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Así fue como la AFA aceptó su nueva lista de títulos; el dudoso valor de cada torneo

El fútbol argentino está en una etapa de revisión permanente. La historia se repasa una y otra vez. Cada año se detectan nuevos certámenes, nuevos vencedores. Y la lista es cada día más extensa. Hasta hace algunos años, la AFA consideraba oficiales sus torneos desde 1931, cuando se aceptó la era profesional. Pero antes también hubo campeones. Fueron muchos. Sin embargo, había situaciones particulares que hacían pensar que no era del todo prudente sumarlos en una única lista.

El juego siempre fue el mismo, pero su organización y fiscalización era distintas. De hecho, coexistieron dos federaciones de manera simultánea, con lo que la lista de ganadores es mayor.

Dejar que ciertas historias se olviden suena injusto. Es bueno recordar todo. Pero absolutamente todo. Sólo de esa manera es posible otorgarle a cada certamen su real valor. Un torneo relámpago jugado en un día, con dos tiempos de 20 minutos y que se definía por mayor cantidad de córners a favor, es hoy considerado un torneo oficial porque la AFA lo menciona en su Memoria y Balance. ¿Puede por eso otorgársele la misma jerarquía que a un certamen anual de 38 partidos?

Títulos amateurs, Copas Regionales, Copas Internacionales. Todo existió, pero ¿en qué lugar se los ubica?

Una historia a modo de intrioducción. El 1° de julio de 1906, Alumni se enfrentó con Belgrano Extra, un adversario que no estaba a la altura del campeón. Fue por eso que los jugadores de Alumni decidieron utilizar el partido, pese a ser oficial, para divertirse. Se presentaron con 11 jugadores de campo y sin arquero (algo que el reglamento de la época no impedía). La superioridad fue tan abrumadora que Belgrano Extra ni siquiera pudo patear al arco. A los 26 minutos, con el marcador 6-0, los capitanes de ambos equipos resolvieron, para disimular al menos un poco el grotesco, reducir la duración del match a dos tiempos de 30 minutos. Alumni jugó sin arquero, pero no recibió goles: ganó 9-0. Ese año, pese a que jugaba bajo las reglas que ellos mismos elegían de acuerdo a la capacidad del rival, fue un campeón oficial.

Ese tipo de anécdotas fueron parte de la historia de la AFA. De allí nace una lista oficial. Sin embargo, es muy confusa, porque utiliza distintos criterios para validar o descartar títulos.

Aquí se mencionan algunas situaciones que generan discusiones y polémicas. Con la nueva consideración de la AFA, los títulos son válidos. Pero cada hincha tiene derecho a conocer de qué se trata y luego sacar sus propias conclusiones.

Con pocos datos, pero campeones al fin de cuenta

Tal vez nadie haya indagado tanto en las profundidades del amateurismo como Jorge Iwanczuk, autor del libro Historia del fútbol amateur en la Argentina. En su edición original, en la página 42 de un trabajo tan minucioso como dificultoso, describe: “(.) han faltado varios resultados; en algunos casos hemos podido deducir el ganador del mismo (o el empate) pero no así en otros. En las respectivas tablas hemos dejado en blanco los casilleros donde no podemos aportar ningún dato”.

Por ejemplo, en 1895, cuando el fútbol lo regía la Argentine Association Football League, Lomas ganó el torneo. Así figura en varios afiches de la época. Según datos del propio club, aquel equipo se impuso en ocho encuentros y empató dos para consagrarse de manera invicta. También se sabe que Quilmes Rowers podría haber sido el subcampeón, según algunos artículos periodísticos. Sin embargo, no hay registros oficiales sobre aquellos partidos. De muchos partidos no se conoce al ganador o si hubo empate; ni siquiera si se llegaron a jugar. En la misma memoria y balance de la AFA, en la década del 40, se reconoció a los campeones del torneo principal de las asociaciones amateurs, pero no se conservan actas oficiales.

Esto, según el propio Iwanczuk no debería ser un problema a la hora de considerar los títulos: “Repasemos el fútbol de ahora. Todo en el fútbol de hoy es vergonzoso. Subas masivas de equipos a primera, irregularidades con los descensos. Los torneos pueden ser un poco menos desprolijos, pero no tanto.”.

