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17 años de prisión para Solís y 7 años para Kesen por el crimen de Domingo Expósito Moreno

Ayer se dio lectura al fallo en la causa por el homicidio del español Domingo Expósito Moreno, donde en el banquillo de acusados estuvieron Sergio Solís –condenado por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor- y Nadia Kesen -partícipe secundaria-. Esta es la expareja de Expósito Moreno con quien mantenía una disputa por la tenencia de una hija de ambos. Los familiares de la víctima expresaron su disconformidad ayer con el fallo. Los defensores dijeron que van a apelar la sentencia, y la Fiscalía esperará ver los fundamentos para resolverlo.

En un fallo en el que parece haberse tenido en cuenta solo a las familias de los victimarios, el Tribunal resolvió aplicarle 17 años de prisión a Sergio Solís, que seguirá detenido, y 7 años de prisión para Nadia Kesen, que no obstante continuará con arresto domiciliario. Los dos defensores ya dijeron que iban a apelar las sentencias, en tanto que la Fiscalía esperará a ver los fundamentos para resolverlo. Los familiares de la víctima se mostraron disconformes y contristados por la resolución y hasta hubo cruces con los defensores por su actitud durante la lectura de sentencia.

En la mañana de ayer el tribunal colegiado compuesto por los jueces penales Mariano Nicosia, Daniela Arcuri y Jorge Odorisio dieron lectura al fallo en la causa por el homicidio del español Domingo Expósito Moreno (32). Con una sala colmada por familiares de la víctima y familiares de los dos condenados, se leyó el veredicto. Los jueces consideraron en principio la actuación de Sergio Andrés Solís (33) a quien se le imputaba el delito de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor” y tomaron en cuenta algunos de los agravantes y atenuantes planteados por la querella, la fiscalía y la defensa.

Entre los agravantes consideraron “la naturaleza de la acción, haber puesto en peligro la vida de terceros, el modo de ejecución con un revólver de altísimo poder ofensivo, habiendo actuado en horario nocturno, haber acechado en el lugar con el auto encendido, con las luces apagadas, abordando sorpresivamente a la víctima que quedó acorralado entre el portón y su auto y por otro lado la extensión del daño causado por la pérdida del padre para la hija de la víctima, de corta edad”. Por otro lado tomaron como atenuantes la falta de antecedentes de Solís y que “es padre de tres niños de corta edad y que quedó demostrado que es un padre presente”.

Tomando en cuenta todas estas consideraciones, el Tribunal resolvió aplicarle a Sergio Solís la pena de 17 años de prisión, sosteniendo el pedido de la Fiscalía y la querella de que permanezca detenido hasta que la sentencia quede firme.

Para Nadia Kesen, 7 años

Al considerar la situación ante el tribunal de la condenada Nadia Darlen Kesen (32) por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de partícipe secundaria”, los magistrados dijeron que la resolución fue tomada por unanimidad en cuanto a la pena impuesta y a los atenuantes y agravantes considerados. Definieron su rol como “partícipe secundaria mediante aportes intelectuales y psíquicos que consistieron en el reforzamiento de la voluntad criminal y suministro de información respecto a la ubicación y paradero de Expósito Moreno”.

Así resolvieron como agravantes “la extensión del daño causado a la niña África Expósito Kesen. La nena va a soportar el irremediable dolor por la pérdida de su padre y a la vez enfrentar la cruda verdad de que en esa trágica muerte resultó involucrada su madre participando en la ejecución que por mano propia efectuó su pareja. Esto implica un daño psíquico inconmensurable a una niña que se encuentra en proceso de formación de su subjetividad.

“Con la muerte de la víctima buscó frustrar la resolución de la Justicia de España que le ordenaba restituir la nena a su padre, evidenciando desprecio por la vida” consideraron los jueces. Por otro lado tomaron como atenuante la falta de antecedentes de Kesen y ponderaron el interés de la nena en la resolución que adoptaron. “África es una niña sin papá que fue quitada de su centro de vida, que estuvo sujeta a la observación judicial durante casi toda su vida y como si eso fuera poco cargará con el trauma de por vida de que a su padre lo han matado y que en ello tuvo que ver su madre y que el motivo de esa colosal tragedia ha sido justamente ella. Desconocemos cómo va a procesar la pequeña esto, pero flaco favor le haríamos si a su desgracia le sumáramos mayor dolor desposeyéndola de su madre por un tiempo excesivo como el que requirieron la fiscalía y la querella. Queremos lograr que las consecuencias jurídicas del delito no tengan mayor impacto en las víctimas que las que el delito causó”.

Por esto y en interés de la niña resolvieron que la pena justa, racional y razonable a imponer es de 7 años de prisión, permaneciendo con arresto domiciliario, tal como hasta ahora.

Al término de la lectura, los dos condenados se mostraron sonrientes, muy complacidos, como lo hicieron a lo largo de la sentencia. Mientras se leía la resolución que lo condenaba Solís, que llegó muy sonriente, jugaba con un avioncito de papel, y al momento que escuchó la sentenció volteó a mirar a su pareja con una amplia sonrisa en la cara. Algo similar pasó cuando el tribunal leyó la imposición de pena para la condenada Nadia Kesen, hubo sonrisas con sus familiares y amigos.

