Juan Grabois: “No hay lugar para los pobres en las listas de candidatos”

El dirigente social y líder de la CTEP contó que el cierre de listas en el Frente de Todos fue muy duro.

Tras el cierre de listas, el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, se dirigió al bloque que lidera Alberto Fernández y la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Frente de Todos, donde hay varios representantes de su espacio, Frente Patria Grande.

“Desde el principio propuse incorporar alguna forma de representación política de los sujetos, aunque imperfecta o indirecta, pero había que intentarlo. ¿Y cuáles son los sujetos que nosotros queremos representar? Las pibas y el pueblo pobre organizado. Hubo cierto consenso en ese sentido, pero a la hora de los bifes aparecieron los equívocos, errores de comunicación, hasta que llegamos a un casi acuerdo de promover a Itai Hagman, Ofe Fernández, Naty Zaracho y Fede Fagioli”, sostuvo Grabois

Además, durante un reportaje con la revista Crisis, el dirigente social indicó que “algunos querían priorizar a una candidata más orgánica y para eso estaban dispuestos a bajar a Ofe. Decían que era muy piba, que la vamos a quemar, un argumento un tanto contradictorio con la revolución de la hijas: si podés hacer una revolución, seguro podés estar en una lista”.

Para el líder de la CTEP “hay una lógica de disciplinamiento encubierto, que va adoptando distintos disfraces pero no por ello es menos opresiva. Para mí es mucho mejor ser frontal con las diferencias y los acuerdos, en todo caso negociar fórmulas intermedias cuando aparecen disensos, que hacerse el boludo ocultando las contradicciones y luego aplicar mecanismos de manipulación”.

Acerca de cómo fueron las negociación con el kirchnerismo, Juan Grabois contó: “Ya en marzo teníamos definido que las candidaturas serían cuatro, además de algunos distritos donde teníamos bases fuertes y queríamos participar de las listas. Tuvimos un problema en provincia de Buenos Aires porque no todos estaban contentos con los dos candidatos, y eso retrasó el proceso de instalación de sus candidaturas. Fue un error colectivo que nos debilitó a la hora de la negociación. En mayo comienzo a plantearle a Máximo y a Alberto lo que proponíamos y a preguntarles si era viable, pero parece que la cosa funciona del siguiente modo: ‘No te puedo decir nada hasta el final’. Y no te decían nada. Dos semanas antes me enojé: ‘Loco, yo no sé cómo funciona la política, pero a mí me dicen ¿está, no está, más o menos está?’. Ellos me responden: ‘Lo de Capital lo tenemos resuelto, van a ir Itai quinto a Diputados y Ofe tercera a legisladora’. Entonces les planteo que los dos debían estar terceros y acordamos eso: Itai y Ofelia ya estaban. El problema seguía siendo Buenos Aires. En cuanto al resto de las provincias ya no había margen para la discusión, lo cual era malísimo porque teníamos candidatos muy representativos de lo que queremos expresar, como el lonko Ariel Epulef en Neuquén, entre otros”.

Por otra parte, detalló cómo fue el armado en provincia de Buenos Aires: “Cuando cierra finalmente el acuerdo con Massa, me dicen que Fede y Nati van a la cola. Les digo: No, así no puede ser porque yo pedí cuatro lugares. Y me dan para los lindos, los cool, pero para los feos, sucios, malos y pobres no me dan nada. No lo acepto, no va. Me responden: Bueno, le mejoramos un poco el lugar. ‘No chabón, tienen que estar entre los 17 que entran’.’No, no se puede’, me tiran. Pero, a ver, les pregunto, ‘¿quiénes están antes en la lista que no nos pueden dar un lugar a nosotros?’. Ahí aprendí que eso es lo otro que no te dicen ni a palos.

El dirigente social consideró: “No me quiero subir a la demonización de La Cámpora porque creo que muchos de los dirigentes más honestos y comprometidos de nuestro campo se encuadran en esa organización. No obstante, me parece que hay un dejo de abuso de poder. En su concepción ellos son los leales, los que bancan los trapos y los principales actores del cambio; el resto somos aliados circunstanciales”.

A su vez, disparó contra el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens: “Lammens, me cae bien, me parece que tiene un montón de virtudes, pero si es candidato es porque ´da nuevo´ y estéticamente se parece a ellos”, lanzó Grabois quien agregó “Lo eligieron por cómo se viste y por cómo habla, no por cómo piensa. Mi conclusión es que los sectores a los que nosotros tratamos de darles poder, si alguna vez irrumpen, va a ser a las patadas. La política no quiere pobres organizados, los rechaza, los expulsa”.

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