Torneos resistidos

La AFA celebró en 1993 el centenario de su creación. En realidad, el de sus entidades anteriores, con otro nombre, pero a las que reconocen oficialmente. Aunque varios historiadores le indicaron que en realidad el primer torneo oficial se había jugado en 1891, Julio Grondona ya tenía organizados una serie de eventos para celebrar los 100 años y nadie iba a cambiar los contratos firmados. Con motivo de los festejos en 1993 se jugó la Copa Centenario, la Copa Artemio Franchi ante Dinamarca en Mar del Plata, y un amistoso con Brasil en la cancha de River. La pregunta es entonces, ¿si la AFA se fundó en 1893, porqué reconoce a Saint Andrew’s como su primer campeón en 1891?

La AFA programó una final entre el ganador del torneo Inicial 2012 (Vélez) y el ganador del torneo Final 2013 (Newell´s). Ganó el equipo de Liniers, pero en medio de un escándalo mediático y pedidos de reconsideración de los títulos, no estaba claro qué campeonato contaba como oficial.

Algo similar había ocurrido en la temporada 1991/92, cuando Newell’s ganó el apertura y Boca el Clausura, pero en esa ocasión estaba estipulado que el campeón era uno solo, el que ganara la final, y se consagraron los rosarinos por penales, en la Bombonera.

En 2013 Vélez le ganó la final a Newell’s en un partido único en Mendoza. Y la AFA convalidó ese partido como un título oficial de campeonato. Es decir, sumó una estrella más con tan sólo un partido jugado.

En el torneo de 1905, cuando la entidad ya había cambiado su nombre a Argentine Footbal Association, Alumni fue el campeón. Algunas curiosidades de aquel certamen:

En la mitad del torneo Barracas no presentó su equipo en tres partidos seguidos y fue desafiliado. El número de participantes se redujo de siete a seis. Sin embargo, los partidos jugados por Barracas (5 sobre 12) fueron computados. En el resto, sus rivales ganaron los puntos automáticamente. A Barracas sólo le faltó un partido para completar una rueda. Hubo un solo equipo con el que no jugó, Alumni, que se aseguró esos cuatro puntos sin jugar.

En el partido que Belgrano le ganaba a Quilmes 3-0, los hinchas del equipo perdedor invadieron la cancha y provocaron incidentes cuando apenas quedaban cinco minutos para terminar el partido, que se suspendió. El Tribunal de penas, resolvió que al no haber concluido, el encuentro debía jugarse de nuevo. Una resolución tan absurda fue rechazada por Belgrano, que se negó a jugarlo y perdió los puntos.

Alumni se consagró campeón con 21 puntos, tres más que Belgrano. Pero jugó 9 de los 12 encuentros, ya que además de los dos partidos que no jugó ante Barracas, también ganó los puntos por la no presentación de Quilmes en otro encuentro.

Alumni fue el campeón. Los criterios bajo los que se consagró, pueden ser válidos para algunos y poco claros para otros.

En 1929, con las dos asociaciones unidas, se jugó un gran certamen con dos zonas de 17 y 18 equipos respectivamente. Se lo denominó Copa Estímulo (tal como la de 1920). Los ganadores de cada grupo (Gimnasia y Boca), jugaban la final. El Lobo ganó ese duelo en febrero de 1930. Pese a jugarse como una Copa Estímulo, con el tiempo se lo consideró un torneo principal. Algunos siguen discutiendo la validez de este certamen como un título nacional.

De internacional a local y campeones por ganar la semifinal

 
En sus libros de 1917, la AFA menciona a Racing e Independiente como ganadores de zona argentina; menciona, además, sin lugar a dudas, que ese año puntualmente se transformó en un torneo local, pero la Copa Honor y Competencia fueron siempre “torneos internacionales”.. 

La Tie Cup Competition fue un certamen internacional creado en 1900. La intención fue agrupar a equipos argentinos y uruguayos en muestra de la buena relación entre ambas federaciones. Un año después, el torneo pasó a llamarse simplemente Copa Competencia.

Se jugaba una zona uruguaya y una argentina, y los ganadores se cruzaban en la final (hasta 1905, en realidad, el ganador de la zona uruguaya se incorporaba en una semifinal).

