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Arruabarrena: los jugadores lo bancan, la dirigencia no lo quiere

Como luego de la caída ante San Lorenzo, el DT aseguró sentirse fuerte para revertir la historia. ¿Angelici lo despedirá?

La gratitud es un blindaje dorado. La voz del estadio finaliza la formación titular y al “director técnico: Rodolfo Arruabarrena” le sigue una lluvia de aplausos. Después del 0-1, el panorama es igual. El DT de Boca se acerca al túnel y vuelven a bajar los aplausos. A un hijo de la casa que regaló alegrías de las grandes como jugador y se repuso de golpes duros como DT, se le agradece. Sin embargo, ni eso ni el apoyo público de sus jugadores serían suficientes. Las horas del Vasco con el buzo azul y oro parecen contadas y es probable que ni siquiera llegue a dirigir el miércoles, en San Juan, ante San Martín.

¿Habrá sido ese, el de la gente, el combustible? Pasadas las diez de la noche, el Vasco sale del vestuario en silencio, detrás de la maraña de cámaras y micrófonos que rodea a Carlos Tevez, con una determinación: estar al frente de la práctica de hoy, programada para las 10 de la mañana en Casa Amarilla. Y con una inequívoca sensación en el aire que flota por los pasillos de la Bombonera: que eso termina siendo posible por él y por los jugadores, que sostuvieron, incluso después de una dura derrota con Atlético Tucumán, una estructura cuyos cimientos, para los dirigentes, están ya vencidos. Y para varios de los que entran a las oficinas de Brandsen 805 sin pedir permiso, la presencia del entrenador en el entrenamiento de hoy bien podría ser para despedirse.

Ante la prensa, dos jugadores, símbolos del equipo y líderes del plantel como Carlos Tevez y Daniel Díaz, manifiestan un apoyo total al entrenador que lejos está del que ofrecieron en la cancha con una floja actuación. Y son las palabras del 10 las que chocan con sí mismas. Porque aún con la transpiración en su cara, ante la consulta del periodista de la transmisión aseguraba que “la decisión” era “cosa del técnico y los dirigentes”. Pero ahora, ya bañado, con chomba y gorrita, cambia el chip y asegura: “Es la primera vez que venimos a la Bombonera después de salir campeones y se está hablando de la continuidad del técnico. Sé que ustedes (los periodistas) tienen que vender con el tema del Vasco, pero uno dice ‘la puta madre, ¿merecemos esto?’ Creo que no; ni él, ni nosotros. Poner en duda al técnico me parece mucho, venimos de ganar dos títulos”.

En el vestuario, al que Daniel Angelici ingresó un rato antes del final del partido visiblemente sorprendido y golpeado ante otra derrota inesperada, el entrenador le reiteró al presidente sus intenciones de continuar; las respuestas futbolísticas no las encontró, pero se encontró nuevamente con el respaldo del grupo que conduce. Esa sensación contrasta con la de los dirigentes, que entienden que el técnico ya no cuenta con las herramientas como para dar vuelta la historia y no quieren prolongar la agonía en un semestre en el que las competencias se desarrollarán con inusitada celeridad.

“Se nos está poniendo cada vez más complicado”, reconoce el Cata Díaz, que agrega: “Es el técnico que hace un mes y algo salió campeón de dos torneos. Es una lástima que no lo podamos bancar con los resultados, como queremos. Estamos con él, queremos ganar cuanto antes para darle tranquilidad a lo que se dice. Nos pone mal que se hable de su continuidad”. Y deja un mensaje: “Hemos pasado otros momentos complicados y hemos salido adelante. No tengo dudas de que esto lo vamos a revertir”.

Las cartas están sobre la mesa. A pesar de la banca de los jugadores y de la intención de seguir, para los dirigentes el proceso está terminado. “El ya sabe lo que pensamos”, decían anoche. Y también dejaban otra frase: “Decide Angelici”. Ante la falta del gesto que esperaban por parte del DT, la palabra “despido” cobra cada vez más fuerza.

Por Mauricio Codocea

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