Mal momento para Trump: triunfo demócrata en Alabama Por Fernando León

Alabama eligió a un senador demócrata por primera vez en 25 años. Doug Jones derrotó por unos escasos 20.000 votos de diferencia al fanático religioso Roy Moore, cuyas posverdades esta vez no pudieron nada contra las acusaciones de abuso sexual reveladas durante la campaña, en una nación que aún sufre los coletazos hollywoodenses del caso Weinstein.

Donald Trump está acostumbrado a dar y recibir en todos los frentes, pero esta vez tal vez reconozca -al menos en su fuero íntimo- que no pasa por un buen momento. Enzarzado en discusiones Twitteras de tono elevado y altísimo costo político con una legisladora demócrata, repudiado por su decisión de mover una pieza clave en la estrategia global de Estados Unidos en Medio Oriente –el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí podría llegar a desencadenar una nueva intifada- y desafiado por el líder norcoreano Kim Jong-Un, que promete convertir a Corea del Norte en “la más importante potencia nuclear y militar del mundo”, el líder republicano tuvo que soportar ayer, como la gota que colmó el vaso, su peor revés electoral desde que llegó a la Casa Blanca.

Los demócratas no dudarán en aferrarse a esta banca inesperada en el senado de Alabama, un bastión republicano que claramente le da la espalda a un Trump demasiado explícito en su defensa del polémico Moore, a diferencia de su propio partido, que retiró todo respaldo a Moore apenas se conocieron las denuncias por abuso. Esto se hará sentir numéricamente en el senado, donde la ventaja republicana es apenas de 51 escaños sobre 100.

Pero esta vez hay algo por encima de la estadística: una sensación de renacimiento en las filas demócratas, que ya habían empezado a ganar elecciones en noviembre, y plenteaban esta batalla electoral como una discusión sobre valores y decencia en el ejercicio de la función pública. En efecto, el candidato vencedor está íntimamente relacionado con la lucha de la sociedad estadounidense contra la violencia del Ku Klux Klan. Pero su ajustada y sorpresiva victoria, sólo puede entenderse como una consecuencia directa de la sensibilidad que ha despertado la discusión pública sobre el acoso y el abuso sexual en las altas esferas del poder, bajo el célebre eslogan “me too”.

Trump, acostumbrado a dar pelea aún frente a las derrotas más intimidantes, ya salió a anticipar por Twitter un pronto regreso de los republicanos al triunfo electoral, mientras que Hillary Clinton salió a Twittear algo muy parecido a lo que aseveraba Frank Sinatra en su célebre himno a Nueva York, aunque para Clinton la promesa del regreso demócrata está preanunciada nada menos que en Alabama. Palabras más, palabras menos, la ex candidata escribió algo así como: “If we can make it there, we can make it anywhere”.

Votantes norteamericanos: is up to you!

*Abogado -UBA-. Analista internacional, especialista en Asuntos públicos.

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