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Armin Laschet, candidato a canciller de Alemania por el bloque conservador

El primer ministro de Baviera Markus Söder se retiró de la carrera electoral para presentarse como sucesor de la canciller Angela Merkel en las elecciones generales de septiembre. Así, cedió el lugar a Armin Laschet, tras perder una votación en la cúpula de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), partido hermano de la Unión Social Cristiana (CSU) de Söder.

“La suerte está echada: Armin Laschet será el candidato a canciller de la CDU”. El líder de la Unión Social Cristiana (CSU), Markus Söder, respaldó este martes 20 de abril a su rival Armin Laschet, dirigente de Renania del Norte-Westfalia, como candidato a canciller del bloque conservador en Alemania.

“La Unión Demócrata Cristiana se reunió ayer y decidió. Lo aceptamos y lo respeto”, dijo Söder, líder del estado de Baviera, poniendo fin a una ruptura en la alianza CDU/CSU, conocida como “la Unión”.

Este martes a mediodía, Söder compareció en directo desde Múnich y confirmó que se aparta de la carrera para suceder a Angela Merkel en las elecciones federales de septiembre. El lunes había asegurado que acataría la voluntad del partido, por lo que su retirada era lo previsto. “Hay que ser responsable por la Unión y sólo una Unión compacta puede ganar”.

La junta federal de la CDU respaldó a Laschet 

Este lunes, la junta federal de la CDU había dado un claro apoyo a Laschet, líder del partido, en una reunión interna convocada para resolver el pulso entre este y el derechista Markus Söder.

Tras más de seis horas de debate hasta la noche, Laschet ganó los votos de 31 de los 46 miembros del comité ejecutivo federal de la CDU, lo que representa una mayoría del 77,5%.

Söder, que no participó en la reunión virtual de la CDU, obtuvo el respaldo de nueve miembros y otros seis se abstuvieron, según fuentes del partido.

Ambos habían formalizado el domingo de la semana pasada su aspiración a ser candidatos para las generales del 26 de septiembre, las primeras en 16 años en las que no se presenta Merkel.

Tras seis horas de discusión por videoconferencia en las filas conservadoras, Laschet ha obtenido el apoyo de 31 de los 46 miembros de la junta en una votación secreta.
Tras seis horas de discusión por videoconferencia en las filas conservadoras, Laschet ha obtenido el apoyo de 31 de los 46 miembros de la junta en una votación secreta. © Tobias Schwarz / Reuters

Los contendientes se dieron hasta el domingo para consensuar una solución, pero el plazo expiró sin que ninguno se hubiera retirado a favor del otro o hubiesen pactado una solución. Pese a las declaraciones recíprocas a favor del juego limpio, los medios alemanes han destacado la división del bloque evidenciada en este pulso, calificado de “fratricida” por el influyente semanario ‘Der Spiegel’.

Laschet y el legado de Merkel

Laschet ha dicho que una de las prioridades políticas como canciller debe ser preservar la unidad europea y conducir a la Unión Europea a través de la crisis del coronavirus. Pero el candidato, de 60 años, se enfrenta ahora a otra gran batalla: conectar con los votantes y ganarse a los compañeros conservadores frustrados que apoyaron a su rival más popular.

En efecto, Markus Söder aventajaba a Laschet en popularidad, lo que se atribuye a su rigurosa gestión de la lucha contra la pandemia en Baviera. Una encuesta de ARD Deutschlandtrend realizada el viernes, reveló que el 72% de los votantes conservadores consideraban a Söder más adecuado para ser canciller. Sólo el 17% de los conservadores veían a Laschet como el candidato más conveniente, según la encuesta del instituto de sondeos Infratest Dimap.

Al respaldar a Laschet, los altos cargos de la CDU han dado prioridad al ascenso del partido en el bloque conservador. En efecto, Laschet es visto como un candidato que continuaría el legado de Merkel, ya que se ajusta al perfil centrista y articulador de consensos de la canciller.

Los conservadores arrastran la pérdida de popularidad 

Con la renuncia de Angela Merkel tras las elecciones había aumentado la presión para que el bloque se pusiera de acuerdo sobre un candidato, ya que sus índices de popularidad están cerca de los mínimos desde hace un año, perjudicado por lo que se considera una gestión caótica de la pandemia del Covid-19. Un sondeo de Forsa de la semana pasada situaba el apoyo a la alianza conservadora en un 27%.

A poco más de cinco meses de las elecciones, los conservadores no tenían candidato ni programa, cuando el resto de fuerzas políticas han presentado a los suyos y al menos las líneas maestras o un borrador de sus propuestas.

Los Verdes, sin disputas internas, nombraron el lunes a su co-lideresa Annalena Baerbock.

Fuente: France24