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Angelici-Nosiglia: duelo de monjes negros en la UCR porteña

Socios en la política y en Boca, los operadores dirimen la lucha partidaria que concentra la atención de Larreta y Lousteau. Contrarreloj, buscan una salida diplomática o postergar la elección.

Las elecciones por el control de la Unión Cívica Radical de la Ciudad de Buenos Aires paralizan por estas horas la política porteña. Radicales de antaño como Enrique Nosiglia, radicales PRO como Daniel Angelici y Facundo Suárez Lastra e, incluso, macristas batallan por estas horas por sacar provecho de una interna que tiene como telón de fondo la guerra entre Horacio Rodríguez Larreta y MartínLousteau.

Este martes a las 20 cierra el plazo para presentar listas de candidatos al Comité Nacional y delegados comunales que se medirían en la elección del 10 de diciembre, originariamente fijada para el 19 de noviembre pero postergada tras una serie de resoluciones judiciales que lograron retrasar la interna. Hasta el momento hay dos sectores claros que amenazan con enfrentarse por el manejo del partido en territorio porteño.

 

 

“Coti” Nosiglia y el actual titular de la UCR capitalina, Emiliano Yacobitti, se enfrentan al grupo Radicales en Cambiemos, que lideran el diputado nacional electo Facundo Suárez Lastra y el auditor nacional Jesús Rodríguez. Los primeros son los principales animadores del proyecto político de Lousteau, mientras que el bloque de radicales PRO cuentan con el respaldo de Ernesto Sanz y del jefe de Gobierno porteño, que mira muy de cerca esta pelea.

Hace meses que estas discusiones se dirimen en los barrios, incluso durante la campaña de las elecciones legislativas que tuvo a un grupo trabajando para Evolución (Lousteau) y otro para Vamos Juntos (Larreta). Sin embargo, el punto de inflexión fue el ingreso del “Tano” Angelici a la disputa y la consecuente judicialización del proceso de elecciones internas.

A horas del vencimiento para anotar postulantes, se empiezan a ver las primeras cartas, aunque buena parte de los contendientes aspiran a lograr una lista de unidad que evite una guerra sin cuartel, augurada con ansias por la plana mayor del larretismo. Radicales en Cambiemos amenaza con el tándem Ricardo Gil Laavedra – Luis “Beto” Brandoni para el Comité Nacional, mientras que la actual conducción impulsa a Nosiglia y al ex diputado nacional Rafael Pascual. El primer espacio también impulsa al abogado y ex consejero de la Magistratura porteña Carlos Mas Vélez para el lote de candidatos.

Cada lista debe tener cuatro candidatos al Comité Nacional y se debe cumplir con la ley que establece que el 30% de la nómina debe estar cubierta con aspirantes femeninas, tal cual establece la Carta Orgánica. De esos cuatro, tres ingresan por la mayoría y uno por la minoría.

LA TREGUA. Este escenario se dará, según se pudo saber, en caso de que se midan las fuerzas producto de una interna que el partido no celebra hace años. Mientras tanto, Angelici negocia una tregua con Nosiglia. Se conocen hace años. El histórico integrante de La Coordinadora vio cómo el vicepresidente II del Colegio de Abogados de la Capital Federal hacía sus primeros pasos en las filas de la UCR capitalina. También, fue testigo del desembarco de “el Tano” y sus colegas radicales en el PRO de Mauricio Macri, a quien “Coti” también conoce desde hace años.

Tanto Macri como Angelici contaron con la valiosa colaboración de Nosiglia en Boca Juniors y el Tano, operador judicial del Presidente, no está dispuesto a terminar con esa alianza futbolística – política, que mantiene y alimenta periódicamente. Por eso, Angelici sugiere cerrar una lista de unidad y disminuir la tensión. Ese acuerdo contemplaría el siguiente esquema para el Comité Nacional: dos candidatos para Nosiglia (conducción actual), uno para Radicales en Cambiemos y Angelici propondría una mujer para cerrar el lote de aspirantes.

Pese a su acuerdo con Larreta para salir del ostracismo partidario y volver a inmiscuirse de lleno en la riña radical, Angelici es de los más interesados en retrasar la elección interna de los boina blanca. Su deseo es que la disputa se traslade a marzo. Suaréz Lastra coincide y trabaja por esa posibilidad, como quedó demostrado en la presentación judicial que elevó para frenar la elección y el reclamo para recuperar la afiliación partidaria, tras ser expulsados por las autoridades locales. Por las dudas, y mientras continúa la negociación, ya tienen lista para presentar y elevan a Gil Lavedra y Brandoni como candidatos.

 

Con Angelici y Nosiglia en el medio, la disputa judicial podría durar años. Sin embargo, la semana pasada el juez federal Sergio Torres deslegitimó el reclamo de los radicales que fueron candidatos en la lista de Vamos Juntos, encabezada por Elisa Carrió. El magistrado consideró que la cautelar avalada por María Servini de Cubría ya no tenía sentido y dio luz verde a la interna radical.

De acuerdo al juez Torres, los radicales expulsados fueron invitados a realizar un descargo pero rechazaron esa posibilidad. Además, aclara que el 2 de noviembre se reunió la Convención “con presencia de veedores judiciales” y que “todas las decisiones se tomaron por una mayoría que superó los dos tercios del total”. En ese encuentro, la UCR de Yacobitti ratificó el despido de los candidatos radicales en Cambiemos, decidido por la Mesa Directiva días atrás en el marco del artículo nueve inciso “b” de la Carta Orgánica.

Este fallo parecía cerrar el capítulo judicial de la guerra por la UCR local, pero Radicales en Cambiemos redactó dos apelaciones para retrasar nuevamente la interna. La primera ya fracasó y, mientras se negocia contrarreloj, la Justicia se expediría sobre la restante.

EL FONDO. La pelea por el sello partidario se sigue de cerca desde el despacho de Rodríguez Larreta, interesado en que la conducción de la UCR del distrito que gobierna cambie de manos cuanto antes. Para eso se aseguró la intervención de Angelici, alejado hace años de la vida política cotidiana del partido que fundó Leandro N. Alem. Sin embargo, “el Tano” prefería evitar ir al choque con Nosiglia.

El interés de Larreta por la UCR porteña, acrecentado por las recomendaciones de Diego Santilli y Fernando Straface, no es un capricho. Se trata del espacio político que desde 2013 sigue el recorrido político de Lousteau y le aporta la estructura para hacer campaña y amenazar la Ciudad del alcalde. Sería un paso más para acotar el poder de “Guga” en el distrito, tras haberla quitado aliados, espacios en el Gobierno y superarlo en la última elección por más de 35 puntos porcentuales.

En paralelo, vuelve a aparecer la discusión en torno a si es posible o no sellar Cambiemos en el distrito capital. El PRO cree que ganando la interna puede avanzarse con ese mandato, pero algunos de sus aliados del centenario partido hacen las cuentas para ver si conviene competir o forzar la unidad en el marco de la búsqueda de consolidar la coalición que existe, con matices, en el resto de las provincias.

Por Gonzalo Palese – Letra P