Celeste Cid, de actriz a emprendedora fashion

Desde el lanzamiento de su marca de indumentaria, la joven actriz Celeste Cid se consolida como una influencer por mérito propio. Protagonista de grandes éxitos televisivos desde edad precoz, encontró en las redes sociales una herramienta aliada de su posicionamiento como referente generacional.

El estereotipo de la ‘charla entre chicas’ que quedó arraigado en el imaginario cultural desde los tiempos de la serie Sex and the City sigue vigenteLas Estrellas, presentada como la gran telenovela del último semestre por El Trece, no sólo no escapa a esos lugares comunes que habilitó su antecesora estadounidense sino que, además, profundiza su nula representatividad de las mujeres de esta época. Pero hay algo que la salva y la hace brillar: el elenco. En particular, Celeste Cid, quien intrepreta a la mayor de las hermanas —las otras protagonistas son Violeta Urtizberea, Marcela Kloosterboer, Natalie Pérez y Justina Bustos— de diferentes madres que heredaron el hotel del padre en común. Las señas particulares de su personaje indican que es una abogada con una personalidad muy fácil de manipular por su marido, lo cual le impide disfrutar del affaire con su amante. Toda esa obviedad argumental no opaca las dotes actorales de Cid, una actriz acostumbrada a protagonizar y deslumbrar en la pantalla chica.

Su carrera comenzó en la factoría de Cris MorenaChiquititas fue el primer paso y luego llegó Verano del ‘98, el culebrón adolescente donde floreció su impactante belleza. Tras participar en algunas telenovelas de formato tradicional, en 2003 se posicionó como una referente de su generación gracias a su papel principal en Resistiré: su dupla con Pablo Echarri —y, especialmente, una recordada escena hot musicalizada con Down with my baby, la balada de Kevin Johansen— figura desde entonces en el ranking de los momentos más sensuales de la televisión argentina. Su imagen quedó fijada en esa melena a la garçonne —un corte tan simbólico de la igualdad de género y la reivindicación de los derechos de la mujer— que, junto a unas cejas perfectas, flequillo asimétrico y ojos chispeantes le daban el marco ideal a esa boca de muñeca que, a sus 33 años, sigue siendo uno de sus muchos y mayores atractivos.

Es bien conocido que atravesó momentos desafortunados en su vida personal, vinculados con el consumo de drogas y su relación con Chano Charpentier, exlíder de Tan Biónica; pero también que sus logros profesionales y sus vínculos más significativos —con el músico Emmanuel Horvilleur, padre de su hijo André, de 13 años; y con el actor Michel Noher, con quien hace un año trajo al mundo a Antón— la (re) compensaron con creces.

Fashion entrepreneur

En 2015 lanzó Cid Kohan junto a su colega Paula Kohan, una marca de indumentaria a través de la cual comparten su visión y pasión con foco en la moda. “Sin dictámenes rigurosos ni preconceptos a cuestas. Con la diversión, la creatividad y el amor como únicos mandamientos. Y la elegancia, la gracia y la belleza en sus mil formas”, proclamaron al lanzar su emprendimiento. Esa esencia se percibe en la cuenta de Instagram de Cid,  donde compone un mundo mágico compartido en formato de crónicas diarias con tinte motivacional. No todo se reduce a ‘buenas vibras’ en el relato visual de su día a día, aunque sí ha demostrado que sabe como impregnar de poesía incluso los inevitables esponsoreos en esa red social emblema del patrocinio. Así, se hace tiempo para mostrar y etiquetar las prendas que luce en Las Estrellas, para agradecer las que le obsequian marcas líderes —desde zapatillas de Adidas hasta indumentaria de Falabella—, para registrar el clima de trabajo durante las grabaciones e incluso sortear entre sus seguidores algunos ejemplares de Hiel, el libro que publicó en 2004.

Con todas las dotes para ser una auténtica it-girl, abandonó su característico look capilar para ahora lucir una cabellera larga con ondas y flequillo recto, mientras que su repertorio indumentario da cuenta de su preferencia por las siluetas entalladas y los comodines prácticos, como chupines, camisas, vestidos y plataformas.

Gracias a las herramientas digitales, los actores disponen de canales de expresión que los acercan al público y a las marcas mucho mejor que los puntos de rating o las taquillas. A diferencia de la tribu de influencers sin otro saber hacer que crear un personaje likeable, ese sustancioso mundo de los artistas basado en la comunicación de su talento es el secreto de su popularidad online y offline. En ese sentido, el ejemplo de Celeste Cid amerita todas las estrellas.

Por Lorena Pérez – Clase

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