“Veremos los fundamentos que tuvo el Tribunal para decidir si impugnamos o no la sentencia, ahí lo evaluaremos” dijo el fiscal general. Con relación a los atenuantes que consideró el Tribunal en cuanto a tomar en cuenta el daño extenso a la nena y dejarla en el mismo entorno, algo que resulta contraproducente, el fiscal dijo: “podemos decir que sí pero es una situación muy compleja”.

En cuanto a las características del hecho sin precedentes en Comodoro, el magistrado consideró que planteó un desafío en “cuanto a la investigación, porque partimos de una persona encapuchada, hubo en su momento hasta siete personas involucradas en el hecho, pero con medios técnicos y en una investigación muy compleja se llegó a este resultado” remarcó.

Al término de la audiencia el defensor de Nadia Kesen Guillermo Iglesias se refirió a la resolución, no así su asistida que no quiso hablar. “Hay que procesar lo que pasó, pero lo más sano que nos pasa a todos los que estamos en este caso es que va a tomar intervención la Cámara, que es una prestigiosísima sala penal que puede resultar en que confirme este fallo, que lo modifique y es sano para todos. Acá hubo unanimidad pero en el fallo cada juez tiene que dar sus propias conclusiones, cuando tengamos el fallo vamos a apelar” dijo.

Terminada la lectura de sentencia y ya en la vereda de los Tribunales hubo algunos cruces entre familiares de la víctima y los defensores Lucía Pettinari y Guillermo Iglesias. Momentos antes Carolina Gayá había expresado su desagrado por la sentencia.

“No estoy conforme, pero me quedo con lo que dijo el fiscal Cabral, esta era una causa que no llegaba a ningún lado y sin embargo llegó a un juicio y a una condena. Yo hasta acá llegué, la querella seguirá con la familia”.

Luego se refirió a las risas de los condenados antes, durante y después de la lectura de la sentencia y dijo: “me parecen patéticos, pero peor veo a los defensores. Es triste pero refleja la sociedad en la que estamos; hoy uno mata a una persona y no pasa nada porque la vida no vale para esta gente y ni siquiera para los defensores. Yo veo desde el frente a Lucía Pettinari y Guillermo Iglesias tocando y abrazando a alguien que mató a una persona y no lo entiendo. No puedo creer que palmeen a un asesino, pero estamos así, vivimos en una sociedad que por momentos es bizarra”.

Con posterioridad a sus dichos cruzaron detrás los defensores y Gayá le espetó “patético Iglesias… patético”. A lo que el abogado que representó a Sergio Solís volteó y le contestó “por suerte estás vos que sos divina…”.

Consultado por los medios presentes sobre la resolución del Tribunal, Sergio Solís dijo “¿qué puedo decir? Pasé un año preso, no soy juez ni abogado pero veo las pruebas y no alcanzan. A mí me situaron en un lugar con una cámara de un domicilio privado que no sabés si está bien configurado el horario y después con una llamada telefónica me sitúan a segundos en el centro. Si estoy en un lugar no puedo estar en otro” se defendió.

“Después resulta que todos mis testigos mintieron y tienen falso testimonio” dijo. Consultado puntualmente sobre quién mató a Expósito Moreno dijo: “no estuve ahí, yo no lo maté, le tienen que preguntar eso a la señora Gayá. ¿Te creés que si fuera el autor estaría tan tranquilo?” lanzó.

Lo dijo Josefa Moreno, la madre del malogrado Domingo Expósito Moreno a la prensa al terminar la lectura de la sentencia. “Estoy muy decepcionada, yo pensé que ella ya iba a quedar adentro porque ella (Nadia Kesen) es tan o más asesina que él (Sergio Solís). Ella le dio el permiso de que lo matara a mi hijo. No estoy conforme con esta sentencia y encima que se vaya tranquilamente a su casa. A mí me quitaron a mi hijo de solo 32 años; que se enteren los jueces que no estoy conforme con la condena, me voy muy disgustada con ellos”.

“Voy a seguir la lucha de mi hijo”

“Quiero ver a mi nieta, solo pude verla un día, advirtió. Les aviso que voy a luchar por mi nieta como hizo mi hijo hasta que le quitaron la vida. Voy a seguir la misma lucha de mi hijo. No me importa nada, no quiero que mi nieta viva con una asesina y alrededor de todos estos asesinos. Toda su familia sabía lo que Kesen estaba haciendo y hasta le daban consejos y todos lo querían ver muerto a mi hijo. Voy a luchar por llevarme a mi nieta a España como lo hizo mi hijo. No hubo arrepentimiento de nadie, cada vez que ella me miraba se echaba a reír, nadie fue capaz de pedir perdón; son unos asesinos, se nos ríen en la cara” remarcó.

Fuente: Cronista