Sexo tántrico: 4 secretos milenarios para conectar con tu pareja

al vez escuchaste hablar del sexo tántrico y te suene a un catálogo de posturas difíciles o quizás te hayan dicho que es aburrido, lento, y que se trata de omitir la mejor parte: el orgasmo. ¿Y quién quiere perderse un orgasmo?

Algunas de esos prejuicios son ciertos. Hay algo de verdad en ellos pero también mucho de mito y bastante de desconocimiento en torno al tantra que, más que una técnica, es toda una forma de vida, aunque sí tiene el objetivo de mejorar la vida sexual.

¿Qué es el tantra?

El tantra es una antiguo conjunto de conocimientos de la filosofía hindú y también del budismo tibetano, es una práctica milenaria de yoga que abarca en forma integral todas las dimensiones del ser humano. Le otorga una importancia central a la práctica sexual que es una de las expresiones humanas que elevan la energía, por lo que cuanto más perfecta y sublime sea la experiencia, más oportunidades de que el practicante crezca en su camino espiritual.

Su esencia es que el sexo es una vía para expandir la energía y por eso, el uso de técnicas y herramientas de manejo corporal es tan importante. Con la respiración, caricias y masajes, el manejo del ritmo y la consideración del otro, la energía se expande y se intercambia para potenciar la experiencia del encuentro.

No es que el orgasmo no sea importante, sino que una descarga temprana de la tensión impide alcanzar los niveles más altos que se buscan. Por eso el foco no está puesto en alcanzar el orgasmo, sino en el disfrute de cada uno de los muchos y largos los intercambios que suceden entre los amantes.

4 rituales tántricos

1. Adoración. Tratá a tu pareja como un ser sagrado. Adoralo, admiralo, reconocelo. Convertite en sirviente de su placer. Estás ahí para hacerlo sentir bien. Que esta actitud se revele en la forma en que lo mirás, lo acariciás, lo agasajás, no le des órdenes, ponete a su servicio. Y lo mismo hará él o ella con vos. Esta es una predisposición que no implica una relación amo-esclavo, es todo lo contrario del bondage. Cada uno va a tratar al otro como a su objeto de adoración.

2. Masajes. Pueden ofrecerse alternadamente masajes descontracturantes primero, eróticos después, varias veces durante el encuentro. Sin prisa, sin exigencias, simplemente intercambiando el turno entre quien da y recibe placer. Por ejemplo, podés pedirle a tu compañero que te dé un masaje en los pies durante dos minutos, y luego le hacés vos, en los pies o donde él elija. Está permitido orientar amablemente con indicaciones lo que a cada uno le gusta. Podés pedir más o menos presión, que vaya para tal zona, y, cuando sea tu turno de dar el masaje, seguir también las indicaciones de tu pareja. La humildad es esencial en esta práctica, es una forma de aprender a ser el mejor amante posible para nuestra pareja. Y viceversa, por supuesto.

3. Escucha corporal. Concentrate en qué te pasa mientras los dos mueven el cuerpos juntos. Y tratá de no juzgar ni de compararlo con otras experiencias que hayas tenido, solo escuchá lo que estás sintiendo en el momento. No pienses en el orgasmo, si aparecen las sensaciones, dejalas fluir, sin apurarlas, ni esperes a que el otro tenga el orgasmo, ni lo ayudes si ves que está por llegar. Disfruten juntos (páctenlo previamente) del goce de mover los cuerpos como si estuvieran bailando, es un ejercicio para conocerse y aprender a escuchar el propio cuerpo y el del otro. Esta es una manera de poner el cerebro en modo neutral y dejar de lado el pensamiento. Así cuando el orgasmo finalmente llegue, van a experimentarlo mucho más intensamente.

4. Postura yab yum. Es la posición sexual básica del Tantra, la más recomendada para principiantes, que facilita una gran estimulación y energía que recorre todos tus chakras. Busca la fusión y el despertar de la ternura y el amor entre los amantes.

Cómo se hace el yab yum

Sentados. El hombre se sienta con las piernas cruzadas en el suelo y la mujer se sienta sobre sus muslos rodeándolo con las piernas y con los brazos alrededor del cuello, quedando amorosamente entrelazados.

