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Algo huele mal en Yacyretá

¿Alberto Fernández está dibujado y es solo el articulador de una agenda política que impone Cristina Kirchner? Esa es una pregunta que muchos se hacen, pero lo cierto es que de un tiempo a esta parte hubo señales que dan a pensar eso.

El caso de Yacyretá es un ejemplo de eso. Acá se combinan dos cuestiones llamativas a partir del nombramiento de Ignacio Barrios Arrechea como director ejecutivo. Nombrar al hijo de un ex gobernador radical y el evidente capricho de Cristina Kirchner de demostrar que no se van a cumplir los acuerdos políticos que en su momento hizo Alberto Fernández con el gobierno de Misiones.

Días más tarde terminó de emerger lo que ya era evidente, cuando el Presidente, acompañado por una senadora que hace a su vez de comisaria política del “cristinismo”, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, se mete en la intervención de Vicentin sin un plan.

La EBY además es una caja muy importante para la idea de que los cuadros de La Cámpora con proyección electoral tengan fondos que le permitan una autonomía en distritos donde piensan jugar muy fuerte, como es el caso de Corrientes o la provincia de Buenos Aires. SÍ, la idea es “bancar” el desembarco en los municipios bonaerenses con los generosos recursos de Yacyretá.

Hasta ahora parecería que Barrios Arrechea no piensa confrontar con la provincia y tuvo positivas reuniones, según él mismo manifestó, con el gobernador Oscar Herrera Ahuad y el intendente de Posadas, “Lalo” Stelatto, el problema es que si nuevamente rige la premisa que lo marcó a fuego a Alberto Fernández.

Con el peronismo fuera de juego, Sergio Massa jugando en equipo con Máximo Kirchner y el sueño loco de la construcción de un “albertismo” que jamás existió, el centralismo porteño del gobierno nacional, con un gabinete mediocre, nos lleva a pensar que una vez finalizada la pandemia vendrá una nueva etapa política de cambios, que se inicio en Yacyretá, esperemos que la prudencia política prevalezca, cosa difícil de imaginar, pero las esperanzas siempre es lo último que se pierde.

“Un salto corto es sin duda más sencillo que uno largo, pero nadie que quisiera cruzar un foso ancho empezaría por saltar hasta su centro” Carl Von Clausewitz