En 1910, Estudiantes de Buenos Aires fue el ganador de la zona argentina. La final terminó empatada 2-2, pero el encuentro desempate no se jugó por una discusión entre los dirigentes argentinos y uruguayos. Estudiantes se vio privado de festejar un título. El libro de Iwanczuk es muy claro al respecto. El certamen se declaró inconcluso. No hubo campeón.

Sin embargo, la AFA ahora considera que al ser ganador de aquella zona argentina, era algo suficiente para oficializar el título como un certamen local.

El desconcierto es grande. Todos los campeones de la Tie Cup o Copa Competencia figuran en la lista de “campeones de copas nacionales” de la Argentina, cuando para muchos es un torneo internacional. En las memorias y balance de cada año que la AFA publica en su página web se publican los cuadros de esas competencias. En algunos casos, el partido para definir el ganador de la zona argentina es denominado como “final porteña” (luego se aclara que la final es contra el rival uruguayo), y en otros casos, la menciona como “semifinal”. Así lo indica la historia, pero ¿qué pasó para que el ganador de una semifinal sea ahora considerado campeón?

Algo similar ocurre con la Copa de Honor, certamen internacional entre la Argentina y Uruguay, que se jugó desde 1905.

Una prueba bastante concluyente respecto de que el certamen no debería ser tomado como una competencia local es lo que ocurrió en 1910. La Copa de Honor ya estaba en marcha y por la zona argentina se habían clasificado para los cuartos de final GEBA, Tiro Federal, River y Estudiantes de Buenos Aires. Sin embargo, otro conflicto entre dirigentes argentinos y uruguayos hizo que no se pusieran de acuerdo sobre la sede de la final. Sin el cruce con los uruguayos, el torneo no podía tener final. Es decir, no tenía sentido seguir la competición y la disputa de los cuartos de final se suspendió. El certamen quedó inconcluso. En ese momento, nadie creyó necesario seguir jugando para definir al ganador argentino, porque eso no significaba ser campeón, no aportaba ningún título más allá de la entrega simbólica de una copa. Si así hubiera sido, la competencia no se hubiera interrumpido. En los registros oficiales de la AFA, la Copa de Honor de 1910 figura vacante. Sin embargo, varios años después, la misma AFA, valida como campeones a los equipos argentinos que ganaron la “final argentina” o la “semifinal”.

Especialistas en la materia, como Oscar Barnade, periodista de Clarín, afirman: “Hay una cierta nebulosa con este tema. Es un título que da dos copas. Entonces genera confusión. En mi caso, cuento un título local y uno internacional hasta que no encuentre una documentación que me diga lo contrario”.

Jorge Iwanczuk, que está contento con la nueva disposición de la AFA respecto del campeonato principal (“Era una deuda de mucho tiempo”), aclara, tiene sin embargo una mirada distinta: “Hay una clara diferencia entre los campeonatos y las copas. Los campeonatos son indiscutidos, pero las copas. Si bien todas tienen algún valor, la cantidad de equipos o la naturaleza de las mismas hacen que deban tener una valoración distinta. No se puede sumar todo como una estrella”.

Hay 15 casos en los que los equipos argentinos ganaron la semifinal (o la final porteña) de Copa Competencia o Copa de Honor y luego perdieron la final con un rival uruguayo, pero figuran en la lista de campeones de la AFA: tres de San Isidro y Racing, dos de Porteño, dos de Central, dos de Independiente y uno de Alumni, Quilmes y Newell’s.

Si quisieran computarse la validez de los títulos (como título internacional), los equipos argentinos campeones fueron: por la Copa Competencia, Belgrano (1900), Alumni (1901, 03, 06, 07, 08 y 09), Rosario Athletic (1902, 04 y 05), San Isidro (1912), River (1914) y Boca (1919). Por la Copa de Honor, Alumni (1906), Belgrano (1907), Racing (1913), Boca (1920, el ganador de la zona argentina fue Banfield, luego desafiliado, por lo que Boca jugó y ganó la final con Universal).

