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Alberto Fernández: “Los que no quieren la unidad quieren que gane Macri”

El ex jefe de Gabinete dijo que el encuentro de San Luis fue “muy sesgado”, celebró el retorno de Solá al PJ Bonaerense y anunció la invitación a dirigentes para ampliar la mesa de la UMET.

El proceso de reuniones que tienen como objetivo trabajar por la reunificación del peronismo tuvo este fin de semana dos eventos destacados. Un aluvión kirchnerista copó San Luis en un encuentro que dejó afuera a la dirigencia más moderada, mientras que el PJ Bonaerense realizó su primer congreso ordinario en más de cinco años y celebró el regreso del massista Felipe Solá, que mantiene su trabajo junto a los referentes de distintos espacios que se reunieron a principios de febrero en la Universidad Metropolitana (UMET), en lo que fue el inicio de un “trabajo de hormiga” que tiene la unidad como horizonte.

“Tanto lo de San Luis como lo del sábado en Hurlingham está inscripto en la misma lógica que nosotros tuvimos cuando lanzamos el encuentro de la UMET: la idea de que el peronismo tiene que volver a constituir una única fuerza y que las diferencias que existen debemos saldarlas internamente y no diviéndonos porque la división solo favorece a (Mauricio) Macri”, define a Letra P Alberto Fernández, uno de los organizadores del encuentro de febrero junto a los kirchneristas Agustín Rossi Daniel Filmus, el referente del Movimiento Evita Fernando “Chino” Navarro, el sindicalista Víctor Santa María y los diputados del Frente Renovador Daniel Arroyo y Solá.

-¿Qué lectura se puede hacer del encuentro de San Luis y de la reunión del PJ Bonaerense en Hurlingham?

-Que el peronismo se reúna, se encuentre, vaya buscando canales de comunicación siempre es sano. Lo de San Luis es una expresión de una parte del peronismo muy importante, que uno podría llamar el kirchnerismo más duro, y que expresa su voluntad de competir en un espacio común. Esto es muy importante, porque es el mismo espacio que creó Unidad Ciudadana y se fue del peronismo. Es un dato muy elocuente y yo lo celebro. Y lo que pasó en el PJ Bonaerense creo que fue muy significativo en lo que tiene que ver con la integración de espacios de poder del partido y, más aún, en la generosidad que tuvieron de proponer a Felipe como congresal nacional. Son todos gestos que hacen a la unidad del espacio más allá de que después no terminemos todos juntos.

-El encuentro de San Luis se había anunciado como algo plural, pero terminó siendo representativo del kirchnerismo. ¿Cómo se explican las ausencias?

-Sería injusto si no dijera que Alberto Rodríguez Saá nos invitó a todos y tuvo la gentileza de venir a comer y a hablar con nosotros. Lo que pasa es que nunca terminamos de entender cómo iba a ser el acto y muchos de nosotros presentíamos que iba a ser un poco sesgado. Eso no lo descalifica. Señalo solamente que fue un acto en el que hubo mucha representación de un espacio y casi nula de los otros. Creo que eso es lo que determinó que algunos de nosotros prefiriéramos no ir, porque decimos que queremos representar otra cosa y porque semejante desproporción genera dificultades. Es como si hubiera un festejo de la hinchada de Boca y convocan a un hincha de River. La verdad es que esa disparidad queda muy evidente, aunque no lo hace menos al hincha de River.

-Si tuviera que trazar un mapa del peronismo, ¿cuántos grupos diría que hay que deberían encontrarse al final del camino?

Creo que básicamente hay tres. Un espacio que sigue reivindicando a Cristina como conductora del peronismo, otro que dice que Cristina es necesaria, que tiene que ser parte, pero que hay que encontrar un proyecto superador, y están los que dicen que Cristina es su límite. Ese último grupo no quiere unidad, trabaja para (Mauricio) Macri. Porque poner ese límite es lo mismo que renunciar a tener un porcentaje de votos muy alto, que es lo que objetivamente tiene Cristina hoy en día. Es decir, veo dos espacios que expresan la voluntad de participar de un espacio en común y un tercero que es muy funcional al Gobierno y que cada vez que dice que Cristina es su límite lo que está diciendo es “vamos a partir al peronismo como el Gobierno necesita”.

¿Incluiría a los gobernadores en ese espacio?

-No me animo a hablar de los gobernadores porque no sé lo que piensan, están todos callados. Salvo Rodríguez Saá, que ha sido muy explícito, el resto no ha dicho nada. De lo que no tengo dudas es de que los gobernadores manejan las mismas encuestas que tengo yo, entonces saben que dividir al peronismo es favorecer a Macri. Por lo tanto, los que no quieren la unidad quieren que gane Macri.

-El grupo de dirigentes que armó el encuentro de UMET tenía planes de llevar esa reunión a las provincias. ¿Hubo algún avance en ese sentido?

-Hoy mismo tuvimos un almuerzo en el que acordamos una serie de acciones que vamos a llevar a cabo en los próximos días, que tienen que ver con el armado de una mesa federal del Encuentro por la Unidad. Estamos programando ir en abril a Mendoza, Catamarca, Neuquén y Río Negro con una organización parecida a la de UMET, a la que vamos a invitar a dirigentes y legisladores. Como hicimos en la UMET, queremos que participen todos en los paneles, que haya una representación no proporcional sino equilibrada, un representante de cada espacio. Creo que eso va a funcionar bien.

-¿En el caso de las provincias, como Catamarca, la idea tiene la aprobación de la gobernadora Lucía Corpacci?

Sí, obviamente esto se está organizando con la gente que está con Corpacci. Nosotros creemos que primero hay que buscar los acuerdos en las provincias y ya sobrevendrán los acuerdos nacionales. Pero ir avanzando en las provincias es muy importante. Nuestra idea es invitar a todos. Convertir esta mesa de amigos que confían en ellos y quieren ver cómo sacar esto adelante en una mesa amplia de la que participen dirigentes de todo el país.

Por Gabriela Pepe – Letra P