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Así colapsaron las torres de alta tensión en Chubut por efecto del “galloping”

Se conoció un video que  muestra la forma en que colapsan las torres de alta tensión en la zona de la Meseta de Chubut como consecuencia de las fuertes nevadas, el hielo y el viento que viene azotando a toda esa zona. Mirá el video

El efecto que causa el colpaso de las torres se llama técnicamente “galloping”, y los expertos explican que se trata d euna vibración de las líneas eléctricas de baja frecuencia y gran amplitud, inducida por la acción de los vientos fuertes que son constantes, que además se ve incrementado por la formación de hielo sobre los conductores, produciendo una modificación en el perfil transversal del cable cuya sección original era circular.

Este nuevo perfil se convierte en un perfil irregular y aerodinámicamente inestable, lo que provoca que ante un eventual viento transversal se produzcan oscilaciones de amplitudes considerables y muy perceptibles para el ojo humano. Las oscilaciones tienden a ser en el plano vertical pero no siempre y las amplitudes que alcanzan pueden juntar dos conductores de diferentes fases.

El fenómeno, que ocurre cuando las temperaturas invernales son extremas, produce en una primera etapa que dos conductores o más de distintas fases se acerquen demasiado llegando a producir corto circuitos. Esto, en el mejor de los casos, tiene como consecuencia una interrupción del suministro por la operación de las protecciones. En otro caso, más extremo, el efecto “galloping” puede llegar a un amplitud tal que los esfuerzos dinámicos en las cadenas de aisladores supere la resistencia mecánica de estos provocando que uno o más aisladores se rompan.

Finalmente, en el peor de los casos, que es lo que ocurrió en Chubut, las vibraciones de baja frecuencia pueden transmitirse a las torres de alta tensión con una amplitud y frecuencia, de tal modo que todo el sistema resuena mecánicamente resultando en la destrucción de una o varias estructuras.

Fueron 55 torres las colapsadas

El temporal de nieve, viento y con temperaturas extremas dejó un saldo de 55 torres derribadas de la línea que una la central de Futaleufú con Puerto Madryn. Ya hay un equipo de la empresa Transpa que está viajando a la zona para avanzar con la reparación, que demoraría de 20 a 30 días. A las 37 en la zona de Sierra Rosada, se sumaron otras 18 en Sierra Caracol, tras el vuelo que verificó los daños ocasionados.

El inédito suceso ocurrió en una zona de 15 kilómetros en Sierras Rosadas, en las cercanías del paraje de El Escorial. El gerente de Transpa, Fernando Guerra, se mostró asombrado por los daños causados por las condiciones climáticas: “La verdad que es un hecho inédito, estas torres están construidas desde 1973 y preparadas para condiciones extremas. Son dos líneas que tienen 600 kilómetros de distancia desde la central Futaleufú hasta la estación transformadora en Madryn”

Explicó que “hubo una climatología extrema de mucho hielo, nieve y viento que ha hecho que en las dos líneas nos afectara una cantidad de torres que son 37”. Ya se están dirigiendo al lugar: “Estamos preparando un vuelo para evaluar toda la zona y tener una certeza de los daños”.

“Enviamos gente con equipos especiales. Ahora ya preparamos equipos abocados a evaluar los daños y estimar las reparaciones necesarias y preparar los suministros e insumos para la zona, con un campamento de reparación con todos los protocolos Covid19”. Guerra puntualizó que “esto tendrá un costo importante, no es una reparación que se realice en tres días, estaremos en el orden de los 20 o 30 días para repararlo”.

“Se deberán hacer los traslados de los equipamientos, repuestos con los camiones, por lo que primera habrá que acondicionar los caminos. Entre 80 y 90 personas que estarán trabajando en esto”.

Más allá del perjuicio económico que implicará para la firma, el gerente de Transpa transmitió tranquilidad a los usuarios porque “vamos a poder mantener las condiciones de abastecimiento”.

Fuente: Diario Jornada