Quién será vice de Macri y los PROsidenciables

Obviamente, nadie del PRO en público o en privado pone en duda la candidatura de su líder. Faltaba más. Eso no cierra sin embargo la competencia por otras porciones de la torta del poder.

Confirmado formalmente lo que casi todos daban por descontado en el oficialismo, que Mauricio Macri irá por la reelección. Los pocos que expresaban dudas acaso lo hacían más desde la conveniencia, como parte de la picardía política, que desde el convencimiento.

Obviamente, nadie del PRO en público o en privado pone en duda la candidatura de su líder. Faltaba más. Eso no cierra sin embargo la competencia por otras porciones de la torta del poder.

Vamos a la más cercana en el tiempo para definir: la vicepresidencia. Gabriela Michetti, hoy en ese cargo, ya no tiene el peso electoral ni la imagen social que la catapultaron a la consideración general y partidaria. Internamente no tiene influencia (ni siquiera en el Senado que preside, donde talla más Federico Pinedo) y tampoco construcción política, que se terminó de derrumbar tras la dura derrota en las primarias porteñas ante Horacio Rodríguez Larreta.

Conviene igual no descartar que el Presidente vuelva a elegirla para acompañarlo en la fórmula. Michetti acepta estoica y sin chistar su rol como actriz de reparto, lo que es valorado por Macri.

Las alternativas a Michetti no pasan, a estas horas madrugadoras de la campaña 2019, por las opciones tradicionales. Más allá de lo que se diga públicamente, en el gps oficial brillan por su ausencia figuras radicales, socios en Cambiemos. El gobernador mendocino Cornejo y el jujeño Morales son dos de los aspirantes, con más voluntad propia que recepción en la Casa Rosada, según se asegura allí. Más remota aún es la opción peronista, sentencian.

En un par de despachos oficiales se admite que la principal competencia de Michetti es Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social. Cumple con varios requisitos según el manual PRO: su gestión es valorada positivamente dentro y fuera del Gobierno, no recibió denuncias de corrupción o de gastos superfluos ni protagonizó hechos o dichos que la saquen del bajo perfil. Es también una de las pocas (poquísimas) personas que atraviesan con un muy bien aprobado el filtro evaluador de Marcos Peña, María Eugenia Vidal, Rodríguez Larreta y Juliana Awada, al mismo tiempo.

Sacando a la primera dama, ese trío deberá postergar la disputa por la sucesión de Macri, ahora prevista para dentro de un lustro si es que logra su deseo reeleccionista.

Repasemos. Vidal mantiene muy altos niveles de adhesión, lo que la consolida como la dirigente con mejor imagen del país, incluso por encima de Macri. Larreta apuesta a que la revolución de obras en la Ciudad lo proyecte nacionalmente. De hecho, con su propia reelección asegurada, hará campaña en varios distritos del Conurbano, como Avellaneda.

Peña parece ser un convidado de piedra en esa carrera. “Eso lo puede decir alguien que no ve o no quiere ver cómo funciona el corazón del Gobierno”, comentan en la Rosada. Se toma nota.

Por Javier Calvo – Perfil

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