En esta situación que, en algunos casos, se volvió una lucha de hinchas por sumar títulos de cualquier lugar, parece valiosa la posición de Boca, que no reconoce el título de la Copa Competencia de 1919 como un certamen local oficial. Es decir, la AFA le otorga un título que ni los propios historiadores del club reconocen.

Ganó una zona incompleta, ganó un título

La Copa Estímulo de 1920, de la Asociación Argentina, fue un torneo que no terminó de jugarse, pero que en este nuevo recuento, la AFA le otorga a Huracán como título oficial. El Globo integraba la Zona Norte, junto con Palermo, Chicago, Porteño, Sportivo del Norte y Sportivo Palermo. En la Zona Sur estaban Banfield, Boca, Estudiantes, Del Plata y Sportivo Barracas. Por ejemplo, Del Plata apenas jugó tres de los 8 partidos en la Zona Sur. No es que se dejaron de jugar partidos que no tenían incidencia en la tabla. Del Plata, por ejemplo, tenía chances de ganar la zona si se completaba el calendario.

La Asociación decidió considerar a Huracán y Banfield, los equipos que iban primeros en cada zona cuando certamen se suspendió, como los finalistas. En esa época había dos entidades. En mitad del torneo, Banfield eligió abandonar Asociación Argentina y cambiarse a la Asociación Amateur. En la memoria y balance de 1920 puede leerse: “Se disputó un campeonato denominado Estímulo, desarrollado por zonas, cuyo ganador falta definir, correspondiendo al (sic) partido final a Nueva Chicago y Banfield”. Pero como se dijo, todos sabían que Banfield se había cambiado de asociación y que el partido no se jugaría jamás. Aunque no presenta documentos oficiales que valide esta posición, hoy la AFA considera a Huracán campeón. La Copa Estímulo sí se jugó completa en 1926 (el campeón fue Boca).

Torneo relámpago, dos tiempos de 20 minutos y oficial

 
Documento oficial de la Memoria y Balance de la AFA en 1942, donde se detalla la disputa del torneo relámpago que, en caso de empates, se definía por córners a favor.. 

Otro campeonato que la AFA considera oficial es la Copa Adrián Escobar. Se disputaron siete torneos entre 1939 y 1949. Lo que no se señala es que el torneo era un certamen relámpago, que se disputaba en una fecha una etapa preliminar y en la siguiente las semifinales y final el mismo día, como un torneo relámpago, con partidos de 40 minutos (dos tiempos de 20) y, en caso de empates, suplementario de dos tiempos de cinco minutos y luego se definía por la cantidad de córners a favor. Huracán, campeón en 1943, empató sin goles pero se coronó ante Platense por cuatro tiros de esquina a uno, y Newell´s, ganador en 1949, igualó 2-2 con Racing, pero lo superó 4-2 en córners.

En 1942 se jugó en Núñez. En una de las semifinales se enfrentaron River y Boca. Como se hizo tarde y quisieron apurar el desenlace, la semifinal entre River y Boca, empatada sin goles, no tuvo alargue y pasó el local, según la crónica de La Nación del 2 de diciembre de aquel año, se definió así: “El triunfo correspondió a River por haber cedido Boca Juniors 3 corners contra 2 de su rival”.

En la otra semifinal, algo similar ocurrió con San Lorenzo y Huracán (empate sin goles), pero tal como se puede leer en las mismas páginas, “ambas zagas cedían cuatro corners”, por lo que hubo que jugar dos tiempos suplementarios de cinco minutos. Huracán ganó 2-0 con goles de Guerra y Alberti. La final el Globo se la ganó 1-0 a River, con un tanto de Giúdice.

Diego Estévez, integrante de la agrupación Revisionismo Histórico, que ayudó a conformar la nueva lista de títulos oficiales, comentó: “La primera vez que me dijeron que esto iba a ser oficial me pareció que no correspondía. , dije. Pero después me explicaron que estaba en las actas de la AFA y que en ese momento el reglamento permitía que los equipos eligieran la forma de disputa y de definición. Hoy nos parece ridículo pero definir por córners fue la forma que eligieron en ese momento. Si la AFA dice que es válido, hay que tomarlo como tal”.

