Alemann: “No estoy de acuerdo con endeudarnos hasta nuestros tataranietos”

La actriz cree que el Gobierno no está funcionando como debe, que muchos desus integrantes no cuentan con la preparación académica necesaria, y que existe una falta de representatividad entre quienes detentan el poder político y los ciudadanos. Le preocupa el acuerdo con el FMI por considerar que afectará a las futuras generaciones.

Audaz, transgresora, multifacética, ícono de belleza, Katja Alemann es una fuente inagotable de iniciativas y talentos, y nunca deja de sorprender. Desde su icónico desnudo en la obra “La señorita de Tacna” de Mario Vargas Llosa, actuó en innumerables películas y obras de teatro, incursionó en la televisión, escribió libros, y hoy brilla en la obra “Derechas” dirigida por José María Muscari, que define como una pieza “mutante” y llena de desafíos.

Precisamente el desafío parece ser una de las principales características de su personalidad. Aunque es miembro de una familia tradicional de origen alemán que dejó un fuerte sello en la historia reciente argentina, Katja optó por la bohemia del arte y por la defensa férrea del ambiente y de los derechos de la mujer.

Escritora, actriz, modelo, cantante, bailarina, y muy comprometida con los problemas actuales, hasta ahora no se ha inclinado por la política, pese a que dos de sus hermanos, Juan y Roberto Alemann, tuvieron activa participación en distintas gestiones gubernamentales. Solo se animaría a ser funcionaria si pudiera ocuparse de la cultura ambiental, tema en el que se siente muy bien preparada ya que lo estudia y analiza en profundidad.

Alemann cuenta inquietudes sobre el rumbo en el que se está colocando al país y cuestiona al Gobierno.

En estos días los actores están teniendo una participación política mucho más activa que en otras épocas, ¿por qué creés que se da este fenómeno?

-Creo que la sociedad en su conjunto está más participativa en política, porque todos nos vemos afectados muy directamente por lo que está pasando en el sistema político, y me parece que se está en un proceso de reformulación, para ser suaves, porque así como estamos me parece que no funciona. Tenemos gobernantes que proponen una cosa en la plataforma electoral y después cuando son votados y llegan al poder no hacen lo que propusieron y hacen cualquier cosa. No sé de donde sacan las ideas que tienen y por qué lo hacen si no hay consenso, y eso va generando una crisis de falta de representatividad de los gobernantes respecto del pueblo.

Vos tenés parentesco con personas que participaron en política, ¿nunca se te ocurrió incursionar en ese campo?

-No, la verdad que no particularmente, porque creo que tenés que tener una enorme formación, muy sólida, para ser político, y no es eso lo que vemos en los funcionarios que tenemos. Yo podría dedicarme a la política si me comparo con muchos de ellos, pero soy muy exigente conmigo misma. Hoy por hoy tengo alguna formación en el tema medioambiente, porque hace mucho que me dedico a esto y sé cuáles son las variables y los problemas. Capaz que podría trabajar en cultura ambiental, a eso me animaría porque tengo preparación para hacerlo.

¿Cómo ves que se aborda actualmente el tema ambiental?

-Me parece que es un desastre, pero eso viene de larga data. Las corporaciones están poniendo las condiciones y se hace lo que ellos dicen, y nada para defender la soberanía nacional. Nosotros podríamos ser un país que provea al mundo de productos agroecológicos, que actualmente es lo que más demandan Europa y los Estados Unidos, podríamos exportar ese tipo de productos cuidando la tierra y alimentándonos bien. En cambio se dedican al monocultivo, al linfosato, a la siembra directa, y se hace una capa impermeable en la tierra que provoca los lagos como los de La Pampa, donde ya el agua no penetra más en la tierra. Las consecuencias de estas acciones ya las estamos viendo, como las sequías, las inundaciones, las olas de calor. Todo forma parte del problema del desmonte, del monocultivo, ahora también tenemos el problema de agua por las mineras. La codicia rige todo, no hay cuidado del medioambiente ni se piensa en las generaciones futuras.

¿Participaste de la marcha que organizaron los actores contra el acuerdo con el FMI?

-Sí, porque creo que ya hemos pasado demasiadas veces por la misma circunstancia, y sabemos muy bien lo que eso significa. Algunos dicen que no teníamos dinero y que menos mal que nos prestaron, pero yo creo que eso se puede resolver de otra manera. El dinero representa lo que cada uno quiere que represente, y creo que si vamos a ajustarnos los pantalones, ajustemos con los recursos internos. No estoy tan de acuerdo con endeudarnos hasta nuestros tataranietos. El FMI y el Banco Mundial son corporaciones, que lo que quieren es poner todas las condiciones. No quiero vivir en un país así, en un mundo así.

Sos muy activa la lucha a favor de la despenalización del aborto

–Sí. No puedo creer las cosas que escuché, y que el país aún sea tan retrógrado en muchos aspectos. Me parece sumamente importante avanzar con la ley de legalización, y en esto las actrices estamos haciendo todo lo que podemos para que el Senado lo apruebe. algo que parece difícil. Es impresionante ver cómo se organizaron las actrices, y también muy emocionante ver cómo avanza un movimiento feminista muy fuerte. Hay muchas colectivas que vienen batallando en los temas de la mujer, como los problemas de la violencia de género, los femicidios. El fenómeno se conoce en el mundo entero, “Ni una menos” parte de la Argentina, y eso me llena de emoción. Las mujeres estamos en un camino muy interesante de empoderamiento.

Los varones, también

Katja participa activamente en la lucha por la defensa de los derechos de la mujer y la legalización del aborto, pero lejos de identificarse con el feminismo extremo, destaca la necesidad de que los varones también se incluyan en los nuevos movimientos disruptivos, pues son víctimas de la cultura machista, reflexiona. “Hay muchos hombres que están tratando de deconstruir la cultura en la que fueron formados. Y para mí un paso más en el feminismo sería la inclusión de los varones en esta lucha”, considera.

Por Carmen Coiro – 3Días

Top