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Apple, Whatsapp y Alibaba con otras bigtech quieren hacer saltar la banca

Las compañías más importantes del mundo tecnológico olfatearon la posibilidad de entrar al negocio financiero y dieron un paso al frente

El mercado de los pagos y de los créditos es el nuevo campo en el que se disputa una batalla sin precedentes ya no entre los bancos, sino entre las grandes tecnológicas.

El premio no es menor: según el Banco Mundial, alrededor de 2.500 millones de personas todavía no utilizan los servicios financieros formales y el 75% de las personas de bajos recursos no dispone de una cuenta bancaria.

En Argentina, solo la mitad de la población económicamente activa está bancarizada y apenas una de cada cuatro tiene acceso a una tarjeta de crédito.

El anuncio de WhatsApp Payments (bajo la órbita de Facebook) es el caso más reciente de la llegada de gigantes de otro “palo” para dominar el mercado de pagos y transacciones. El sistema, totalmente integrado al servicio de mensajería, fue confirmado por Will Cathcart, jefe de Producto de la firma de Zuckerberg, quien adelantó que muy pronto se podrá abonar directamente desde la app.

No es el único “peso pesado” que desembarca en este negocio multimillonario. Otro que ya está muy activo es nada menos que Apple, que ya ha presentado una tarjeta de crédito propia. A la lista se le suman Samsung, Google (con sus sistemas Pay por NFC) y Alibabá, con su banco digital.

“Este tipo de empresas, que ya son grandes y creen que alcanzaron su máximo tamaño, se diversifican e incursionan en negocios paralelos. El potencial de crecimiento que tienen es enorme”, asegura el economista y consultor Alejandro Prince, quien agrega que “los bancos están viejos y sobrerregulados”.

Un incipiente caso local

La industria financiera tradicional se ve obligada a redefinir su estrategia competitiva y a generar innovaciones que le permitan abrir nuevos segmentos de negocios para, de este modo, poder darle pelea a estos gigantes tecnológicos que se le “meten de prepo” en su actividad.

Dicho sea de paso, esos avances contribuyen a acelerar la transformación digital. En esta dirección aparecen, por ejemplo, los medios de pago que reducen el uso del dinero en efectivo, como es el caso de los Códigos QR o los avances biométricos, que presentan como opción la huella dactilar o el registro del rostro para abonar una transacción.

Si bien la mayoría de las billeteras virtuales de las grandes tecnológicas (bigtech) no están disponibles a nivel local, al menos por ahora, hay empresas que comenzaron a integrar soluciones para facilitar la interacción con los clientes.

Tal es el caso de Despegar, que se consolidó como el primer socio de Google en América Latina en presentar “Google Pay” para sus productos en la región. Desde abril, los usuarios de Android pueden utilizar la app de pagos del gigante de Internet.

“En Despegar, todos los días trabajamos con la misión de hacer de la innovación una realidad para los clientes. Nuestro esfuerzo se focaliza en soluciones que hagan más simple, rápida y confortable la experiencia de viaje en su totalidad, incluso al momento del pago”, indica a iProUP Leandro Malandrini, Product Management & UX Director de la firma.

Felipe Cunha, Head de Google Pay para Latinoamérica, agrega: “El objetivo de Google Pay es simplificar el proceso de compra ofreciendo una manera rápida y segura de pagar un servicio”.

“Con esta integración, estamos ayudando a los viajeros de Despegar a llegar más rápido a su próximo destino”, completa.

Cuestión de regulación (y datos)

Si hay algo que une a todas estas compañías, además de sus abultadas billeteras, es la información que tienen de sus millones de clientes. Facebook cuenta con un perfil dedicado con registros personales de cada uno de sus usuarios; Apple tiene lo propio con su Apple ID, al igual que Alibaba y Google.

Asimismo, estas firmas son gigantescas generadoras de datos, que se complementan muy bien con las finanzas. “Es atractivo para estas empresas, que manejan volúmenes de información grandísimos, monetizar este activo creando una pata financiera”, expresa en diálogo con iProUP Piedad Ortiz, economista de la consultora Economía Profesional.

Y añade: “Las bigtech cuentan además con muchísima tecnología y presencia global. A esto se le suma su expertise para explotar toda la información de los usuarios. No es de extrañar, entonces, que con millones y millones de personas usando sus productos quieran incursionar en un negocio tan lucrativo como el bancario. El mercado financiero siempre ha tenido márgenes atractivos y sostenibles en el tiempo”, señala Ortiz.

Incluso, estas empresas tienen a su favor el no tener reglas de juego del todo establecidas. Tanto es así que se autodefinen como compañías del rubro digital, lo que las deja a resguardo del accionar sindical. El caso Mercado Libre y su pata financiera Mercado Pago frente a la embestida del gremio bancario, liderado por Sergio Palazzo, es claro ejemplo.

