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Báez cuestionó otra vez a Casanello: “La citación a indagatoria es un mensaje disciplinante”

El empresario pasó por su cuarta indagatoria por lavado de dinero ante el juez Casanello y una vez más optó por no declarar. Cuestionó las citaciones a sus hijos, que consideró “sin distinciones relevantes en el curso y gobierno de las acciones”.

El empresario Lázaro Báez cuestionó ante el juez federal Sebastián Casanello la prueba que indica que sus hijos tienen cuentas en Suiza con casi 30 millones de dólares que fueron traídos a la Argentina a través de paraísos fiscales, y pidió la nulidad de su indagatoria.

Lo hizo mediante un escrito que presentó ante el juez en su tercera indagatoria, y luego de haber sido procesado por dos maniobras de lavado de dinero.

Báez fue trasladado desde el penal de Ezeiza donde está detenido con prisión preventiva y bajo un impresionante operativo de seguridad, a raíz que horas más tarde está prevista la concurrencia de la expresidente Cristina de Kirchner a notificarse de su procesamiento y embargo en la causa dólar futuro.

Al igual que lo hicieron tres de sus cuatro hijos ayer, el empresario presentó un escrito en el que cuestionó la prueba en su contra: un informe de inteligencia aportado por la Unidad de Información Financiera (UIF)que informó producto de intercambio con otras unidades anti lavado, que los cuatro hijos de Báez tienen cuentas bancarias en Suiza que trepan los 30 millones de dólares.

La propia UIF advirtió días atrás al juez que el informe era para ser utilizado con fines de inteligencia, y no como prueba, algo que los Báez utilizaron como argumento para cuestionar las citaciones a indagatoria.

“Resulta necesario señalar su falta de precisión, claridad y referencia circunstanciada a los hechos sugeridos como probatoriamente verificados. Esto impide conocer cuál es el hecho ilícito imputado por el cual debería responder”, cuestionó Lázaro.

Lázaro criticó al juez por “apresurarse” en las citaciones a indagatoria de los Báez “sin poder determinar su método de obtención, ni tener las herramientas mínimas para, eventualmente, descartar que el Estado no se esté beneficiando por el hecho ilícito de un tercero”.

“Se menciona un informe de inteligencia que eventualmente daría sustento a una imputación respecto de la cual, aun corroborada por la misma información pero obtenida en forma oficial y por carriles lícitos, no decantaría automáticamente y sin dificultad en la descripción de un hecho ilícito”, concluyó.

Para Lázaro Báez la citación a indagatoria es un “mensaje disciplinante” hacia él y sus hijos. “La descripción del hecho imputado -una vez más- carece de significado. Su ambigüedad me impide dar explicaciones pues describe sucesos en los cuales se alega que yo habría actuado, aunque no se especifica de ningún modo mi intervención”, dijo el empresario, quien intenta apartar a Casanello del expediente al acusarlo de “direccionar” la causa en su contra.

La indagatoria de Lázaro Báez y sus hijos se da al mismo tiempo que la Sala II de la Cámara Federal tiene para resolver el pedido de recusación hecho por Leandro, hijo del empresario, al juez.

A ello se suma que Lázaro Báez informó que al ingresar a la quinta de Olivos en septiembre de 2015 a visitar a Cristina de Kirchner, entonces presidente, vio en la ante sala del despacho al juez Casanello.

En base a ello, los Báez acusaron al juez de estar investigando a su familia y no así a los ex funcionarios públicos involucrados con las licitaciones otorgadas por obra pública.

Lo mismo que Báez hizo el contador Daniel Pérez Gadin. Por su parte, el exabogado de Báez, Jorge Chueco, quien también estaba citado, no se presentó debido a que aún no cuenta con una defensa tras la renuncia de sus abogados.