Cimadevilla aseguró que el robo en su casa “tiene fuertes connotaciones políticas”

Cuatro delincuentes ingresaron a robar a la vivienda del ex titular de la Unidad AMIA, Mario Cimadevilla, ubicada en Marconi al 500 de Trelew. Redujeron a la empleada y se llevaron un disco rígido, armas y dinero.

El dirigente radical apostó a la hipótesis de que “no se trató de un robo” y vinculó el episodio a “declaraciones y denuncias” que hizo en la última semana vinculadas a la corrupción en el dasnevismo.

El robo ocurrió el sábado a las 21:40 cuando Cimadevilla se encontraba cenando en la localidad de 28 de Julio junto a sus hijos. En ese momento, cuatro sujetos encapuchados y armados estaban escondidos en un terreno baldío muy oscuro perimetrado con un paredón que es contiguo al domicilio del ex senador Nacional. Presuntamente, desde allí estaban vigilando los movimientos de su residencia y, cuando vieron que Cimadevilla se había ido con su familia, armaron una «especie de escalera» en el lugar y lograron sortear el paredón para ingresar a la vivienda.
El referente de la UCR provincial vaticinó que «el móvil no fue el robo» y especuló con que el hecho tiene fuertes elementos “políticos”.

Fundamentando esta hipótesis, Cimadevilla explicó que “destrozaron las computadoras y a una notebook le sacaron los discos rígidos. Había un celular Samsung 8 y un telefóno satelital que utilizo cuando me voy al campo y no se los llevaron”. 
Un dato que no trascendió y que llamó la atención del ex senador, es que los cuatro delincuentes -según el relato de la empleada- se comunicaban por teléfono con otras personas que presuntamente les indicaban “lo que tenía que buscar y revisar”.

Cimadevilla remarcó que en ninguna de las computadoras “tenía información sensible” y que lo único que robaron los delincuentes “fue un arma calibre 38 que era de mi papá y la recaudación del local que mi hijo tiene en 28 de Julio que la tenía en su habitación”.
Arriesgando las causas del “golpe comando”, Cimadevilla se animó a relacionar el episodio a “declaraciones por la corrupción dasnevista”, aunque aclaró que las denuncias públicas esbozadas «no tienen vinculación a la investigación ‘El Embrujo’».

PEDIDO DE INFORMACION
Una vez allí, los delincuentes le pedían a la empleada insistentemente que les brindara datos sobre dónde guardaba la información Cimadevilla y sobre los discos rígidos de los aparatos electrónicos, pero la empleada no les dijo nada ya que no tenía conocimiento sobre lo que le solicitaban.
No conformes con la respuesta, los sujetos decidieron romper una computadora y sustrajeron un disco rígido, quedando en evidencia que no sólo querían objetos de valor, sino que buscan algún tipo de información específica vinculada con el dueño de casa. Sin embargo, además de llevarse el disco rígido con información, sustrajeron dinero y armas de fuego.

Una vez que se fueron, la empleada logró soltarse y dio aviso a Cimadevilla avisando de lo sucedido, como así también a las autoridades policiales que se hicieron presentes en el lugar para tratar de esclarecer el hecho.

 

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