“Por ahora corren con ventaja, ya que al no provenir del negocio financiero no tienen herencia de la que hacerse cargo. A los bancos, en cambio, les resulta dificil sostener el costo de sus pesadas estructuras”, asegura el especialista en telecomunicaciones Enrique Carrier.

Marcelo Fondacaro, VP Global Sales Director de VeriTran, especializada en digitalización de la banca, enfatiza que hay que repensar las reglas de juego: “Hoy la pelea es desigual. Las fintech, al no estar reguladas, tienen una ventaja muy grande frente a los bancos, que se encuentran limitados a innovar al tener que cumplir con estrictas reglamentaciones”.

Prince, por su parte, cree que la llegada de estos jugadores llevará a una revisión de las normas vigentes, tanto para crear disposiciones como también para “relajar” algunas de las leyes que rigen al sistema financiero tradicional.

“En algún momento se van a crear sindicatos, van a pagar impuestos y la transformación digital llegará a lo normativo. Tiene que haber una igualación: la ventaja competitiva de estas firmas no puede pasar por no tener las mismas reglas de juego que el resto”, suma el especialista.

Grandes compañías, grandes productos

A la hora hablar de referentes tecnológicos que ahora quieren batallar en el mundo financiero, uno de los nombres que emerge es el de Apple. La compañía de Cupertino lanzó su propia tarjeta de crédito, que ya está disponible para sus usuarios de Estados Unidos.

Si bien es una tarjeta virtual, cuenta con el aval de Goldman Sachs. Entre sus beneficios, ofrece descuentos en compras a través de Apple Pay. Además, carece de comisiones y la empresa no penaliza aplazamientos extra de los pagos. En cuanto a su funcionalidad, trabaja en conjunto con el iPhone. Los usuarios deben registrarse y podrán utilizarla de manera inmediata una vez validada a través de la aplicación Apple Wallet y el sistema Apple Pay.

Apple también ofrece otras opciones, como la tarjeta de titanio que no cuenta con número visible, que se registra en un chip dentro del iPhone y que permite generar números virtuales para hacer compras online o por teléfono.

Jack Ma, fundador y CEO de Alibaba, también está persiguiendo el negocio financiero a través de Mybank, su nuevo banco digital. Esta plataforma está llevando adelante una “revolución silenciosa” dando créditos a pequeñas y medianas empresas: Utilizando datos de pagos en tiempo real y un sistema de gestión de riesgos que analiza más de 3.000 variables, ya ha prestado u$s300.000 millones a casi 16 millones de clientes.

Los créditos se realizan por el celular en un proceso que, como mucho, demora 3 minutos. Se reciben instantáneamente si son aprobados. No hay bancos tradicionales involucrados y la tasa de mora es de menos del 1%.

El auge de la tecnología financiera convirtió a China en el mayor mercado mundial de pagos electrónicos. A medida que Mybank y sus pares procesan grandes cantidades de nuevos datos de sistemas de pago, redes sociales y otras fuentes, se sienten más cómodos con prestatarios más pequeños que antes fueron rechazados.

“Las pequeñas y medianas empresas son realmente la sala de calderas de la economía”, subraya Keith Pogson, líder global de aseguramiento para los mercados bancarios y de capital en Ernst & Young con sede en Hong Kong.

“Solía ser un segmento que los bancos consideraban demasiado difícil y arriesgado. Pero ahora ejecutan su modelo y averiguan cuáles son los riesgos para que se sientan más cómodos”, completa.

El resultado es una tasa de aprobación de créditos en Mybank cuatro veces más alta que la de los prestamistas tradicionales. El costo operativo por préstamo es de apenas 3 yuanes, frente a los 2.000 de sus rivales tradicionales.

Ya en el plano local, es inevitable hablar de Mercado Libre o, mejor dicho, de Mercado Pago. La firma de Marcos Galperin transformó a su pata fintech en un verdadero coloso de las finanzas latinoamericanas, batiendo récords de facturación trimestre a trimestre.

Solo en el último trimestre, el volumen total de pagos procesados a través del servicio superó por primera vez en la historia los u$s 6,5 mil millones, que representa un aumento del 47,2% respecto de igual periodo del año pasado.

Asimismo, se procesaron 181,6 millones de transacciones, lo que representa un aumento interanual del 112,5%.

El boom se da también en el número de los usuarios activos de la billetera virtual, ya que se triplicaron en relación al mismo periodo del año anterior, alcanzando los 4,5 millones.  Además, solo en Argentina y Brasil, más de 2 millones de cuentas ya tienen su dinero disponible invertido a través de Mercado Fondo.

Por Juan Silvestrini – IP Profesional