana Khaya fue agredida salvajemente, así como muchas otras personas fueron encarceladas. Todo ante un abrumador silencio mundial hacia esta brutal violación de los derechos humanos.

-Más allá de la situación de pandemia por el Covid-19, ¿Cuáles son las condiciones sanitarias en los campamentos? ¿Reciben ayuda de Latinoamérica?

Las condiciones sanitarias en los campamentos siempre fueron frágiles y delicadas, a pesar de los esfuerzos para mejorarla. Y debido a la irrupción del Covid-19, el refugio se hizo más endeble aún.

La única ayuda sanitaria que recibimos es de parte de Cuba, la primera y la única brigada médica desde principios de los años 80, más ayudas humanitarias y sanitarias internacionales. Pero, con el aumento de refugiados a lo largo de todo el mundo esa asistencia mermó. Para que la situación pueda observarse claramente hago extensiva la invitación a que vean con sus propios ojos nuestra realidad en los campamentos.

-Como mujer integrante de la resistencia y referente de la juventud saharaui ¿Como se organizan las mujeres? Ante cualquier situación de conflicto, somos unos de los grupos más vulnerables ¿Cómo hacen frente las mujeres del Sáhara a este panorama? ¿Cuáles son sus vivencias diarias en la práctica de la religión, en la maternidad, la política, el activismo, etc.?

La mujer saharaui siempre fue un pilar fundamental en la lucha, formó muchas generaciones educadas y conscientes. La mujer en la sociedad saharaui siempre fue un motor de arranque, ella es madre, profesora, ministra…etc., tenemos la unión de las mujeres saharauis, tenemos la organización de la mujer joven saharaui, y sobre la religión lo consideramos algo muy personal y la practicamos libremente, tenemos toda la libertad de expresar, estudiar y trabajar de una forma muy normal.

Pero la mujer saharaui sufre la situación climática y económica más que cualquier otra cosa, porque la situación de refugiada no permite tener oportunidades de trabajo y la guerra en curso obstaculiza el derecho de vivir en su tierra libre y digna. No obstante, seguirá y seguiremos luchando.