Miradas. Mírense intensamente a los ojos y traten de leer lo que el otro siente en su interior.

Beso. Dense un beso apasionado y prolongado, como si en estuvieran saboreando un caramelo delicioso de la boca del otro.

Balanceo. Mientras se besan, comiencen a balancearse suavemente, afirmándose sólo con los abrazos y al mismo tiempo recorran con sus manos el cuerpo de su compañero, sin dejar de lado ningún rincón.

Caricias. Permanezcan sentados uno frente al otro, sin penetración, y masajéense tiernamente.

Penetración. Al momento de la penetración traten de que sea suave y lenta, manteniendo la misma posición del principio. Luego la mujer sube sus piernas sobre los codos de su compañero y facilita que la penetración sea más profunda.

Visualización. Podés visualizar como haz de luz ilumina tu cueva.

Ajuste de postura. Para estar más cómodos también pueden al momento de la penetración sentarse sobre almohadones. Desde esta posición pueden buscar posiciones más relajadas, por ejemplo podes estirar tus piernas y apoyarte sobre tus brazos y podés levantarte un poco y moverte mientras siguen fusionados. Estos movimientos y los cuerpos reclinados hacia atrás, permitirán que fluya el corriente sanguíneo hacia la cabeza y que se genere más calor en los genitales.

Liberación de los chakras. Si bien esta postura no permite muchos más movimientos y necesita de una fusión especial, facilita una una estimulación constante del clítoris y una penetración profunda, que ayuda a que la energía se libere, recorra los chakras y se se expanda el placer al máximo.

Claves del sexo tántrico

  • A través del sexo, si se lo practica con conciencia y conexión, se puede alcanzar la iluminación. Las relaciones sexuales son muy lentas y largas.
  • La pareja pone en práctica técnicas de respiración sincronizada, caricias suaves, contacto visual e intimidad emocional.
  • Alcanzar el orgasmo no es el objetivo.
  • Se busca prolongar el contacto el mayor tiempo posible para sentir una conexión profunda.
  • El sexo es una oportunidad de experimentar lo sagrado, lo espiritual.
  • Practicar yoga como disciplina no es una exigencia pero ayuda al cuerpo y la mente a adquirir plasticidad.

Beneficios del tantra

Para hombres:

  • Mayor control de la eyaculación.
  • Experimentar orgasmos múltiples.

Para mujeres:

  • Aumentar y potenciar las sensaciones de placer.
  • Acortar el tiempo para alcanzar el primer orgasmo y expandir el placer en los siguientes.

Para todas las personas

  • Mayor concentración y duración del deseo.
  • Conocer sus propios mecanismos emocionales ( y manejar aquellas emociones que atentan contra la conexión con el otro como el miedo, el enojo o la ansiedad).
  • Experimentar éxtasis durante la relación sexual.

¿Hay que aprender a tener sexo?

Según la Licenciada Cecilia Ce, psicóloga y sexóloga, la respuesta es sí. No porque haya una forma única de disfrutar del sexo, sino porque gran parte de los malestares y malos entendidos que se generan alrededor del sexo vienen del desconocimiento. En terapia sexológica se usan muchas de las técnicas que vienen del mindfulness, masajes, focalización sensorial, que tienen en común el enseñar a concentrarse en lo que se esta haciendo en el momento presente. El tantra, no lo conozco en profundidad, pero coincido con esta idea de ir hacia una sexualidad amorosa, empática y en contacto con el otro, que es un poco a lo que hay que volver. Veo que nuestra sociedad nos hemos focalizado mucho en un sexo fálico y bastante ansioso.

Dónde aprender:

Sesiones online de coaching tántrico: www.masajesparaelalma.com.ar

Libros: Tantra, de Shashi Solluna (Ed. Kepler) leer avance; Tantra para mujeres, Valerie Brooks (Ed. Obelisco).

Experta consultada: Lic. Cecilia Ce, psicóloga y Sexóloga (MN 49571) @lic.ceciliace

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