Coca-Cola lanza su primera bebida alcohólica en Japón

La empresa tiene como objetivo ampliar su portafolio de productos y convertirse en una compañía total de bebidas, capaz de responder a la demanda en cualquier momento de consumo.

Después de 125 años de abstemia, Coca-Cola decidió asumir el riesgo y jugarse con el alcohol. La compañía de gaseosas más grande del mundo eligió Japón para probar su tolerancia a las bebidas blancas poniendo un pie en el creciente mercado nipón de la bebida llamada Chu-Hi.

Mediante esta jugada, que un alto ejecutivo de Coke describió como “única en nuestra historia”, la compañía estadounidense ingresará en un segmento competitivo dominado por marcas japonesas como Strong Zero, Highball Lemon y Slat.

La Chu-Hi es una bebida alcohólica en lata que tradicionalmente contiene un destilado llamado shochu, agua gasificada y sabores. El mercado utiliza cientos de aromatizantes y, según cifras utilizadas por el grupo de bebidas nipón Suntory, su crecimiento ha oscilado entre 5% y 25% anual desde 2013.

Jorge Garduno, presidente de la división japonesa de Coke, dijo que el plan de ingresar al mercado “tiene lógica” y es un ejemplo de cómo la compañía está explorando oportunidades fuera de sus segmentos principales. “Coca-Cola siempre se focalizó totalmente en las bebidas no alcohólicas, y éste es un experimento modesto para una porción específica de nuestro mercado”, sostuvo para luego agregar que no cree que en el resto del mundo se vea un lanzamiento similar por parte de Coke.

Las bebidas en lata Chu-Hi mayormente tienen una graduación alcohólica de entre 3% y 8%, un perfil que las coloca en competencia directa con la cerveza, y demostraron ser particularmente atractivas para las mujeres. El encanto del Chu Hi se acentuó gracias a la incansable estrategia de prueba y error que aplicaron los grandes productores japoneses Kirin, Asahi, Takara y Suntory, que han lanzado sabores que incluyen hasta yogur y albahaca salvaje.

El mercado total japonés de shochu, licor que se prepara con destilado de cebada, batata o arroz, creció 40% desde 2011.

El desembarco en el mercado de las bebidas alcohólicas se produce en un momento en que Coca-Cola, al igual que otros grandes grupos alimenticios, sufre una caída en las ventas de su principal negocio: las gaseosas. Como la generación más joven de consumidores evita el azúcar, Coke está invirtiendo en productos que pertenecen a sectores de rápido crecimiento, como el agua y el té.

Los planes se dieron a conocer hace casi cuatro meses, después de que un analista norteamericano de Wells Fargo mencionó en un informe que Coke podía pronto anunciar una incursión en el mercado de las bebidas alcohólicas

James Quincey, CEO de Coke, no descartó tal iniciativa durante un evento con inversores en noviembre, pero no dio detalles ni fechas sobre las ambiciones de elaborar bebidas con alcohol, según reportes de los medios de ese momento.

A fines de los años setenta, Coca-Cola hizo un corto experimento con vinos mediante la compra de unos viñedos en California y una bodega de Nueva York. Eso culminó en la venta de vino en lata durante los vuelos de United Airlines.

Quincey dijo en febrero que la compañía había lanzado más de 500 productos nuevos en 2017. “Nos focalizamos mucho en la innovación”, afirmó. “Estamos haciendo innovaciones en Coke, innovaciones con sabores, innovaciones con ingredientes de todo el mundo”, concluyó.

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