Entre rumores y gira

Usina de versiones en la Casa Rosada con ministros enfrentados y un candidato guitarrista en Espa帽a.

Tiemblan los dos frentes, uno porque parece que se va y el otro porque parece que entra.聽Macri, con el desconcierto amargo de la partida;聽Alberto Fern谩ndez, levitando en las oportunas mieles de un poder venidero. Coinciden en que uno no quiere irse antes de las fechas previstas y el otro no desea pensar en un anticipo de los plazos constitucionales. Como si fueran capaces de dominar un hurac谩n econ贸mico que nadie sabe si alcanz贸 el grado cinco. Debe ser una de las pocas certezas comunes que los unifica, m谩s all谩 de los odios mutuos y del creciente intercambio de mensajes telef贸nicos, un instrumento que los salva de una cumbre secreta entre ambos como alguna noche habr铆a juntado a Cristina presidenta con Macri jefe de Gobierno.

Ciclot铆mico. El mandatario se refugia en un deseo: mantener congelado como un 贸vulo el tipo de cambio; le endilga a la trepada del d贸lar la raz贸n de su deterioro pol铆tico y personal, hasta estima que 鈥渓as elecciones que no han sucedido鈥 pueden aproximarlo a una doble vuelta si la divisa externa permanece inamovible. Ni Scalabrini Ortiz lo hubiera elegido como c谩ndida met谩fora del hombre que est谩 solo y espera. La estabilidad cambiaria de los 煤ltimos tres d铆as, al menos, limit贸 las versiones sobre una salida imprevista del gobierno.

Entre los聽rumores circulantes聽se desliz贸:

  1. Complicada imaginer铆a para聽cortar boleta y trasladarle los votos del binomio oficialista a Lavagna, con quien Macri casi no tiene di谩logo, deducci贸n inducida al electorado propio que pondr铆a en peligro no solo la lista de aspirantes legislativos, sino al mismo y 煤nico territorio que administran: la Capital Federal. Una forma de acercar a聽Rodr铆guez Larreta聽al crematorio, justo la 煤nica figura del PRO 鈥搚a que la coalici贸n con Carri贸 y radicales est谩 por extinguirse鈥 con posibilidades de mantener reducto y bandera. No prosper贸.
  2. Otra variante en acecho era聽el retiro de Macri de la candidatura聽por el abultado rechazo a su apellido, el ascenso de聽Miguel Pichetto聽como reemplazo y la alternativa jur铆dica de que el espacio pol铆tico nominara en asamblea a un n煤mero dos en la f贸rmula. Ni un nombre de aceptaci贸n razonable se consider贸 para ese agujero posible. Inviable.

En esta pendiente de conjeturas,聽en la c煤pula de la Casa Rosada abundan los reproches, un 谩cido clima reina entre ministros que no esconden sus peleas, la molestia insoportable que provoca la actitud 鈥減arrillista鈥 de Dietrich con Macri y la inocultable marginaci贸n de Marcos Pe帽a, otrora maxima figura luego del Presidente. De la aprobaci贸n siempre inmediata a las propuestas de su jefe de Gabinete, el jefe de Estado pas贸 a decir 鈥渧amos a estudiarlas鈥.

Si hasta el lunes pasado deambul贸 la especie de que聽se le ofreci贸聽a Pichetto el lugar de Pe帽a, iniciativa que el propio candidato a vice no acept贸 a menos que le concedieran ciertas condicionalidades. No trascendieron esas exigencias, si es que las hubo. De lo que nadie duda es de la importancia de Pichetto para Macri: lo reconoce como el hombre m谩s entero para defenderlo en todos los frentes. Aun en ese turbi贸n de entuertos, a la carnicer铆a entre ministros 鈥搎ue hasta cambian de ubicaci贸n en la mesa para increparse鈥 continu贸 la contumacia presidencial de sus h谩bitos: si bien le imputa a parte de su equipo negligencia por haberlo depositado en el cadalso, por haberle mentido con las encuestas, la tecnolog铆a electoral y una parafernalia de gastos con el big data, los focus group y costosos expertos, no cambia a nadie: insistir谩 con las mismas consultoras y especialistas hasta el 27 de octubre.

De lo que nadie duda es de la importancia de Pichetto para Macri: lo reconoce como el hombre m谩s entero para defenderlo en todos los frentes

Invitado especial.聽Si Menem jugaba en la Selecci贸n, bien puede Alberto hoy tocar la guitarra con un Oscar de Hollywood, el m煤sico Drexler, gentileza del embajador uruguayo Bustillo en Madrid, quien de haber podido recuperar el tiempo, lo habr铆a convocado tambien a Viglietti, a Carbajal, a Los Olimare帽os o al flaco Zitarrosa. Le da lo mismo desde su colecci贸n de Porsche, un hombre del nacionalismo oriental que representa a la izquierda de Tabar茅 V谩zquez por favores inolvidables, y que en la Argentina cosech贸 como diplom谩tico amistades del c铆rculo rojo, empresarios en su mayor铆a, lista que tambi茅n incluye al candidato presidencial Fern谩ndez. Gran anfitri贸n, dicen, capaz de nuclear al socialismo espa帽ol in t贸tum 鈥揷on ayuda de Telef贸nica, claro鈥 incluyendo al chileno conocido como Meo, Marco Enrique Ominami, ex diputado, cin茅filo y faro del mismo rubro pol铆tico que Alberto cultiv贸 en otras 茅pocas. Viaje de mandatario electo, protagonizando cenas con bancos que oblaron las encuestas del pen煤ltimo d铆a que favorec铆an a Macri, quiz谩s con la esperanza de una asistencia reparadora que pueda mejorar las reservas cuando asuma, si esto ocurre el 10 de diciembre. Tanto trasiego entre amigos evitar谩 que diga, como Duhalde, al regresar: 鈥淣o sab铆a que el mundo estaba tan globalizado鈥. Y eso que no pudo encontrarse con el m谩s globalizado de todos, Felipe Gonz谩lez. Perfume antinorteamericano en la gira, europe铆sta el tono, hasta con amagos hacia China, perfil que ciertos v铆nculos le atribuyen hoy a Fern谩ndez. No trascendi贸 lo que opinaba sobre su aliado Grabois y sus reformas agraria y urbana, menos sobre el futuro gobierno de Kiciloff en Buenos Aires. Casi ni se mencion贸 a Cristina, quien lo design贸 candidato y habr谩 de acompa帽arlo en las formas, a la que habr谩 de deberle la presidencia. Un interrogante que flota entre todos, aun entre los que dicen que 鈥渆st谩 cambiada鈥, que 鈥渆s otra鈥, 鈥渕谩s para la historia que para la gesti贸n鈥, retirada, madre dolida y abuela.

Raro fen贸meno pol铆tico que aglutina en una misma persona atributos de Yrigoyen y Per贸n, la mudez de uno y la verborragia del otro, aplicadas en tiempos distintos:聽alguien que crece sin hablar y que creci贸 hablando. Enigma sobre el futuro, misterio de quien estar谩 detr谩s de un hombre sin territorio ni votos, ni historia m铆nima como dirigente, con un conocimiento menor de la poblaci贸n, y que puede alcanzar un r茅cord hist贸rico para llegar a la Casa Rosada.

Por Roberto Garc铆a 鈥 Perfil

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