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Barack Obama: “Reconozcan que la Guerra Fría terminó y levanten el embargo contra Cuba”

El presidente de EEUU habló ante las dos Cámaras por última vez como mandatario. “La prioridad número uno es proteger al pueblo norteamericano de las redes terroristas”, destacó.

Antes del inicio de las primarias presidenciales en Estados Unidos, que se iniciarán el próximo 1 de febrero en Iowa, Barack Obama realizó un fuerte un discurso en el que abarcó la situación económica de Norteamérica, su objetivo de lograr la unidad nacional, las propuestas de “oportunidad y seguridad”, la lucha contra el cáncer, la inclusión social de inmigrantes y la batalla contra el terrorismo.

Antes de comenzar formalmente su discurso, Obama destacó que algunos de sus principales objetivos, no en este último año, sino siempre, son los de “proteger a nuestros hijos de las armas, subir el sueldo mínimo, proteger la inmigración”.

“Vivimos en una época de cambios extraordinarios”, destacó el mandatario norteamericano en el inicio de su discurso ante las dos Cámaras.

“Cambiar es la remodelación de la forma en que vivimos, la forma en que trabajamos, nuestro planeta y nuestro lugar en el mundo. Es el cambio que promete avances médicos increíbles, pero también trastornos económicos que ponen a prueba las familias trabajadoras”, detalló Obama, quien se dirige por última vez al pueblo norteamericano en el tradicional discurso sobre el Estado de la Unión.

Al referirse a estas modificaciones, el demócrata explicó que este nuevo mundo “promete la educación de las niñas en las aldeas más remotas, pero también conecta terroristas a un océano de distancia. Es el cambio que puede ampliar las oportunidades, o ampliar la desigualdad. Y nos guste o no, el ritmo de este cambio sólo se acelerará”.

A su vez, Obama destacó el avance económico, los cambios que lograron en los últimos siete años, los beneficios para los militares y lograr que “nuestras tropas vuelvan a casa”. “Así es como garantizamos la seguridad en cada Estado del país que amamos”, dijo.

Pidió, además, que los políticos reflexionen en qué “es mejor para nosotros” y no “qué es peor”.

Destacó, además, que se redujo el desempleo a la mitad, y se redujo sustancialmente el déficit económico. “Lo que es verdad, y por lo que muchos norteamericanos se sienten ansiosos, es porque la economía ha hecho cambios profundos”, remarcó.

“Tenemos que hacer que Estados Unidos sea un país que todo norteamericano pueda afrontar”, señaló al hacer referencia a los gastos escolares. “18 millones de personas han logrado beneficios sociales”, destacó.

“Los discursos sobre la decadencia económica estadounidense es humo político, así como toda la retórica sobre nuestros enemigos haciéndose más fuertes y Estados Unidos más frágil.Estados Unidos es la más poderosa nación del mundo. Punto”, expresó el mandatario.

“En nombre de las personas que amamos y que hemos perdido, por los familiares que aún podemos salvar, hagamos de Estados Unidos el país que cure al cáncer de una vez y para siempre”, expresó durante el discurso sobre el Estado de la Unión, el último de su presidencia.

A su vez, destacó que es necesario trabajar en las nuevas energías y contra el calentamiento global. “¿Por qué no querríamos que Estados Unidos produzca y venda la futura energía del mundo?”.

“Tenemos que acelerar el paso de la energía vieja a la nueva, limpia”, señaló a un mes de la cumbre de París en la que se logró un importante avance contra el cambio climático.

“Yo creo que nuestro pujante sector privado es el alma de nuestra economía. Creo que tenemos algunas normas anticuadas que debemos cambiar y también debemos reducir la burocracia. Sin embargo, luego de años de beneficios empresariales récord, las familias trabajadoras no van a conseguir más oportunidades ni sueldos más altos si dejamos que los grandes bancos o las grandes empresas petroleras o los fondos de cobertura se autorregulen a costa de todos, o si permanecemos en silencio ante los ataques contra las negociaciones colectivas. La crisis financiera no la causaron las personas que reciben cupones de alimentos; la provocó la imprudencia de Wall Street”, remarcó Obama.

“La prioridad número uno es proteger al pueblo norteamericano de las redes terroristas. Tanto Al Qaeda como ISIS. Usan internet para envenenar las mentes, hasta dentro de nuestro país. Tenemos que derrotarlos. Afirmar que esto es la Tercera Guerra Mundial es entrar al juego de ellos. Tenemos que detenerlos, pero no son una amenaza para nuestra nación, esa es la propaganda que quieren ellos”, señaló el mandatario al hablar sobre el terrorismo. “Tenemos que llamarlos como son: asesinos”.

Al hablar sobre la vuelta a las relaciones con Cuba, el mandatario reconoció que “cincuenta años de aislamiento a Cuba no habían servido para promover la democracia, lo que nos frenó en Latinoamérica. Por eso recuperamos las relaciones diplomáticas, abrimos las puertas a viajes y comercio, y nos posicionamos con el fin de mejorar las vidas del pueblo cubano. ¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en este hemisferio? Reconozcan que la Guerra Fría ha terminado. Levanten el embargo”.

“Tenemos que rechazar cualquier política que se dirige a las personas por motivos de raza o religión. Esto no es una cuestión de corrección política. Es una cuestión de entender lo que nos hace fuertes. El mundo nos respeta no sólo por nuestro arsenal, nos respeta por nuestra diversidad y nuestra apertura y la forma en que respetamos a todas las religiones”, añadió Obama al referirse a las voces que se han sumado en contra de los mexicano, latinoamericanos y musulmanes.
“Su Santidad, Francisco, dijo a este cuerpo desde este mismo lugar que ‘imitar el odio y la violencia de los tiranos y asesinos es la mejor manera de tomar su lugar’. Cuando los políticos insultan a los musulmanes, cuando destrozan una mezquita, o un niño es intimidado, eso no nos hace más seguros. Nos debilita ante los ojos del mundo. Esto hace que sea más difícil alcanzar nuestras metas, y traiciona lo que somos como país”, aclaró.
“Puedo prometer que dentro de un año, cuando ya esté en esta oficina, voy a estar ahí con usted como ciudadano, inspirado por esas voces de la equidad y de la visión, del buen humor y la amabilidad que han ayudado a los Estados Unidos llegar tan lejos. Voces que nos ayudan a vernos a nosotros mismos, no en primer lugar como negro o blanco o asiático o latino, no como homosexuales o heterosexuales, inmigrantes o nacidos en el país, no como demócratas o republicanos, sino como estadounidenses primero, vinculados por un credo común”, aseguró el mandatario norteamericano en su último discurso ante los dos Congresos.
Además, el presidente norteamericano volvió a pedir el cierre de la prisión en Cuba: “Voy a continuar trabajando para cerrar la prisión de Guantánamo. Es costosa, es innecesaria y solo sirve como panfleto de reclutamiento para nuestros enemigos”.
Soy optimista de que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra. Eso es lo que me hace ser tan optimista sobre nuestro futuro. Por ti. Creo en ti. Es por eso que estoy parado aquí, porque confío en que el Estado de la Unión es fuerte. Gracias, que Dios los bendiga y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América, finalizó el mandatario.
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