El campeón perdido de la Copa Ibarguren

 
El acta de la AFA que menciona el triunfo de la Liga Mendocina en en la Copa Ibarguren de 1950, pero que nadie reclama porque no fue ganado por un equipo grande.. 

Si los casos anteriores son confusos y se prestan para la discusión, la Copa Ibarguren es directamente un dislate. Es la prueba más notable de la confusión en la que se encuentra sumida la AFA a la hora de reconocer títulos de manera oficial. Fue un trofeo regional (no nacional), disputado entre los campeones de Rosario y el del torneo de Buenos Aires (que pasó luego a considerarse nacional). Se jugó bajo la órbita de la AFA y figura en sus memorias y balances. Del mismo modo que están incorporados cada uno de los torneos del interior, pero que no se validan en los listados oficiales.

Se disputaron 13 trofeos Ibarguren entre 1913 y 1925. Dejó de jugarse cuando los equipos rosarinos se integraron al torneo porteño. Sin embargo, entre 1937 y 1950 volvió a jugarse en ocho oportunidades pero de manera desprolija y en carácter amistoso. En principio el partido sólo se concretaba si dos federaciones se ponían de acuerdo para el duelo. En 1942, en la memoria y balance oficial de la AFA se aclara que, como el torneo había perdido seriedad, en lo sucesivo el partido “se jugará entre el equipo de la Liga que se clasifique ganadora del Campeonato Argentino y el campeón de primera división”. Es decir, el rival era combinado representativo provincial, no un club.

De esta manera, la copa con ese nombre se jugó entre el campeón porteño y combinados del interior del país (ya no rosarinos): en 1943, River venció 7-0 a la Liga Cordobesa; en 1944, Boca le ganó 3-0 a la Federación de Tucumán., pero en 1950, Racing perdió 3-2 contra la Liga Mendocina.

Curiosamente la AFA reconoce a River como campeón en 1943 y a Boca como campeón en 1944, pero nada se dice de la Liga Mendocina en el listado de ganadores. Probablemente, porque quedaría en evidencia el carácter amistoso del certamen. ¿Hubiera sido igual si el ganador de ese partido de 1950 era Racing?

Cualquier intento por confirmar ahora una lista oficial de títulos es una gran polémica. La AFA se encargó de eso. Los hinchas seguramente no saben ya a quién creerle con tantas listas y posibilidades.

El sólo hecho de estar mencionado en actas de la AFA no convierte a un torneo en oficial. Sólo es oficial si la AFA lo designa como tal. Por ejemplo, los torneos de verano son mencionados en todos los libros de la AFA. Se publican sus calendarios, se designan sus árbitros y hasta se trasladan las sanciones del Tribunal de Disciplina a los torneos nacionales. A veces los clubes le dan mucha importancia. Pueden jugarlos con suplentes o con titulares. Y hasta pueden despedir técnicos por derrotas en un partido en el verano marplatense. Pero todo el mundo tiene claro que son torneos amistosos. Nadie reclama su incorporación como títulos oficiales. Al menos mientras la AFA no cambie de opinión.

El supercampeón que abrió la puerta

 
Único certificado oficial de la AFA sobre la disputa de la Copa de la República de 1943, torneo que San Lorenzo reclamó en 2013 tras el título adjudicado a Vélez.. 

La final que Vélez le ganó a Newell´s por 1-0, jugada en Mendoza, fue la punta del icberg en este gran conflicto de títulos y confirmaciones. Ante los reclamos de la opinión pública sobre la validez del torneo, Vélez le pidió a la AFA que defina una posición al respecto. La AFA le mantuvo el título principal a cada uno y Vélez sumó una estrella extra por la superfinal. Lo que siguió fue una protesta de San Lorenzo, que pidió que se le reconozca, entonces, la Copa Ramírez, de 1943. Y al hacer esto, la AFA tuvo que aceptar también los títulos en el mismo trofeo de San Martín de Tucumán (1944) y de Estudiantes (1945).

Una vez que se abrió la puerta para uno, ya fue imposible detener el aluvión de pedidos. Un grupo de historiadores presentó una lista unificada de todos los títulos que debían ser considerados oficiales, basándose en el Centro para la Investigación e Historia del Fútbol (CIHF). La AFA aceptó.

Por Juan Manuel Trenado